El pleno de Ourense rechaza declarar la zona de mercado residencial tensionado para facilitar el acceso a la vivienda
Democracia Ourensana y PP consideran que la declaración de zona tensionada supondría un intervencionismo excesivo en el mercado de alquiler, y tumban la propuesta de BNG

Un momento del pleno. / Iñaki Osorio
Ourense no será declarada Zona de Mercado Residencial Tensionado, al menos a corto plazo. Así lo ha decidido el pleno del Concello de As Burgas en su sesión ordinaria del mes de julio, en la que se ha rechazado la propuesta del BNG, que incluía dicha medida como principal punto de una moción para facilitar el acceso a la vivienda. Los votos en contra del Partido Popular y Democracia Ourensana se impusieron a los favorables emitidos por nacionalistas y PSOE, por lo que no se instará a la Xunta a analizar si la ciudad termal —o al menos varios distritos de ella— cumple los requisitos para adquirir ese tipo de protección, con la que ya cuenta A Coruña desde hace un año y que tendrá próximamente Santiago de Compostela, cuando se publique su resolución en el BOE.
La votación se celebró tras un intenso debate, en el que se opusieron dos visiones sobre lo que todos los concejales consideran un problema común. El bando de las izquierdas defendía la tramitación de la declaración como zona tensionada como una medida preventiva: el mercado del alquiler en Ourense es aún uno de los más bajos entre las capitales de provincia españolas —la concejala del BNG, Erea Blanco, situó la renta media en unos 550 euros—, pero los sueldos medios también son de los más bajos a nivel estatal. Además, según defendió la edil socialista Alba Iglesias, «é das cidades nas que máis rápido suben os prezos do aluguer, en completa liña vertical ascendente e sen freos». «Estamos a tempo de vivir en Ourense», añadía por su parte la nacionalista, quien confía en esta medida como una solución para males mayores.
No compartían su opinión ni populares ni Democracia Ourensana, que coinciden en ver este movimiento como una forma de «intervencionismo excesivo» que, según defendía la oradora de los azules, Sonia Ogando, «lo único que hace es retirar viviendas del mercado de alquiler». Eso sí, la miembro del PP quiso dejar claro al inicio de su intervención que su grupo comparte la preocupación por el acceso a la vivienda, y enumeró la serie de planes de vivienda pública en marcha en la ciudad por parte de la Xunta, a modo de contestación a Blanco, quien había reprochado anteriormente la «inacción» del gobierno autonómico en As Burgas. Similar fue la palabra de Fran Lorenzo en representación del partido de gobierno, quien considera el debate «un tema candente, real y que está en la calle», pero achaca sus causas a una problemática de «inseguridad jurídica» que no se solucionaría con la propuesta llevada a pleno.
Mociones de poco recorrido
La de vivienda fue la única moción rechazada de las cuatro propuestas en el orden del día, pero prácticamente la totalidad de la sesión se enmarcó en el sonado refrán del «mucho ruido y pocas nueces»: una serie de rifirrafes sobre problemáticas que afectan más allá del término municipal, donde los principales argumentos pasaban por pedir o reprochar acciones a gobiernos superiores —la Xunta o Moncloa, dependiendo del momento— y quedaban recogidos en propuestas con un recorrido ejecutivo muy limitado.
De hecho, dos de las tres mociones aprobadas no lo consiguieron por una mayoría favorable, sino por la ausencia de votos en contra en un contexto de abstención mayoritaria. Estas fueron las referidas a la infrarrepresentación de las mujeres en la vía pública y, por otra parte, a un plan para reactivar el comercio local, donde la información de mayor relevancia fue la intención por parte de Jácome de repetir su famoso bono: aquel por valor de 100 euros que concedió en vísperas de elecciones a cualquier ourensano que lo solicitase, y que se podía gastar en todo tipo de negocios, desde multinacionales hasta pubs.
Jácome plantea repetir el bono de 100 euros
«Fue el mayor bono de ayuda a los locales que haya existido en la historia de España, nunca se revitalizó tanto el comercio local. Vamos a intentar llevarlo al pleno de septiembre, a ver qué votan, ya que tanto están a favor de él», anunciaba el alcalde ante las carcajadas irónicas de diversos concejales. «Esas achegas foron maioritariamente para uns poucos comercios que, algúns deles, de local teñen o xusto. A vostede impórtalle un pito o comercio local, o que lle importaba era mercar a vontade dos veciños e veciñas antes das eleccións», le respondió en el turno de palabra Luis Seara, portavoz del BNG.
Suscríbete para seguir leyendo
- Isabel y Adolfo, de Venezuela a Ourense con sus tres hijos para reabrir un puesto en la plaza de abastos: la inmigración que rescata el comercio en Ourense
- Los consejos de un especialista para evitar que los ladrones roben en casa en vacaciones: «Con una inversión de 220 euros se aumenta la seguridad de la puerta»
- Dieciocho nuevos directores de colegio en Ourense inician su preparación para el curso 2026-2027
- Una mujer de Ourense se sienta en el banquillo como acusada el mismo día de su boda
- Jácome defiende su salario de dedicación exclusiva: «Yo puedo cobrar lo que me dé la gana»
- Aparece el cadáver de un hombre de 50 años en el río Arenteiro, en O Carballiño
- Gonzalo Pérez Jácome desafía la alerta roja y los 40º de Ourense y se pone a entrenar: «Con mucho cuidado»
- Detenida en A Gudiña tras sufrir un accidente de coche en el que viajaba con un menor y presentar un permiso de conducir falso