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Pena de prisión

Roba 20 kilos de pulpo congelado en un supermercado de Ourense y huye en un coche con un cómplice

Condenado a doce meses de cárcel y a indemnizar a la compañía de alimentación con los casi 600 euros de valor del producto

Un pulpo en una imagen de archivo.

Un pulpo en una imagen de archivo. / Iñaki Abella

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Javier Fraiz

Javier Fraiz

Ourense

La tarde del 22 de febrero de 2023, sobre las 15:40 horas de la tarde, un hombre nacido en Portugal, de 45 años y con antecedentes por robo —fue condenado en 2021—, se encontraba en un supermercado de la ciudad de Ourense, en la zona de Mariñamansa. Se apoderó de 20 kilos de pulpo congelado y salió corriendo del establecimiento comercial, sin pagar el alimento ni atender las advertencias de las trabajadoras. El autor de la sustracción, captado por las cámaras de seguridad, huyó en un vehículo en el que lo esperaba otra persona, que no pudo ser identificada.

Menos de dos horas después, el sospechoso fue detenido a bordo de ese mismo automóvil. En el maletero ya solo quedaban 4,5 kilos de pulpo congelado. El valor del producto sustraído ascendía a un total de 599,70 euros. No se pudo poner a la venta de nuevo el alimento recuperado, puesto que se había roto la cadena de frío y, por tanto, no podía garantizarse la seguridad de consumo.

El juicio por estos hechos se celebró el pasado 18 de junio. El encausado no compareció, pese a que estaba debidamente citado por la la Sección de lo Penal (plaza 1) del Tribunal de Instancia de Ourense. La vista se celebró en su ausencia, tal y como permite la ley cuando la petición de condena no supera los 2 años de prisión. La juzgadora impone al acusado 12 meses y 1 día por un delito de hurto. Aplica la circunstancia agravante de reincidencia. Además, sentencia al acusado a indemnizar a la compañía de alimentación con los cerca de 600 euros de valor del producto.

Una trabajadora del supermercado fue testigo. Su declaración es una de las pruebas clave. La empleada observó al acusado con una bolsa de grandes dimensiones, abandonando el local tras bordear las cajas registradoras, sin proceder al pago. Esta trabajadora y otra compañera salieron y requirieron al individuo que abonase la mercancía, pero el acusado hizo «caso omiso» y se subió al coche que lo esperaba en las inmediaciones, según indica la sentencia. El vehículo abandonó el lugar de forma precipitada. Ambas trabajadoras tuvieron que apartarse para no ser alcanzadas. Las testigos no pudieron identificar al conductor, que queda impune tras su acción cómplice.

De vuelta al establecimiento, las trabajadoras revisaron las cámaras de seguridad y vieron al acusado retirando y apilando en una bolsa diversos paquetes de pulpo congelado. Las empleadas facilitaron a la Policía la descripción física del autor de los hechos y también la matrícula del vehículo utilizado en la huida, que retuvieron y anotaron de inmediato. Su colaboración resultó esencial: la Policía Local localizó el vehículo y uno de los ocupantes coincidía físicamente con la descripción proporcionada, así como con la persona que aparecía en las imágenes del sistema de videovigilancia.

Contra el acusado existe «un sólido cuadro probatorio que conduce de forma lógica y razonable» a concluir que fue el autor del hurto en el súper, concluye la magistrada. La resolución no es firme; cabe recurso de apelación a la Audiencia Provincial.

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