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Coordinación transfronteriza

El Santuario dos Milagres, en Ourense, se llena de emergencias... pero todas simuladas

Las agrupaciones de Protección Civil de toda la provincia celebraron en Baños de Molgas sus X jornadas de convivencia con un ejercicio conjunto en el que participaron drones, la Guardia Civil, la GNR portuguesa y el helicóptero guardacostas

Protección Civil celebra su décima Xornada de Convivencia de voluntarios

Iñaki Osorio

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Cortes de tráfico, múltiples equipos de emergencia, un puesto de mando avanzado, pero ningún incendio forestal. Esa fue la imagen con la que el Santuario dos Milagres, en el concello de Baños de Molgas, recibió ayer a los curiosos que se acercaron y se toparon con que, el entorno, había sido tomado por más de 350 personas uniformadas, pero por una buena noticia: una jornada de convivencia.

Las agrupaciones de voluntarios de Protección Civil de la provincia de Ourense eligieron el recinto para celebrar sus X jornadas de fraternidad, un amplio programa de actividades y una excusa para «juntarse, conocerse y tratarse sin que haya ninguna emergencia por el medio».

Así lo explicaba el presidente de la Asociación Provincial de Agrupaciones de Protección Civil de Ourense, Clemente Pérez, quien lleva al frente de la asociación el mismo tiempo: 10 años. «Es la forma que tenemos de ponernos cara, porque al final aunque llevemos muchos años en esto nos conocemos por zonas, los que residimos más próximos e intervenimos en las mismas emergencias. Aquí estamos todos, representantes de las 75 agrupaciones que componen la provincia», destacaba Pérez, quien, además de presidir la asociación, forma parte de Protección Civil de Manzaneda.

La cita no era solo para conocerse, también para homenajearse. Como es costumbre desde hace una década, en estas convivencias Protección Civil premia a sus miembros más entregados, ya sea por su número de hazañas, por la intensidad de las mismas o por veteranía. Un poco para todos los gustos en un «oficio» que es voluntario y desinteresado.

En Baños de Molgas 11 personas y agrupaciones recogieron premios y, aparte, 4 medallas. El cuarteto que sopla las velas de la treintena en el cuerpo: Juan González Luis (Protección Civil de Manzaneda), Miguel García Prada (Pobra de Trives), Demetrio Borrajo y Mariángeles Rivas (Verín), recibieron los aplausos de sus compañeros. Fue su aniversario, pero no son los más mayores. Desde Chandrexa de Queixa se desplazó Daniel Basalo, con 85 años a sus espaldas, quien era ya de Protección Civil «antes casi de que existiese».

Los cánidos del Grupo Cinológico de la Guardia Civil cautivaron a la audiencia.

Los cánidos del Grupo Cinológico de la Guardia Civil cautivaron a la audiencia. / Iñaki Osorio

Además de la veteranía, premiaron la capacidad de actuar, voluntaria y eficazmente. Ese mérito también tuvo nombre propio: Jose Ángel Rodríguez Herrero. Recogió su premio como integrante de Protección Civil de Parada do Sil por sus «actuaciones destacadas», el apoyo durante la vaga de fuegos forestales o su ayuda en la búsqueda del joven desaparecido en el río, a la altura de Pantón.

Un ejercicio sin fronteras

Además de premios, comida en grupo y mucha fraternidad, hubo tiempo para demostrar talento. A las agrupaciones de Protección Civil las acompañaron distintos cuerpos de Seguridad que presentaron talleres y realizaron exhibiciones.

Desde el Grupo Cinológico de la Guardia Civil llegaron los cánidos más preparados, buscadores de personas por venteo y no por rastro. Tres perros— Bica, Dina y Trudy—, que en su día de descanso se dejaron querer a base de caricias de muchos de los presentes.

Con todo, el momento más esperado fue la ejecución del simulacro integrado en el Proyecto Atempo, una iniciativa de cooperación transfronteriza que une a Galicia con el Norte de Portugal y Castilla y León y que en Baños de Molgas sirvió para poner a prueba la coordinación entre los ourensanos y los lusos de la GNR (Guarda Nacional Republicana) y la Autoridad Nacional de Protección Civil de Portugal. El escenario fue una zona de fiesta y la simulación de un supuesto incendio forestal en progresión, que alcanzaba la zona del palco.

En ese punto se registraron las primeras víctimas: una persona intoxicada por el humo y otra con una lesión que quedó atrapada en lo alto del montaje de la plataforma de la orquesta. Mientras los efectivos de los GES de Maceda y los Speis de Celanova y San Cibrao trabajaban en la zona, la unidad de rescate de la GNR inició las maniobras para liberar a los heridos.

Ante la desaparición de otras dos personas perdidas entre el humo, y ante la imposibilidad inicial de vuelo de medios aéreos, la organización desplegó una unidad de drones. Los asistentes pudieron observar en pantallas cómo se sectorizaba el espacio aéreo para que estas aeronaves no tripuladas localizaran a las personas. Pero el colofón fue el Pesca II, el helicóptero de rescate de Guardacostas que intervino con una maniobra de aproximación para extraer a las víctimas mediante un izado simulado que también elevó los aplausos finales por el trabajo bien hecho; este sábado, pero también, el resto del año.

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