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Un barrio en alerta

Con la mirada puesta en el edificio de A Ponte calcinado: "La fachada no parece estable; la están apuntalando"

Solo una pescadería tuvo problemas de suministro eléctrico para reabrir y la farmacia, que espera poder estar restablecer también la electricidad y reabrir este miércoles

"Somos servicio esencial pues prescribimos SPD (Sistema Personalizado de Dosificación)" explican y esos pacientes solo pueden recibir la medicación en la farmacia autorizada indican la farmacéuticas de La Pontina

Solo ha quedado en pie la fachada de la casa y se duda de su estabilidad

Solo ha quedado en pie la fachada de la casa y se duda de su estabilidad / Iñaki Osorio

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Ourense

Dos días después del incendio que dejó totalmente calcinado el edificio ubicado en la confluencia entre la avenida de As Caldas y la calle Vicente Risco, la preocupación se centra ahora en la seguridad. Fuentes del servicio de bomberos de Ourense, que siguen controlando la zona, indicaron que «una empresa está consolidando la estructura para evitar posibles desprendimientos pues está poco estable».

El edificio colindante al siniestrado permanece desalojado. Miembros de la policía científica volvieron a entrar ayer en él para evaluar su estado. Por su parte, el bajo del inmueble calcinado —ocupado por una franquicia de la clínica dental Vitaldent— ha quedado totalmente inhabitable para reanudar su actividad, ya que sobre él se han desprendido todos los restos del interior del edificio. La clínica quedó completamente inservible: el interior colapsó, el bajo está lleno de escombros y «será la científica la que tendrá que determinar si el fuego fue provocado».

La presencia continuada de los bomberos se debe a que «podría haber puntos calientes entre los escombros; tenemos que ir observando su evolución y regresar más tarde a refrescar el interior». También se ha procedido al apuntalamiento del portal del edificio número 3, por lo que sus vecinos no podrán regresar por ahora.

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Manuel el propietario de la pescadería, local sin suministro eléctrico tras el incendio / Iñaki Osorio

Los bomberos señalaron ayer que, a la espera del informe definitivo de la policía científica, el edificio está «muy inestable» y está para demoler, retirar todo el escombro y empezar prácticamente de cero, aunque matizaron: «Desconozco si desmontarán la fachada y conservarán las piedras».

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El bajo alquilado por una clínica dental, inservible al caer todos el escombro interior del edificio / Iñaki Osorio

Respecto a los locales municipales de la zona, Manuel Vázquez, quien regenta la pescadería ubicada debajo del parque de A Ponte, explicó que su negocio estaba cerrado ayer por un problema eléctrico derivado del fuego: «Esperamos poder funcionar de nuevo este martes». Por el contrario, el local comercial municipal más próximo al edificio incendiado, la tienda de moda y accesorios Umbela, abrió ayer con normalidad. «Está intacto, la mercancía no ha sufrido ningún daño ni hay olor a humo gracias a la gruesa pared de piedra», explica Antía, la propietaria.

La farmacia tratará de reabrir este miércoles

Las farmacéuticas de la Farmacia La Pontina, Cristina Cuquejo y Alba García, situadas en el bajo del edificio colindante, esperan poder volver a dar servicio «cuanto antes». «En principio parece que no hay daños estructurales; creemos que volveremos en cuanto se restablezca el servicio eléctrico», señalaron. Llama la atención que «la temperatura en el interior era de 24 grados gracias a las gruesas paredes de piedra y hormigón, por lo que no se dañó ni el interior ni los medicamentos».

Mientras tanto, están atendiendo telefónicamente a todos los pacientes, ya que su oficina está acreditada para ofrecer el servicio SPD (Sistema Personalizado de Dosificación) para enfermos crónicos, un servicio esencial que no puede ofrecer otra farmacia al ser esta la única autorizada en la zona.

Críticas de Luis Menor sobre la ocupación

Por su parte, el presidente de la Diputación de Ourense, Luis Menor, ante la sucesión de viviendas calcinadas que estaban habitadas por okupas, insistió en la necesidad de aplicar «políticas claras» de vivienda que «den seguridad jurídica al propietario». Reiteró la defensa de los vulnerables, pero lamentó que los dueños cuenten con «muy pocos recursos» y una «respuesta muy tardía» ante las ocupaciones. Así lo trasladó tras confirmarse que en el inmueble calcinado residían varias personas como okupas.

«No podemos caer en la situación en donde cualquiera pueda entrar y okupar una propiedad privada», señaló, insistiendo en que la protección social la debe dar el Estado. Además, Menor recordó un dato clave: hay más de 100.000 viviendas vacías en la provincia que podrían cubrir la alta demanda y, en el caso del rural, ayudar a fijar nueva población.

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