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Pleno municipal

Frente común de la oposición para urgir la búsqueda de subvenciones y restaurar la Casa de Baños de Ourense tras el incendio

PP, PSOE y BNG aprobaron la moción socialista, aunque el BNG mostró sus dudas, a la vista de informes, y pide que se aclare si el inmueble es en realidad propiedad del Concello de Ourense

El pleno aprobó también ampliar el convenio con la Xunta para que el 'Xantar na Casa' llegue a más vecinos

Jácome hace una consulta al secretario, Francisco Cacharro, durante el pleno de este viernes.

Jácome hace una consulta al secretario, Francisco Cacharro, durante el pleno de este viernes. / Brevebretema

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Ourense

El pleno municipal celebrado este viernes en el Concello de Ourense centró su debate en las mociones presentadas por la oposición, aunque con la duda de si lo acordado es vinculante o no y si llegará a llevarse a la práctica.

Precisamente, el voto favorable de los grupos de la oposición (PP, PSOE y BNG) ha logrado sacar adelante una moción socialista —en la que el gobierno de Democracia Ourensana se abstuvo— para iniciar las gestiones destinadas a conseguir fondos que permitan rehabilitar los Baños do Outeiro. Esta antigua casa de baños situada junto a la ribera del río Barbaña, de gran valor patrimonial, fue calcinada en un incendio el pasado mes de mayo.

Se acordó recurrir a todos los fondos estatales o europeos posibles, pero quedó sobre la mesa una duda planteada por el portavoz nacionalista sobre su titularidad. Aunque se ha atribuido en los últimos años al Concello, se indicó que «no está claro» e incluso no figura como propiedad municipal en el último inventario de bienes de la entidad local.

Ocupación en A Ponte

Esta moción tuvo más suerte que la presentada por el PP. Al hilo de otro incendio ocurrido la semana pasada, que calcinó una segunda casa okupada en A Ponte, los populares pedían reforzar de forma inmediata las inspecciones de los inmuebles abandonados en estado de deterioro. Asimismo, solicitaban la convocatoria urgente de la Xunta Local de Seguridade para analizar la situación de inseguridad, así como los recursos humanos y materiales destinados a los Servicios Sociales.

La concejala del PP Noelia Pérez criticó la «dejadez» del Concello en la materia y el agravamiento de la inseguridad en la ciudad en general y en los barrios. Sin embargo, la moción fue rechazada al producirse un empate técnico (los votos a favor del PP no fueron suficientes frente a los 7 en contra de PSOE y BNG, desestimándose al no haber mayoría) y contar con la abstención de DO.

Durante el debate, el concejal de Urbanismo, Francisco Lorenzo, calificó la postura de la oposición de «asquerosa», recordó todas las gestiones realizadas —incluido el tapiado del inmueble— y afirmó que el problema de la inseguridad «no se ha agravado». El edil incidió en que la seguridad y el cambio de leyes que pide el PP son competencias del Estado y de la Xunta, no municipales.

Por su parte, la portavoz socialista, Natalia González, recordó que el edificio incendiado en A Ponte no estaba abandonado, «pues tenía una clínica en el bajo», y sostuvo que el Concello sí tiene competencias directas en salubridad, servicios sociales y disciplina urbanística (identificar inmuebles en riesgo, abrir expedientes y ordenar tapiados). Por ello, exigió convocar una Junta de Seguridad con las asociaciones de vecinos.

Desde el BNG, José Manuel Puga señaló que esta moción del PP solo busca «agravar el problema» e intentar quitarle un «marrón social» a la Xunta, que es la que tiene las competencias en vivienda. Criticó que la propuesta popular pida derogar las zonas tensionadas y modificar los criterios de vulnerabilidad, lo que a su juicio encarece la vivienda y desprotege a las familias frente a los fondos buitre.

Contenedores soterrados

Por otra parte, se aprobó por unanimidad la segunda moción popular, encaminada a exigir el pago «urgente» de las subvenciones pendientes a entidades sociales. En esta misma línea, la sesión plenaria aprobó una moción nacionalista para eliminar los contenedores soterrados y semisoterrados ubicados en varias calles de la ciudad, así como una moción socialista en defensa del espacio público como lugar de «convivencia, participación y libertad». Ambas salieron adelante con el voto favorable de la oposición y la abstención del grupo de gobierno.

Respecto al adiós a los contenedores subterráneos, el portavoz del BNG, Luis Seara, recordó que estos llevan desde 2015 sin solución, pese a que el alcalde dijo al llegar al gobierno local que lo solucionaría «en 90 días».

Gonzalo Pérez Jácome explicó los cambios normativos que incluían la quinta fracción y las modificaciones en el modelo de contenedores (más pequeños, lo que obligó a pensar en otros modelos en superficie). Calificó de «hipócrita» la postura del BNG por criticar la falta de nuevos contenedores cuando la adjudicación ya está realizada, reprochándoles no haber aprobado en su momento la modificación de crédito.

También acusó al PP de «no trabajar» los plenos, ya que la licitación con la UTE ganadora del servicio de limpieza ya incluye la eliminación de los subterráneos actuales. Jácome no regateó críticas a la anterior concesionaria de limpieza, a la que acusó de «robar» al Concello al no cumplir los pliegos. El BNG le afeó que, bajo esa premisa, le hubieran adjudicado el nuevo contrato a la misma firma.

Xantar na Casa

En el apartado resolutivo, se aprobó por unanimidad la modificación del convenio de colaboración entre el Concello y el Consorcio Galego de Benestar para financiar el programa Xantar na Casa. El pleno debatió el incremento de plazas de este servicio de comida a domicilio (que pasa de 62 a 100 plazas), la gestión de la lista de espera y la deuda histórica.

Ruth Reza (BNG) señaló que el aumento a 100 plazas es lento e insuficiente «cuando había ya 26 personas en lista de espera», un argumento en el que coincidió con el PSOE. Por su parte, Noelia Pérez (PP) justificó los retrasos de la Xunta en la suscripción del acuerdo afirmando que el Concello «no estaba al corriente del pago de sus deudas». Finalmente, Jácome sostuvo que si no hay más usuarios «es porque no hay tantas necesidades». Criticó el servicio que se prestaba con anterioridad frente a la «calidad de los menús de Cáritas» y señaló que, por ese motivo, el Concello de Ourense da más apoyo a este servicio diocesano que otros municipios. n

Jácome sobre los abucheos en la recepción de la UD Ourense: «Me importan un bledo, lo que me importa es el votiño»

Jácome reconoció que está ya en clave electoral. La concejala del PSOE Alba Iglesias, al igual que un día antes hizo la portavoz popular Ana Méndez, le recordó los «abucheos al alcalde de parte del público que acudió esta semana a la Plaza Mayor a recibir a los jugadores del UD Ourense tras ascender a Primera Federación».

Alba Iglesias le recordó que «no se flipe» tras los abucheos, en parte por las críticas que hizo en su día a determinados miembros del club.

«A mí me importa un bledo que me abucheen; si es gente vuestra (del PSOE o del BNG) me importa un bledo porque no me van a votar», señaló Jácome. Añadió que lo que sí le preocuparía es si le hubieran abucheado los 2.000 que estaban, «pero fueron doscientos o trescientos». «Lo que me importa a mí es cuando van a la urna, es el votiño», enfatizó colgando luego ese corte en sus redes.

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