Verano
Las piscinas de Oira: un oasis gratuito para escapar del calor ourensano
El recinto tendrá como novedad una zona acondicionada para colectivos de personas con movilidad reducida, preprada como vestuario o zona de descanso

Miembros de Aixiña en las piscinas de Oira. / Iñaki Osorio

Las piscinas públicas de Oira abrieron el pasado viernes 12 de junio y desde entonces, como cada verano, ha supuesto un enorme alivio para muchas familias de la ciudad. Y es que las piscinas de Oira merecen un apunte especial dado que son públicas y algo aún más importante: accesibles. Componentes que, por desgracia, no abundan en el territorio nacional.
Se calcula que en España hay alrededor de 1.3 millones de piscinas de las cuales el 90% son de uso privado (RTVE, 2025) lo cual evidencia un grave problema puesto que ya no constituyen un mero espacio de ocio y recreación, actualmente también son consideradas un refugio climático. Máxime en ciudades como Ourense situada en el interior donde el calor se acentúa y las olas de calor se suceden constantemente; solo en la jornada de este sábado se espera alcanzar el pico de 40 grados.
Además, la piscina de Oira cuenta con un elemento crucial para dar un buen servicio público de calidad rampas de acceso para personas con movilidad reducida. Pese a que no existe un registro nacional que indique cuántas piscinas son realmente accesibles, entidades como la Plataforma Representativa Estatal de Personas con Discapacidad Física (PREDIF) denuncia que muchas aún no cuentan con estos accesos y sigue trabajando para que lo sean , todas, y al 100%. Además, como novedad el recinto contará con una novedad este verano, un aparte donde estos colectivos podrán tener su propio espacio y poder refugiarse a la sombra según explica, Sara Rodríguez auxiliar de servicios de Oira. «Tienen que terminar de fijar la carpa y poner cortinas para que puedan también usarlo como vestuario, porque los vestuarios que hay en el recinto dependen de que los auxiliares de servicio o el personal que esté para que les abramos la puerta».
Pese a que se trata solo de una carpa y siempre se puede ir a mejor cuando hablamos de accesibilidad y facilidades para estos colectivos, en la jornada de este miércoles, miembros y personal de Aixiña acudieron por primera vez a las instalaciones desde el verano pasado y agradecieron la iniciativa. «Ya llevábamos bastante tiempo queriendo un espacio aquí para nosotros, para poder cambiarles, dejar las sillas, dejar las cosas y... Que nos respetan un poco, además,» explica el fisioterapeuta de Aixiña Jorge Saa, «Es algo bastante importante, ya que a menudo se encuentran niños pasando y mirando a lo mejor y bueno, nos han dicho los socorristas que aún nos faltan las lonas, para tener un poco más de intimidad pero muy bien, porque llevábamos tiempo pidiéndolo y que, por fin, tenemos».
Este aparte está destinado a todas las personas con discapacidad que lo precisen, no solo a Aixiña quienes refejan que «era necesario, ya teníamos la rampa, ahora también tenemos nuestro espacio». Y esto resulta algo vital para su salud, tanto ffísicacomo emocional porque pasar una jornada en un ambiente recreativo es algo que anima a los usuarios de estos colectivos y que ven a menudo sus derechos y oportunidades mermadas. «Ellos lo disfrutan muchísimo, al final la sensación de ingravidez después de estar todo el día en la silla... El poder salir de ella, estar en el agua, poder trabajar, andar, hacer ejercicio es muy importante,», relata Saa, «nosotros solemos trabajar en el Paco Paz que allí hacemos hidroterapia, pero al final ahora hemos cambiado la zona de aguas del Paco Paz por la piscina que al final es una actividad mucho más recreativa».
Un recinto público calificado de «lujo»
El recinto en la ribera del Miño también supone un alivio para muchas familias. El hecho de que sean gratuitas, cuenten con una línea de autobús regular (línea 11) y numerosas plazas de aparcamiento en sus inmediaciones, facilita enormemente que los ciudadanos puedan acceder a una jornada refrescante cuando los veranos azotan cada vez más, especialmente a las familias que tienen pocos recursos económicos en un panorama que deja de lado necesidades básicas de lado por una privatización constante.
Especialmente para los más pequeños, que esperan el verano con ansia a cada término del curso y supone para ellos una toda una experiencia de la que disfrutar jugando con sus familias. Como es el caso de Helena, de 8 años y que no puede parar de sonreír ya que lo pasa «muy bien» en Oira. Su madre Virginia, disfruta con su hijo pequeño de tan solo tres años Álvaro, explica que ya han venido otros años porque «al final con los calores de Ourense es necesario, además es muy cómodo porque puedes venir en cualquier momento. Además es amplio y tiene la opción de piscina para los niños pequeños, por lo que no hay riesgo», concreta esta madre.

Virginia Vázquez con sus pequeños, Helena y Álvaro en las piscinas de Oira. / Iñaki Osorio
¡Sara Rodríguez auxiliar de servicios concreta que en la piscina grande pueden acceder hasta 700 personas, y en la pequeña hay espacio hasta los 160. De esta manera, ella y sus compañeros serán los encargados de llevar a cabo otra novedad del recinto a partir de este verano que es el control de aforo hasta los 2.000 usuarios debido a que «a partir de 1600 personas ya se nota, está bastante saturado», reseña Rodríguez.
Anima por tanto a la gente a acudir pero recuerda que hay que cuidar el espacio porque al final «no muchas otras ciudades de España tienen un espacio así y hay que cuidarlo, ¡esto para muchos es un lujo!».
Suscríbete para seguir leyendo
- Dos viajeras que perdieron un avión de Madrid a Bruselas por una avería del tren en Ourense no serán indemnizadas por el coste de los billetes adicionales para llegar a Bélgica
- Muere un joven de Madrid tras impactar contra una furgoneta en Ourense
- Vuelca un camión que transportaba 210 cerdos en el concello ourensano de Baltar y varios acaban en un jardín
- Los consejos de un especialista para evitar que los ladrones roben en casa en vacaciones: «Con una inversión de 220 euros se aumenta la seguridad de la puerta»
- Isabel y Adolfo, de Venezuela a Ourense con sus tres hijos para reabrir un puesto en la plaza de abastos: la inmigración que rescata el comercio en Ourense
- El viaje del japonés Ryuta: desde Osaka a Galicia con destino Ourense
- Acusan de agresión sexual a un celador por besar a una compañera de trabajo sin consentimiento en el hospital de Ourense
- Ocho incendios obligan a cortar el tráfico ferroviario convencional entre Ourense y Santiago de Compostela