Viajar con mascotas
No sin mi perro: Ourense triplica el número de cafeterías y comercios pet-friendly
La Asociación de Propietarios de Mascotas de Ourense señala la notable evolución en la ciudad, aunque el sector hotelero presenta aún margen de mejora.

Tomando un café con el caniche, en una cafetería de Ourense / Iñaki Osorio
Viajar, ir de compras o tomar algo en una terraza en compañía de nuestra mascota, es una tendencia al alza que poco a poco va ganando terreno. En Ourense, la evolución durante los últimos años ha sido notable, aunque aún queda camino por recorrer, especialmente en el sector hotelero. Así lo asegura Luz Dacoba, presidenta de la Asociación de Propietarios de Mascotas de Ourense (Apmou), quien repasa las luces y sombras de la convivencia pet friendly en la ciudad.
Uno de los permisivos en admitir la entrada de canes es Centro Comercial Ponte Vella, como reconoce su gerente, Marcos Vila. En la actualidad se calcula que existen en la capital ourensana más de medio centenar de establecimientos de todos los ámbitos que permiten el acceso a personas acompañadas de sus perros. Sin embargo, si un paseante busca la típica pegatina distintiva en el escaparate, es muy probable que no la encuentre. Y tiene una explicación.

De viaje desde Pamplona y comiendo en el casco viejo con Sam su perro / Iñaki Osorio
El dilema de la pegatina Muchos hosteleros prefieren actuar con flexibilidad y evaluar la situación en tiempo real antes que colgar un cartel que les obligue a abrir la puerta de manera indiscriminada. «Es como que le implica entrar a todo el mundo, y así son libres de decir: ‘mira, si tu perro es polémico, no entres’», explica Dacoba sobre la postura de muchos dueños de cafeterías. Una valoración visual que depende del aforo, de si ya hay otros animales dentro o del propio comportamiento del perro.
«El perro terraceo no existe. Nos acompaña un ratito, pero hay que pensar que también puede estar incómodo y tenemos que observarlo y marcharnos», afirma Apmou
Por ello, la recomendación desde Apmou es «preguntar siempre antes de entrar. La responsabilidad también recae en los propios dueños. Tú mismo sabes el tipo de perro que tienes», señala la presidenta de la asociación, haciendo un llamamiento al sentido común para garantizar una convivencia armónica.

De terraceo en el Niza en Ourense con la mascota / Iñaki Osorio
Un balance positivo en los últimos diez años Pese a estos matices, el balance de esta década es muy favorable. En los 11 años de trayectoria de Apmou, la cifra de locales que aceptan mascotas en la ciudad prácticamente se ha triplicado. La mentalidad ha cambiado y la apertura de espacios es una realidad en constante avance.
Pero la acogida en bares y terrazas exige también una toma de conciencia por parte de las familias perrunas, explican Apmou. Desde la asociación insisten en que los planes urbanos no siempre coinciden con el bienestar del animal.
«El perro terraceo no existe. Nos acompaña un ratito, pero hay que pensar que también puede estar incómodo y tenemos que observarlo y marcharnos», recalca Luz Dacoba.
El consejo para disfrutar de una salida perfecta es planificar el orden del día: un buen paseo previo por parajes como las riberas del Miño ayuda a que la mascota se desgaste y pueda relajarse después mientras sus dueños toman un refrigerio, proponen.
La situación se vuelve más compleja en el sector de la pernocta. En Ourense, la oferta hotelera estrictamente adaptada para alojarse con perros sigue siendo muy reducida o confusa, sobre todo en la ciudad con más acogida en casas rurales. En el pasado, Apmou elaboraba listados de alojamientos, pero acabaron descartándolos tras detectar casos en los que se publica que se admiten mascotas, y luego los obligan a quedar en jaulas o sótanos, lejos de sus familias.
«Los que tenemos un perro no queremos dejarlo solito en un bajo», argumenta Dacoba. Hoy en día, las opciones más fiables y en auge para viajar con mascotas son las cabañas modulares, bungalows o alojamientos rurales en entornos naturales, donde el pago de un suplemento garantiza que el perro duerma en la misma estancia.
Javier y Celia, de viaje desde Pamplona con su perro Sam
De vacaciones con Sam Javier y Celia, por ejemplo son de Pamplona, y viajan con Sam su pastor alemán «uno más de la familia». Mientras degustaban su menú en un restaurante del casco histórico de Ourense, Sam descansaba plácidamente bajo la mesa. «Cada día hay más locales en España que permiten entrar con tu mascota pero la normativa va por comunidades, y en países como Portugal, no dejan prácticamente en ninguno» afirman. Reconocen que «tenemos familia para dejarlo pero nos encanta compartir tiempo con él, aunque hay que saber siempre qué tipo de perro tienes» apunta Javier.
Para quienes planean desplazarse y no saben por dónde empezar, Apmou sugiere recurrir a creadores de contenido especializados que verifican cada lugar en sus rutas, como la conocida iniciativa Pipper on Tour.
Suscríbete para seguir leyendo
- Bañeras de mármol y piezas de la balaustrada de hace un siglo entre los restos del derribo del antiguo balneario do Outeiro: la Xunta pide a la Policía Autonómica que acuda al inmueble
- Los camiones del Combo Dominicano se atascaron en Trives pero la orquesta tiró de entrega y talento para mantener la gira: «Nos hicisteis disfrutar igual que siempre»
- Murió tras un error de diagnóstico en las Urgencias del hospital de Ourense después de un accidente en una ambulancia
- Muere en Ourense Marcos Rodríguez Pantoja, el hombre que vivió más de una década aislado con lobos en Sierra Morena
- El parque acuático de Monterrei dispara la afluencia de visitantes con los nuevos toboganes: «es mucho más completo»
- La enfermó el trabajo: una funcionaria de Ourense recibirá una pensión extraordinaria porque la incapacidad por su sensibilidad química múltiple se debe a su actividad laboral
- Reabre tras 3 horas cortada la autovía AG-53 entre Piñor y Cea tras el incendio de un autobús con 63 viajeros de Valladolid
- Vivir a 1.350 metros sobre el nivel del mar: Cepedelo, el pueblo más alto habitado de Galicia