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Sanidad

Ourense retiene al 70% de sus nuevos enfermeros especialistas tras dos años de formación EIR

El área sanitaria incorpora a 12 de los 17 residentes graduados, con plena fidelización en Matronas y Enfermería Familiar | El CHUO albergó este martes el acto de clausura de una etapa formativa «clave» para el desarrollo «personal y profesional» de los especialistas

Los graduados en su acto de despedida tras dos años de residencia, ayer, en el CHUO

Los graduados en su acto de despedida tras dos años de residencia, ayer, en el CHUO / Iñaki Osorio

Emoción, alivio y, sobre todo, un profundo orgullo profesional. Esos fueron los sentimientos predominantes y compartidos en el salón de actos Cabaleiro Goás del Hospital Universitario de Ourense, donde 17 enfermeros internos residentes (EIR) pusieron este martes fin a dos años de formación de posgrado para convertirse en los nuevos especialistas que reforzarán el sistema sanitario, la mayoría de ellos en la provincia.

De los 17 graduados, 12 han decidido quedarse a trabajar en el Área Sanitaria de Ourense, Verín y O Barco de Valdeorras, una tasa de fidelización que alcanza el 70% y que es especialmente significativa en las especialidades de Enfermería Familiar y Comunitaria y Matronas, donde el 100% de los residentes continuarán vinculados a los centros donde se formaron en Ourense, Verín u O Barco de Valdeorras.

Son las especialidades que mayor porcentaje de enfermeras y enfermeros dejan en el área sanitaria, pero no las únicas, pediatría y salud mental también graduaron ayer a sus especialistas, en total ocho nuevos profesionales, seis en el área de Salud Mental y dos especializados en los menores.

Entre los primeros se encontraban José Antonio Toro Varela y Ainoa González López. Ambos coincidieron al señalar la experiencia de su residencia como «enriquecedora» y el paso a un «crecimiento profesional y personal enorme».

«Es una formación que puedo aplicar tanto a mi vida personal como a todo mi trabajo», explicaba Toro, mientras que su compañera destacaba que, más allá de los conocimientos que «te llevas a nivel profesional» a «nivel personal te llevas muchísima gente».

Desde el ámbito de la Pediatría, Rebeca Colino y Sheila Rial —las dos únicas EIR de la especialidad— no ocultaron la dureza del camino, pero subrayaron la recompensa emocional: «Es un privilegio poder acompañar a los más pequeños y a sus familias en momentos complicados, bonitos y no tan bonitos, ofrecerles nuestra ayuda en la medida de lo posible», exponía la especialista pontevedresa, Sheila Rial con la aprobación de la zamorana, Rebeca Colino, que de la residencia en Ourense se quedaba «con la parte humana».

Por su parte, Jorge Ramos y Paula González, de la especialidad Familiar y Comunitaria, profesionales que se quedan en Ourense tras los dos años de formación, ensalzaron la importancia de la residencia, «fue lo mejor de toda la etapa formativa», una etapa que «nos ha permitido adquirir habilidades que podremos poner al servicio de los ourensanos».

Para que la experiencia fuese positiva, tanto en lo profesional como en lo personal, todos los residentes coincidieron en el factor fundamental: la figura indispensable del tutor. «Es una etapa difícil y dura, donde a menudo uno siente que el barco se hunde. Hay que formarse mucho, hay que estudiar y hay que dar el callo, así que el tutor siempre está ahí un poco para calmar, para dar esa parte racional a todo el caos», explicaban los profesionales de Salud Mental, destacando además su «guía crucial» en la elaboración del Proyecto de Fin de Residencia, el complejo trabajo de investigación que corona su formación. Por lo que para ellos fue «como tener un faro».

Laboratorio sanitario y futuro

El acto de clausura de la formación contó con intervenciones institucionales, José Manuel Álvarez, presidente de la Subcomisión EIR de Familia, puso en valor Ourense como un lugar «único» para formarse por su perfil demográfico, «Ourense permite prepararse hoy para uno de los grandes retos del futuro: el envejecimiento de la población y la necesidad de cuidados continuados y comunitarios», afirmó calificando la provincial como «un escenario privilegiado» para los nuevos enfermeros.

Por su parte, la subdirectora de Enfermería, Verónica Civeira, le pidió a los graduados trabajar «con profesionalidad, pero también con empatía y sensibilidad», mientras que el director de Asistencia Sanitaria, Eloy Sánchez, recordó que la creciente cronicidad y complejidad clínica hacen que la enfermería especializada sea una «garantía de calidad» para el sistema sanitario general y para el ourensano en particular.

Como broche de oro, los residentes recibieron un pin de plata creado por el escultor Manuel Buciños, titulado «Unha ponte cara á saúde», concebido como símbolo de su compromiso con la atención sanitaria. Además, se entregaron los Premios de Investigación Ana López para los residentes de Familia y Comunitaria, reconociendo una labor científica que ya pueden mostrar en la sanidad ourensana.

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