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Actividad sísmica

Rairo, el epicentro tranquilo de un terremoto que pasó en silencio en este núcleo rural de Ourense: «Durmía, non me enterei»

Un leve terremoto de magnitud 2,7 registrado a las 3:16 horas de la madrugada del miércoles al jueves pasó desapercibido para la mayoría, en una franja nocturna donde casi todos duermen. El Instituto Geográfico Nacional cataloga el temblor entre los últimos en España sentidos por la población. En la misma madrugada hubo otros dos de menor magnitud en la provincia de Ourense, en Velle y Padrenda

Vecinos de Rairo que no se percataron del terremoto, este jueves a mediodía en el bar A Porteliña.

Vecinos de Rairo que no se percataron del terremoto, este jueves a mediodía en el bar A Porteliña. / Brevebretema

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Javier Fraiz

Javier Fraiz

Ourense

En las conversaciones en torno al café o a la caña en los dos bares de Rairo no estaba sobre la mesa ningún comentario sobre el leve terremoto con epicentro en este núcleo rural del municipio de Ourense, que alcanzó una magnitud 2,7 a las 3:16 horas de la madrugada del miércoles al jueves 23 de julio. Según el Instituto Geográfico Nacional, el seísmo fue percibido por la población, pero parece que en Rairo pasó desapercibido, al menos para la mayoría, según cuentan los residentes. En A Porteliña, un establecimiento de hostelería y de despacho de lotería, varios grupos se sorprendían incluso por la noticia ante las preguntas de este periódico. «Ninguén comentou nada, se non é por ti non nos enteramos», decía un cliente. «Eu durmía e non me enterei de nada», comentaba un vecino de Rairo.

«Aparentemente sin incidencias. Entre que no fue fuerte y que la mayoría estaba en el primer sueño, pocos se enteraron», resumía a primera hora de la mañana, en sus redes sociales, el alcalde de Ourense, Gonzalo Pérez Jácome. Según la información recopilada en la web del Instituto Geográfico Nacional, este movimiento sísmico se produjo a una profundidad de 11 kilómetros, en Rairo.

En la antigua carretera de esta localidad residen en un geriátrico unas 300 personas de edad avanzada, entre hombres y mujeres usuarios de la residencia de ancianos San José. En el centro aseguraban este jueves a mediodía que no tenían constancia de que el seísmo se hubiera sentido. A apenas un kilómetro de este núcleo rural se encuentra el hospital universitario de Ourense. Según indicaba un portavoz del CHUO tampoco había comentario alguno en relación a que el temblor se hubiera percibido en el centro. Tampoco hubo constancia en la Comandancia de la Guardia Civil de Ourense, en Santa Mariña. El principal acuartelamiento del instituto armado en la provincia dista apenas unos centenares de metros de Rairo.

Localización, en Rairo, del terremoto de magnitud 2,7 registrado esta pasada madrugada en Ourense.

Localización, en Rairo, del terremoto de magnitud 2,7 registrado esta pasada madrugada en Ourense. / IGN

El movimiento sísmico localizado en Rairo fue el temblor de mayor magnitud de los tres detectados en la provincia ourensana durante la madrugada del miércoles al jueves. Además del movimiento subterráneo con epicentro en Rairo, el Instituto Geográfico Nacional indica, en su apartado de información sísmica, de que a las 3:08 de la pasada noche se registró en Ourense un temblor de magnitud 1,6 a una profundidad de 23 kilómetros, con el epicentro situado entre Os Coiñás y Velle, en el margen izquierdo del río Miño. A las 6:09 de la mañana se produjo otro temblor con epicentro en el municipio de Padrenda, cerca de la frontera con Portugal, en la Serra do Leboreiro. Este seísmo alcanzó una magnitud 1,6 y se registró a una profundidad de 21 km.

En días previos, la actividad sísmica en Galicia —dentro de parámetros habituales en la zona— dejó en el municipio ourensano de A Veiga un terremoto de magnitud 2, que estuvo localizado a 12 kilómetros de profundidad y tuvo lugar a las 3:33 horas del 22 de julio. Esa jornada se detectó otro en Lugo de 2,1; misma magnitud de un temblor con epicentro en Becerreá, este último ocurrido el día 20.

En el caso del territorio ourensano, los seísmos leves de Rairo y Os Coiñás elevan a siete el cómputo de temblores detectados en lo que ha transcurrido de julio. Con anterioridad a los de Padrenda y A Veiga se registraron otros en Lobeira, el pasado 7 de julio (magnitud 2,2); en Beade, el 5 de julio (magnitud 2,3); así como en Chandrexa de Queixa, el día 4 de julio (magnitud 1,7).

Galicia tiene actualizado su plan de respuesta ante un eventual terremoto, si bien los riesgos derivados de los movimientos sísmicos que se puedan producir en la comunidad son bastantes contenidos. Tanto que no hace falta que ningún ayuntamiento tenga siquiera la obligación de elaborar un plan local para atender a la población ante este tipo de emergencia. Solo existe una recomendación que afecta a seis municipios. Porque la probabilidad de que se produzca un sismo en Galicia es baja, de solo el 0,2%, y además de poca intensidad con daños leves o moderados.

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