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Juicio

Acusa a su expareja de violencia machista tras dejar Rusia junto a su niña para estar con él en Ourense: «Me trataba fatal y usaba a mi hija como arma contra mí»

La mujer y la menor culpan al hombre de malos tratos, él lo niega y atribuye la denuncia a un intento de regularizar la situación en España. Ella lo rebate: «Él me recordaba: ‘Tú dependes de mí, si rompo te echan del país; no te va a creer nadie’»

El juicio se celebró este martes en la Sección Penal (plaza 1) de Ourense.

El juicio se celebró este martes en la Sección Penal (plaza 1) de Ourense. / FDV

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Javier Fraiz

Javier Fraiz

Ourense

Conoció en 2019 en Moscú al acusado, vino desde Rusia con su hija para tener una relación con él y, desde noviembre de 2020 hasta que lo denunció por presunta violencia machista, en julio de 2023, convivieron en Ourense. Eran pareja de hecho, hasta que él rompió la relación con un burofax. «Me trataba fatal, con insultos, gritos, golpes a los muebles, tirando cosas al suelo. Trataba mal a mi hija y la usaba como un arma contra mí», declaró la mujer. En el juicio intervino la menor: «No nos trataba bien ni a mí ni a mi madre», dijo sobre el encausado. El varón, de 44 años y sin antecedentes penales, niega haber cometido actos de violencia y atribuye la denuncia a un fin espurio de la mujer con el objetivo de regularizar su situación en España. «Él me recordaba: ‘Tú dependes de mí, si rompo la pareja de hecho te echan del país y te vas a la calle’», rebatió la mujer. «Tenía miedo de denunciar y él me decía: ‘No te va a creer nadie, no tienes ninguna prueba, tú no vas a ningún lado’», contó ella. La Fiscalía y la acusación particular piden la condena.

El varón asegura que la relación de pareja llevaba «meses mal» por el comportamiento de la hija de ella, a la que achacó ser «agresiva» con él y con la hija del varón, que también residía en el domicilio en ocasiones. Según el acusado, le dijo a la denunciante que «no podía más» pero que «intentaría ayudarla» para que la transición fuese «lo más llevadera posible». Su versión es que llegó a colaborar con la mujer para que encontrase un piso y la contrató a media jornada en su negocio. Pero él apunta a que, al final, la situación llegó a un extremo «insostenible».

«Delante de la gente conocida se portaba bien» pero en otros contextos era violento, contradice la denunciante. Entre los episodios que le atribuye se encuentra un suceso que sufrió presuntamente la hija de la perjudicada. En una ocasión en la que él le arrebató el diario a la niña, la menor salió de la habitación para tratar de recuperarlo y él presuntamente le dio un codazo en la cara al apartarla. La defensa incidió en que la menor había mordido al adulto, pero la adolescente cree que su acción fue posterior a la de él. Si alguna vez fue agresiva con él en la convivencia se debió a una respuesta de «defensa», dijo ella. Los castigos del varón eran habituales, añadió la niña y ratificó la madre.

La fiscal ve «verosimilitud» en el testimonio de la mujer, así como «persistencia» en su declaración y también «coherencia» en su testimonio, «rico en detalles». Por su parte, el abogado de la defensa sostiene que la denuncia «no es cierta», sino que fue una acción de la mujer por «motivos de resentimiento y espurios que desvirtúan su credibilidad». En esta línea, el letrado sostiene que «no concurren los requisitos» para dar credibilidad al testimonio de la madre y de su hija.

Otro suceso en cuyo relato coincidieron ambas víctimas ocurrió presuntamente en el negocio que regentaba el acusado y en el que trabajó desde 2021 la mujer. El incidente se desencadenó después de que se escapara un perro por la culpa, supuestamente, de la niña. «Empezó a insultarme, me llevó a una habitación y me cogió por la nariz y la boca para que no gritara», dijo la menor.

En otra ocasión, según su versión, un empujón del acusado casi la hace caerse por las escaleras. La madre y la niña también aludieron a un día en que la menor estaba en casa y no tenía agua. La acusación sospecha que él se la cortó. «No le pregunté nada porque le tenía miedo. Quería ir a comer pero él me dijo: ‘Vete a tu habitación’», relató la niña en el juicio, este martes. La magistrada de la Sección Penal (plaza 1) resolverá.

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