Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

Dieciocho nuevos directores de colegio en Ourense inician su preparación para el curso 2026-2027

La formación para los próximos directores de Ourense incluye una capacitación técnica en Santiago, abordando las particularidades de los centros rurales y urbanos

Foto de familia con los nuevos directores.

Foto de familia con los nuevos directores. / Brevebretema

¿Ya nos sigues?Márcanos como medio preferente
Añádenos en Google
Ourense

Con el fin del último curso mucho más cerca aún que el inicio del siguiente, todos los niños y adolescentes de la provincia de Ourense disfrutan ahora de unas merecidas vacaciones, y ven todavía muy lejos el momento de volver a las aulas el próximo 9 de septiembre. Una situación completamente antónima a la que viven algunos de sus profesores, concretamente aquellos que durante el curso 2026-2027 serán por primera vez directores de sus centros, quienes este lunes han tenido ya la primera reunión de preparación para el próximo año académico.

Se trata de los 18 directores de nueva incorporación en la provincia de Ourense, que fueron recibidos durante la mañana por Manuel Pardo, delegado territorial de la Xunta. Según explica Jorge Rubén Sampedro Grande, jefe territorial de Educación en la provincia, estos profesores fueron convocados para «mostrarlles as ferramentas que temos para axudarlles neste novo camiño»; es decir, para hacerles una presentación de los recursos con los que tendrán que convivir en este nuevo rol, como los servicios de Inspección, Unidade Técnica o Persoal. A esto se le sumará una formación técnica que deberán recibir en Santiago de Compostela.

Entre estos nuevos directores, al igual que ocurre en sus colegios, se encontraban todo tipo de casos. Para empezar, ya en la forma en la que llegaron al puesto: mientras que muchos presentaron una candidatura para las elecciones del claustro, a una parte de los docentes se les adjudicó forzosamente el cargo al ser la única persona con plaza definitiva. Es el caso de Lucía, en el CEIP Xosé Manuel Folla Respino, de Vilamartín de Valdeorras, o de Emilia, que gestionará el CEIP Ramón Otero Pedrayo de Viloira, en O Barco de Valdeorras.

Retos educativos en el rural

Esta no es la única diferencia de realidades que enfrentan los más de 110 colegios públicos de la provincia. Mientras que en los centros urbanos se acusan notablemente las ratios entre profesores y alumnos —lo que llevó a convocar hasta seis huelgas en el último curso—, centros erigidos en el rural sufren la falta de alumnado en su día a día. Sabrina Álvarez dirigirá el CPI Tomás Terrón Mendaña, en Carballeda de Valdeorras, donde en Educación Primaria tienen alumnos de hasta tres cursos distintos educándose en la misma aula. Y aunque esto supone una oportunidad para aquellos alumnos de O Barco que necesiten un apoyo más especializado, «é moi difícil traballar aí, porque hai nenos con dificultades de aprendizaxe e todo tipo de necesidades».

Emilia, por su parte, revela que en Viloira el mayor reto es poder adaptarse a la diversidad, pues aproximadamente uno de cada diez alumnos de su CEIP es extranjero: «Vienen de Ucrania, Siria o Marruecos; el principal problema es el idioma».

Suscríbete para seguir leyendo

Tracking Pixel Contents