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Suspensión

La jueza ordena la detención de un testigo por faltar por segunda vez a un juicio por una presunta agresión sexual en un bar

La vista en la Sección de lo Penal de Ourense se aplazó este martes por la inasistencia del novio de la víctima en el momento de los hechos

El pasado enero tampoco acudió al primer señalamiento

Un vehículo de la Guardia Civil a las puertas del edificio judicial de Ourense, este martes.

Un vehículo de la Guardia Civil a las puertas del edificio judicial de Ourense, este martes. / FdV

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Javier Fraiz

Javier Fraiz

Ourense

El juicio por una presunta agresión sexual en un bar del municipio ourensano de Vilamarín estaba programado para la mañana de este martes en la Sección de lo Penal (plaza 2) de Ourense por segunda ocasión, tras un primer intento, el pasado enero, que tuvo que aplazarse por la inasistencia de un testigo que era la pareja sentimental de la víctima de unos presuntos tocamientos. El incumplimiento ha vuelto a ocurrir este martes: el citado no se presentó en la vista. La magistrada ha acordado la conducción como detenido de este testigo para asegurar su presencia en el nuevo señalamiento del juicio.

La Fiscalía solicita un año y medio de prisión, 2.000 euros de indemnización, así como tres años de alejamiento y de prohibición de comunicación con la víctima, además de cuatro años de inhabilitación para cualquier profesión oficio o actividad, con retribución o no, que implique un contacto con menores de edad.

Los hechos son de finales de 2023. Sobre las 19:30 horas del 16 de diciembre, el encausado, sin antecedentes penales, se encontraba en un bar y pidió a la víctima que lo llevase en coche hasta otro local en Vilamarín. Durante el trayecto, el encausado ocupaba el asiento del copiloto.

Presuntamente, tocó el muslo a la perjudicada en dos ocasiones. Al llegar al destino, el encausado, la víctima y el novio de ella accedieron al bar. Los tres se encontraban en la barra del establecimiento cuando, según la Fiscalía, el acusado susurró a la mujer frases soeces de índole sexual, como «quero botar un polvo contigo», o «quero comerche o clítoris e vaise derreter», mientras por detrás le tocaba los glúteos con la palma de la mano, indica el fiscal. La perjudicada sufrió una crisis de ansiedad a causa de estos hechos.

Según el balance de criminalidad del primer trimestre de este año, publicado por el Ministerio del Interior, la estadística general de delincuencia ha caído casi un 6% en la provincia de Ourense. Sin embargo, se ve empañada por un preocupante repunte de los delitos contra la libertad sexual más graves.

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