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Época estival

Ourense aumenta el mapa de playas fluviales para el verano

La Xunta autoriza 24 áreas de baño con la incorporación de Vilaza, en Monterrei, y con calidades que van desde «suficiente» hasta «excelente» mientras resurgen las críticas vecinales por mantener prohibiciones en parte del embalse de As Conchas, pero no en todo

En la capital, la playa de A Antena sigue siendo el refugio climático de los ourensanos

En la capital, la playa de A Antena sigue siendo el refugio climático de los ourensanos / Iñaki Osorio

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Ourense

La provincia de Ourense ya tiene perfilado su mapa de ocio fluvial para la inminente temporada estival. La Dirección Xeral de Saúde Pública de la Consellería de Sanidade ha hecho público, a través del Diario Oficial de Galicia, el listado de las aguas que tienen la aprobación del Registro de Galicia para ser lugar de chapuzones este 2026. El documento ratifica la salud recreativa de buena parte de los cauces ourensanos, que contarán con un total de 24 zonas de baño incluidas en el censo oficial, lo que garantiza un control sanitario riguroso desde el inicio de la campaña el próximo 1 de junio.

La gran novedad de este año es para los bañistas de la zona sur de la provincia. En el concello de Monterrei suman playa fluvial con la incorporación del área de Vilaza a la lista de la Xunta de Galicia, donde, tras superar con éxito el periodo de evaluación técnica exigido por la normativa, el río Bubal a su paso por esta localidad ha recibido el alta definitiva. Aunque no es el único avance en el mapa fluvial; el concello de Allariz también da un paso al frente al lograr que el río Arnoia en Acearrica entre oficialmente en la sección de «aguas en evaluación», esto significa que, aunque todavía debe completar los ciclos técnicos para su consolidación— dos negativos—, ya cuenta con vigilancia administrativa específica para evaluar su aptitud estacional.

En qué playas bañarse

En el análisis por municipios, Laza se consolida como el auténtico «balneario fluvial» de la provincia. Es el concello que más puntos de baño aporta al censo oficial, sumando un total de cuatro enclaves de gran valor paisajístico.

En el río Cabras son dos las zonas a donde uno puede acudir a refrescarse, Correchouso, donde la calidad del agua es «excelente» y Regueiro Seco, donde se conforman con un «suficiente» el único de la lista de aprobados, vinculado, como su nombre indica, al nivel del caudal. El Carraxó a su paso por Soutelo Verde es otra de las opciones que ofrece el municipio, en este caso con una calidad «buena», la misma que uno se encuentra en el río Támega en Tamicelas, playa que se sumó a la lista el pasado verano, siendo junto a la novedad de Monterrei, la más reciente en recibir el visto bueno.

Si se persigue la excelencia hay destinos clásicos que no fallan y repiten en el listado con la máxima puntuación. Por comarcas, en O Carballiño los desplazamientos para ir a una playa fluvial que cumpla el registro sanitario de la Xunta obligan a ir a la frontera con Pontevedra, Avión y Beariz se mantienen en la lista. En el caso del primer concello, en el río Valderías; mientras que en el segundo hay dos opciones, el río Magros o el río Tioira-Doade.

En el entorno se encuentra la comarca de O Ribeiro, allí el Parque Naútico de Galicia vuelve a convertirse en objeto de deseo de la temporada estival. Castrelo de Miño se mantiene en el registro con un «excelente» tanto en las aguas del embalse como en las del río Miño a su cruce con el Ribeiriño.

Cambiando de zona, en A Baixa Limia uno puede bañarse en Bande, en el entorno de As Conchas en Portoquintela; en Muíños, en el mismo embalse en aguas de O Corgo- A Rola o en el Río Casal - As Perdices, en Entrimo.

En Valdeorras el número de playas fluviales aumenta, las mejores se encuentran en el concello de A Veiga, no es la Xunta quien lo indica sino la Asociación de Educación Ambiental y del Consumidor que por primera vez ha concedido una bandera azul a una playa fluvial ourensana, la de Os Franceses, que pertenece a este municipio, que también presume de excelencia en O Coiñedo. La calidad del agua se queda en «buena» en las otras dos zonas de baño de la comarca, el río Sila su paso por O Barco de Valdeorras y las piscinas fluviales de A Louxeira en Carballeda de Valdeorras.

