Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

La marea celeste inunda el centro comercial Pontevella para recibir a Hugo Álvarez, el orgullo ourensano del Celta

Cientos de seguidores del Celta, muchos con el dorsal 23, acudieron a la firma de autógrafos y sesión de fotos con el ourensano

Una marea celeste en Ourense para conocer a Hugo Álvarez, jugador del Celta

Brevebretema

¿Ya nos sigues?Márcanos como medio preferente
Añádenos en Google
Ourense

Una marea celeste invadió en la tarde de este jueves el centro comercial Pontevella para conocer, como dirían tantos, a 'uno di noi'. Desde primera hora de la tarde se puideron ver a cientos de niños (y no tan niños) con camisetas del club olívico haciendo cola en el epicentro del comercio ourensano para disfrutar de un instante con el que, en un momento, pasó por los mismos campos en los que ahoran juegan los 'cativos', y que ahora es una de las sensaciones del Celta que asalta a Europa: el futbolista Hugo Álvarez participó en una firma de autógrafos y sesión de fotos con toda la afición de la ciudad de As Burgas.

En los últimos años no es habitual ver a un nacido en Ourense en la élite del fútbol (de hecho, solo tres jugaron esta temporada fútbol profesional: Hugo, el exceltista Tincho Conde y, curiosamente, Vanja Milinković-Savić, el portero serbio del Nápoles), por lo que los que llegan a las altas cotas se convierten en héroes locales. De hecho, no era difícil divisar entre la multitud elásticas con el dorsal 23 que el extremo viste en Balaídos. Y es que aparte de un talento, Hugo es en esencia uno más de lo que allí estaban: de Lobios pero 'made in' el barrio de O Vinteún, comenzó jugando "coma todos vós, no patio, no colexio, cos meus amigos", contaba en la charla previa a los autógrafos, para luego ingresar en la cantera del por entonces Ponte Ourense.

Allí se curtió en los campos de Oira, de Os Carrís, y de Xinzo, aunque el destino tenía deparado grandes cosas para él, cuando con tan solo 9 años dio el paso a A Madroa, aunque siguió viviendo en su ciudad natal hasta hace cosa de tres años: "Teníamos un autobús que nos recogía en Ourense a las cuatro de la tarde y nos traía de vuelta sobre las diez de la noche. Fue etapa muy bonita, íbamos muchos de allí y lo pasábamos muy bien", relataba en 2024 en la cadena Cope. Todo con el incondicionable apoyo de su familia y amigos, que como recordó al público presente en Pontevella, "é desas cousas que valoras máis cando eres maior, pero é importantísimo telos aí para que che apoien e tamén che baixen os pes á terra". De hecho, se le pudo ver entre foto y foto saludar a alguna que otra cara conocida. La firma de autógrafos contó también con un sorteo de 20 balones del Mundial de Fútbol firmados por el jugador.

Suscríbete para seguir leyendo

Tracking Pixel Contents