Universidad de Vigo
Arqueólogos de la UVigo confirman la ocupación prehistórica de Lobarzán
La excavación saca a la luz una cuenta de variscita, puntas de sílex y una posible tumba tardorromana, reforzando así el valor científico del yacimiento y ampliando el conocimiento respecto a las primeras comunidades del valle del Támega y conifrman su enorme potencial arqueológico de cara al futuro

Imagen de la intervención realizada por el equipo de la UVigo durante estas semanas. / DUvi
Redacción
Un equipo del Grupo de Estudios de Arqueología, Antigüedad y Territorio (GEAAT) de la Universidad de Vigo comenzó el pasado 13 de julio una nueva campaña de intervención arqueológica en el yacimiento de Ceada das Chás-Castelo de Lobarzán, situado entre los concellos de Oímbra y Monterrei, en Ourense. La intervención, que ha finalizado en la jornada de este viernes, terminó con un “balance excepcional que refuerza el valor patrimonial y científico de este enclave, situado en el valle del Támega”, comentaron los responsables del proyecto.

La iniciative incluyó visitas guiadas al enclave / DUvi
La campaña de este año, denominada Lobarzán Abierto, se centró en el estudio de este asentamiento prehistórico, datado entre los milenios IV y III antes de Cristo, con el objetivo de avanzar en el conocimiento de las primeras comunidades campesinas del noroeste peninsular y cual era su relación con el paisaje y los espacios simbólicos. Entre los hallazgos realizados durante estas semanas, el GEAAT destaca la recuperación de un abundante conjunto de materiales cerámicos y líticos, entre los que figuran algunas piezas «de singular relevancia». Entre ellas sobresale una cuenta de variscita, un mineral de tonalidad verde muy apreciado en la Prehistoria reciente, cuya presencia en el yacimiento constituye «una evidencia directa de redes de intercambio que conectaban Lobarzán con áreas de obtención de materia prima situadas a gran distancia». Junto a esta pieza también se documentaron varias puntas de flecha de sílex. En conjunto, estos materiales aportan nuevas pruebas sobre la movilidad y los contactos que estas poblaciones mantenían con otros territorios.

El equipo halló una cuenta de variscita, un mineral de tonalidad verde muy apreciado durante la Prehistoria / DUvi
«Los trabajos vuelven a certificar la relación entre la ocupación prehistórica del yacimiento y una posterior ocupación de época altomedieval, confirmando la larga secuencia cronológica que caracteriza este enclave», señala el equipo investigador. No obstante, la principal novedad de esta campaña ha sido comprobar que la actividad de época tardorromana alteró los niveles prehistóricos. La excavación permitió descubrir una posible tumba cubierta con tégulas, datada entre los siglos IV y VI. «Así, en una misma área de excavación y a escasos centímetros conviven los testimonios de la ocupación prehistórica y los restos de época tardorromana», destacan desde el GEAAT. Como curiosidad, el equipo también localizó lo que podría ser una bala de la Guerra Civil.
Según explica el equipo arqueológico, «el conjunto de resultados obtenidos este año en el marco del proyecto Lobarzán Abierto reafirma el enorme potencial del yacimiento para futuras actuaciones arqueológicas y contribuye a arrojar luz sobre la historia del valle del Támega, sus dinámicas de poblamiento y sus contactos con otros territorios a lo largo de miles de años». Además, destacan que «esta campaña también ha devuelto el verde a Lobarzán: el mismo verde de la cuenta de variscita que ha llegado hasta nosotros desde la Prehistoria, el de las camisetas del equipo que trabajó sobre el terreno y el del paisaje que, tras los incendios del pasado año, comienza poco a poco a recuperarse». Todo ello constituye, señalan, «un símbolo de continuidad y de renovación para un lugar que sigue escribiendo nuevas páginas de la historia de este territorio».
La iniciativa se enmarca en una línea de investigación consolidada del Área de Prehistoria de la Universidad de Vigo, impulsada desde la Facultad de Historia del campus de Ourense, centrada en el estudio de las sociedades de la Prehistoria reciente en el territorio transfronterizo del valle del Alto Támega. La dirección científica estuvo a cargo de Diego Herrero, en colaboración con Beatriz Comendador, Eduardo Méndez y Mikel Díaz (Área de Prehistoria de la UVigo), Miguel Ángel Álvarez (Área de Geografía Física) y Víctor Rodríguez Muñiz (Área de Historia Medieval). La dirección arqueológica recayó en Lucía Rodríguez, doctora por la Universidad de Vigo y actualmente investigadora de la Universidad de Alcalá. La actividad contó con financiación de la convocatoria de ayudas a los grupos de investigación del campus de Ourense InOU 2026 —fruto del convenio anual entre la Universidad de Vigo y la Diputación de Ourense— y con el apoyo del Ayuntamiento de Monterrei.
Además de su dimensión investigadora y formativa, el proyecto incorporó una destacada vertiente de divulgación y educación patrimonial, con actividades dirigidas a la ciudadanía, entre ellas visitas al yacimiento y propuestas educativas destinadas a fomentar el conocimiento y la puesta en valor del patrimonio arqueológico de la comarca.
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