Los mejores de la PAU en Ourense comparten sus estrategias para triunfar en los exámenes: "A las 20.00 horas paraba para irme a bailar"
La constancia diaria, la organización flexible y el estudio comprensivo son las claves compartidas por los estudiantes que lograron las calificaciones más altas en la PAU

Por arriba, Carla González y Rodrigo Villaverde. Por abajo (de izq. a der.), Julia Pérez, Xiana Sotelo y Laura Liste / Brevebretema
Sacar una de las mejores notas de la PAU en Ourense no se consigue únicamente encerrándose nueve meses entre apuntes, cafés y simulacros de examen. O, al menos, no de la misma forma para todos. Después de conocer sus calificaciones prácticamente perfectas, los nombres de Rodrigo Villaverde, Julia Pérez y Xiana Sotelo quedaron asociados al podio provincial de la PAU, tomando como referencia la nota de la fase general. Pero detrás de cada décima hay una rutina distinta: quien estudió con horarios casi militares, quien prefirió confiar en la constancia diaria o quien descubrió que descansar también podía formar parte del método. A ellos se suman otras dos de las notas más altas sobre 14 de la provincia: en total, cinco jóvenes ourensanos que afrontaron la selectividad con estrategias diferentes, pero con una misma lección tras recibir el resultado. No existe una fórmula mágica para bordar la PAU, pero sí unas premisas fundamentales para sacar los mejores resultados posibles.
La constancia, la mayor clave
Empezando por un fundamento en el que los cinco coinciden: igual que Roma no se construyó en un día, no es viable obtener una buena nota hincando los codos solo en las semanas previas a la PAU o las noches antes de los exámenes. Para Laura Liste Davite, que obtuvo una nota total de 13,43, esto fue lo determinante de su éxito: «Básicamente la constancia, sacar un buen curso y sacar buenas notas; para mí fue eso la clave. Es cuestión de echar horas todos los días, ponerse objetivos y cumplirlos, y siempre que los profes manden cualquier cosa para hacer en casa, hacerlo en la medida de lo posible», detalla. La estudiante del IES Ferro Couselo es la única de este grupo que se quedará en Ourense para estudiar Educación Primaria y, de hecho, haber llevado un buen curso le permitió afrontar la PAU con mucha más tranquilidad, ya que sabía que no necesitaba una nota de corte muy alta. Carla González Iglesias, que obtuvo un 13,224 desde el IES O Couto, va más allá, pues para ella «lo importante no fue solo este curso, sino los anteriores, llevar una buena base de estudio». Esa base le permitirá entrar en el grado de Matemáticas en la USC, tras el cual quiere convertirse en docente.

Brevebretema
Otra de las grandes dudas que surgen al iniciar la «misión selectividad» es la organización, que, aunque fundamental como concepto, se puede expresar de muchas maneras. ¿Es aconsejable tener un horario de estudio para obtener las mejores notas? Los mejores alumnos tienen sus dudas, pues tanto Carla como Julia Pérez Gómez —del IES As Lagoas, con un 13,35— se marcaron un calendario estricto al principio de todo, pero lo acabaron dejando de lado. En cambio, Pérez prefirió trabajar con una rutina de objetivos: «Cada día me levantaba a las 8.00 horas y me ponía en un pósit lo que quería hacer», cuenta. Algo que también aplicó Liste, quien antes de coger el bolígrafo se marcaba mentalmente la cantidad de temas de cada asignatura que quería preparar ese día. González, por su parte, optaba por empezar con aquello en lo que iba más rezagada en ese momento.
Dónde estudiar para sacar buena nota
El lugar de estudio también marca discrepancias entre las cinco mejores notas. Mientras Carla, Laura y Julia decidieron estudiar en sus casas, Rodrigo Villaverde, el mejor de la provincia, siguió yendo al colegio Maristas cuando se acabaron las clases para preparar con los profesores las preguntas más comunes. Xiana Sotelo, por su parte, tenía como rutina preparar los exámenes en la Biblioteca Pública Nós: «Estuve yendo todos los días, en mi casa no me concentro», explica esta alumna del IES Otero Pedrayo, que obtuvo una nota de 13,132.
Igual de importante que tener claro cuánto y cuándo estudiar es saber el cómo. Una vez más, ningún gurú puede dar la respuesta perfecta para todos en este apartado, sino que lo importante es conocer bien tus fortalezas y estudiar de forma que puedas potenciarlas. Laura Liste, por ejemplo, destaca por su memoria visual, y rechaza el método de la «chapatoria»: «Memorizar a secas no sirve para nada. Memorizar entendiéndolo, sí. Yo era mucho de hacer resúmenes y esquemas, y al volver sobre ellos me acuerdo de todo». Carla, en cambio, afirma que es incapaz de retener los contenidos únicamente leyéndolos, por lo que su solución era la escritura: repetía una y otra vez sobre un papel los esquemas que se hacía hasta que se le quedaban en la cabeza. También tenía un orden para afrontar los diferentes contenidos: tachaba primero las materias prácticas, en las primeras horas, para afrontar después la parte teórica.
Métodos de estudio y nuevas herramientas
Es justo lo contrario de lo que hacía Julia, quien prefería dejarse estudiado lo memorístico cuanto antes para repasarlo varias veces, y hacer por la tarde ejercicios prácticos como los de la asignatura de Química. Rodrigo es, quizá, el que llevó una preparación más específica de los cinco, pues basó su estudio principalmente en repetir exámenes de la PAU de años anteriores, colgados en la web de la CIUG: «Eso es con lo que más avanzas y donde más aprendes para la prueba real». Por último, Julia fue la que más uso hizo de las nuevas herramientas digitales, pues aplicó la IA a sus repasos a la vuelta de la biblioteca, pidiéndole a ChatGPT que le hiciera un examen tipo para realizarlo ella después.
Cierra la lista de consejos aquel que a veces queda un poco más en la sombra, pero que es casi tan fundamental como las horas de estudio: dedicar un tiempo de calidad al descanso. Aunque el año de la PAU esté lleno de sacrificios y estrés, es importante sacar tiempo para desconectar o realizar esas aficiones que amamos. Julia, por ejemplo, tiene claro que lo de estudiar hasta tarde no es para ella: «Yo nunca me quedo hasta las 00.00 horas estudiando, ni loca. A las 20.00 o 21.00 paraba, y me iba a clase de baile o a salir con las amigas. En mayo estuve más encerrada, pero intentaba sacar ese tiempo siempre», cuenta. Rodrigo, por su parte, encontraba respiro en el cine o en el gimnasio y, aunque no se marcaba horarios, sí paraba cuando sentía que comenzaba a saturarse. Laura recuerda que lo del descanso no es por capricho, sino que incide también en lo que uno ya ha estudiado: «La información no se te queda de la misma manera si metes 14 horas en un día y luego no duermes ni descansas. Al final no vale de nada», dice. Carla, por último, fue posiblemente la que más horas le echó sin parar en este sentido, y su consejo principal para quienes realicen la PAU el próximo año es precisamente disfrutar del tiempo libre: «Dormir bien, estar tranquilos y sobre todo no matarse, porque es algo de lo que me arrepiento mucho. Disfrutar del curso, porque se acaba muy rápido».
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