En la alta montaña, Chandrexa de Queixa cuenta con dos zonas de baño, el río Rabal y el embalse de Cardiego. Mientras que en la comarca de Viana, A Gudiña presume del río Ribeira y Vilariño de Conso de «buenas» aguas en el río Cenza- Marcolongo.

Completan la lista el río Edo, en Castro Caldelas, el río Támega en Verín y el refugio estival de los ourensanos de la capital: la zona de A Antena, en el corazón de la ciudad y del Miño.

Salubridad con excepciones

La web del Sergas permite consultar el informe técnico sobre las analíticas y el análisis de los datos técnicos de la última década revela una transformación radical en la salubridad de las aguas ourensanas. Según el informe técnico de Sanidade, en el año 2011 apenas el 42,1% de los puntos de baño de la provincia alcanzaba la calificación de «excelente», quince años después, esa cifra se disparó hasta el 69,6% en 2025.

Un incremento exponencial que atribuyen a las mejoras en los sistemas de depuración municipal y a un control más estrecho de los vertidos, aunque los técnicos advierten de que las aguas continentales tienen un «techo de cristal» sanitario que no responde necesariamente a una peor gestión local, sino a la propia naturaleza del medio hídrico: las aguas marítimas gallegas son excelentes en el 93,5% de los casos, mientras que en las continentales (ríos y embalses) el porcentaje de excelencia cae al 61,4% a nivel autonómico.

Ourense, al ser una provincia exclusivamente continental, lucha contra una mayor exposición a la contaminación bacteriana, que puede provocar gastroenteritis o afecciones respiratorias si no se mantiene una vigilancia extrema y en este apartado entran las zonas de baño con prohibición de hacer gala de su nombre. Este verano se mantienen bajo este veto sanitario seis puntos críticos: el río Limia en Baltar (O Caneiro), el río Orille en A Bola, el río Arzoá en Vilardevós, el río Bubal en Os Peares (pertenciente a A Peroxa) el embalse de As Conchas en Lobeira, en concreto Os Chaos y, de forma destacada, las dos márgenes del río Arnoia en Baños de Molgas. Estas zonas, a pesar de su histórico uso recreativo, no cumplen con los parámetros microbiológicos exigidos por la Xunta, lo que obliga a mantener las advertencias de riesgo para la salud.

Las dudas bañan el embalse de As Conchas

La publicación del registro ha vuelto a encender los ánimos en la comarca de A Baixa Limia. La Asociación de Vecinos de As Conchas ha estallado contra la Consellería de Sanidade, a la que acusa de «ocultar la realidad sanitaria» y de pretender «engañar y confundir a la población» sobre el verdadero estado de las aguas del embalse.

El motivo del conflicto es la contradicción que, según los vecinos, muestra el documento oficial al calificar como zonas aptas para el baño Portoquintela y O Corgo, mientras que en la misma masa de agua mantiene la prohibición permanente en Os Chaos, en Lobeira. «¿Cómo puede presentarse una parte del embalse como zona de baño mientras otra playa del mismo embalse permanece cerrada de forma permanente? ¿Acaso el problema desaparece al cambiar de término municipal?», cuestiona el colectivo vecinal, que califica de «inadmisible» esta división administrativa de un agua que consideran «igualmente contaminada» por las «cianobacterias», «los antibióticos» y «los nitratos».

La queja vecinal se apoya en una «sentencia judicial pionera» que ya acreditó los graves riesgos para la salud en este embalse. Denuncian que Sanidade «minimiza el problema» y mantiene un «relato oficial de normalidad» para evitar afrontar un problema que consideran estructural y crónico. Ante esta situación, exigen transparencia total y análisis que no se limiten a controles parciales que, a su juicio, privan a la ciudadanía de información básica para proteger su salud.

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