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Sociedad

Así innova el sector funerario en Expourense: peluches con ropa del fallecido, ataúdes personalizados y urnas decorativas

La feria internacional Funergal reúne 44 expositores de 10 países para mostrar en Ourense las últimas novedades en productos y servicios funerarios.

Una de las propuestas: un osito terapéutico hecho con prendas de vestir de un ser querido ya fallecido

Una de las propuestas: un osito terapéutico hecho con prendas de vestir de un ser querido ya fallecido / Brevebretema

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Ourense

Los pasillos de Expourense están acostumbrados a los eventos de gran calado y aires internacionales y este fin de semana no es una excepción. Las pruebas de atletismo, las ferias de educación o las citas gastronómicas dieron este jueves paso a Funergal, la Feria Internacional de Productos y Servicios Funerarios, que este año reúne 44 expositores de 10 países para mostrar las novedades de un sector que pone la tecnología al servicio de las emociones para «la última despedida».

La feria se puede visitar hasta este sábado en horario de 10.00 a 14.30 horas para conocer los cambios en un sector que, a simple vista, podría parecer estático, pero nada más lejos de la realidad. Desde ataúdes personalizados hasta peluches para «abrazar el duelo» son algunas de las últimas incorporaciones a un catálogo de propuestas que también se renueva.

Peluches terapéuticos

Así lo explican desde la empresa Cidaf, con un expositor que llega desde Jaén y trae la pieza que más conversación genera: un osito hecho con prendas de la persona fallecida. «Se muere un familiar, un abuelo, por ejemplo, y tenía una camiseta característica o una bata que siempre se ponía, pues lo que nosotros ofrecemos es la posibilidad de hacer un peluche con esa prenda para superar esa pérdida. Es una forma más de mantener su recuerdo», explica el responsable, Joaquín Pérez.

La iniciativa se extiende también a las mascotas, «confeccionamos también con mantas que tuviesen. La idea es acompañar en esos momentos en los que el duelo se siente solitario», dice el andaluz, que traslada que la figura «no tiene por qué ser solo un osito».

En el mismo expositor presentan una serie de urnas que huye de la iconografía fúnebre tradicional. Según describe Pérez, se trata de una colección «muy minimalista, no parece una urna, más parece un joyero o una pieza de colección» para que «se integre de forma natural en el hogar».

Ceniza entre plantas

En 2024 se produjeron en España 433.547 defunciones y, por primera vez, la cifra de incineraciones superó el 50% en España. Este dato conlleva también el aumento de la oferta de productos y servicios relacionados con la custodia y conservación de las cenizas, así que también de urnas hablan desde la funeraria Ramón Chao.

La firma, que hace años abandonó su Ribadavia natal para implantarse en Alicante, desde donde llegaron a Expourense, muestra un especial interés por la ecología con una urna que «no se deshace en caso de que la tengas en casa o en un túmulo».

Es la exposición que hace Carolina Chao, quien destaca de la pieza «su naturaleza biodegradable que solo se activa al introducirla en una zona muy húmeda, donde se descompone en unos años sin generar ningún efecto contaminante en el medio ambiente». Además, para la firma, el valor añadido reside en ofrecer «una alternativa que tiene la misma función de una urna de plástico, pero con un tacto muy satinado y siendo extremadamente ligera para una capacidad de 4,5 litros».

Con todo, la novedad en el objeto va mucho más allá. Desde hace tan solo una semana han empezado a comercializar una opción aún más discreta, más moderna y, aunque parezca contradictorio, vistosa: urnas de cristal.

Buscando alejarse de la simbología fúnebre que a menudo genera rechazo, Ramón Chao ha lanzado esta línea que se trata de una cápsula con flores preservadas bajo una cúpula de cristal, diseñada para albergar una pequeña cápsula con cenizas en su interior, permitiendo crear una «zona muy decorativa en el hogar, pero manteniendo ese recuerdo».

El objetivo de esta innovación es, en palabras de Chao, ofrecer «algo que no recuerde ese símbolo de urna que nadie desea tener en casa. La propuesta permite que el luto conviva con la decoración sin ser evidente para las visitas porque al final es una pieza decorativa que tiene una simbología, pero solo tú la conoces y no tienes por qué explicarla», valora. Actualmente, la comercializan con cápsulas para recuerdos pequeños, pero ya trabajan en versiones de mayor tamaño donde las cenizas se integren directamente en la «parte vegetal del conjunto».

En esta misma línea, uno de los expositores presentó su «columbario activo», una propuesta que se instala en tanatorios que ofrecen ahora el servicio de custodia de las cenizas durante un tiempo determinado para que la familia pueda vivir su duelo, tener un espacio físico cercano al que acudir para rendir homenaje y recordar mientras se tiene un plazo para decidir qué hacer con las cenizas.

Ataúdes Gallego mostró sus ataúdes personalizados.

Ataúdes Gallego mostró sus ataúdes personalizados. / Brevebretema

Arte efímero para el adiós

Un exponente del sector funerario en la provincia es el concello de Piñor. En el municipio Ataúdes Gallego presume de 50 años de historia y trayectoria que también enseñan en Funergal, donde comparten su modo de trabajar: «no hay dos ataúdes iguales porque no hay dos vidas iguales».

Con esta premisa, Víctor y Eduardo Gallego muestran su última propuesta, convertir un ataúd en un lienzo que narra una historia de pertenencia y afecto, elevando la personalización a la categoría de homenaje artístico. De este modo nace la pieza central de su exposición: un diseño que recrea con asombrosa fidelidad las alfombras del Corpus Christi de Ponteareas porque «a beleza das alfombras tamén é algo efímero, pero na memoria perdura».. Esa conexión entre la belleza fugaz de los pétalos en la calle y la brevedad de la vida permite, según Gallego, brindar «unha despedida como se merece».

Un «vale» floral

La modernización del sector pasa también por «tratar el funeral con el mismo mimo estético que una boda o una comunión». Es la opinión de la floristera Rita Soto que es clara al respecto: «Queremos darle otro impulso distinto a lo que es el mundo de la flor en lo que es el arte funerario». Su iniciativa abandona la rigidez de las coronas tradicionales para abrazar estructuras modulares, cestos y trabajos que respetan paletas de colores armónicas.

Sin embargo, Soto señala que cualquier persona que haya pasado por un tanatorio sabe que, en ocasiones, el exceso de flores puede resultar abrumador.. Para solucionar este problema logístico y emocional, ha ideado la «tarjeta de condolencias que es un vale floral». Un sistema que permite entregar un vale por un arreglo que la familia puede canjear cuando lo desee.

Según Soto, la ventaja es doble: evita que el homenaje se marchite de golpe y permite a los seres queridos llevar flores en fechas señaladas como «Navidad o su aniversario». Además, el vale no se limita a la flor natural; muchos clientes optan por utilizarlo para «flores liofilizadas que te adornan y te quedan en casa» o «arreglos artificiales para cuando se coloca la lápida definitiva».

El duelo, puente internacional

La feria reafirma su carácter global con delegaciones como la ecuatoriana Vidanova. Su CEO, Javier Almeida, destaca que tras seis años visitando Ourense, Funergal se ha convertido en su «principal fuente de inspiración para profesionalizar el sector en Sudamérica». Entre los hallazgos de esta edición, los empresarios americanos destacan el uso de «pantallas tecnológicas que funcionan sin energía» y «sobre todo la avanzada cultura del servicio europea» que hoy seguirá mostrándose en Funergal.

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