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Manifestación laboral

Los bomberos GES de Galicia protestan ante la Diputación de Ourense por el modelo de emergencias: «Vimos dunha vaga de lumes e imos camiño de outra e dunha folga»

Un centenar de efectivos se concentraron ante el organismo ourensano para reclamar cambios estructurales y alertar de situaciones «límite» en el servicio, que quieren que sea asumido por gestión provincial directa

Bomberos Ges de Ourense piden «cambios estructurales» en el modelo de emergencias.

Iñaki Osorio

Ourense

El conflicto de los Grupos de Emergencias Supramunicipales (GES) ha entrado este jueves en una nueva fase. Un centenar de bomberos llegados de distintos puntos de Galicia se concentraron a las puertas de la Diputación de Ourense, en plena calle Progreso y coincidiendo con la celebración del pleno ordinario, para denunciar la situación «insostenible» que atraviesa el servicio, exigir cambios estructurales urgentes en el modelo de emergencias y adelantar que, en caso de no obtener respuesta, irán a huelga en plena campaña de incendios.

La movilización, convocada por la Asociación de Bombeiros dos GES de Galicia (Agesga), se enmarca en el calendario de protestas iniciado el pasado mes de febrero en las distintas diputaciones provinciales, siendo Ourense la última parada. En la ciudad de As Burgas bajo consignas como «dignidad, seguridad y respeto», los efectivos dejaron claro que sus reivindicaciones no pasan por mejoras salariales, sino por una reorganización integral del sistema y el refuerzo inmediato de las plantillas.

«El problema no es económico, es estructural», insistieron durante la protesta, en la que también participaron efectivos del Consorcio Provincial en señal de apoyo. Los manifestantes alertan de que la falta de personal está comprometiendo gravemente la atención a emergencias, con situaciones que califican de «límite», como intervenciones en solitario o guardias sin los mínimos de seguridad exigibles.

El presidente de Agesga, Julio Rodríguez, resumió el sentir del colectivo con una advertencia clara: «Vimos dunha vaga de lumes, imos camiño de outra e camiño dunha folga», dijo alertando de que el momento culmen del conflicto podría producirse justo cuando los bomberos de los GES son más necesarios, pues entre sus funciones está acudir a los incendios forestales, tareas a las que suelen llegar con celeridad por su proximidad a núcleos rurales.

Casos de caos

Durante la concentración, en la que no faltaron petardos, humo y bocinas, los bomberos pusieron sobre la mesa ejemplos recientes que, a su juicio, evidencian las carencias del sistema. Entre ellos, el incendio de una vivienda en Trives que terminó completamente calcinada porque «una hora tardaron en llegar los recursos». O un rescate en O Barco de Valdeorras donde un único efectivo tuvo que afrontarlo «hasta que los bomberos provinciales pudieron llegar».

Con estos casos concretos resumía el presidente de Agesga el manifiesto leído en la protesta en la que concluyeron que «os accidentes non esperan e as emerxencias non poden depender de quen teña a culpa ese día».

Para el colectivo, estos episodios no son hechos aislados, sino la consecuencia directa de un modelo «fragmentado, descoordinado e insuficiente», que depende en exceso de la capacidad de los concellos sede y carece de una integración real en el sistema autonómico de emergencias, algo que piden cambiar.

Sin avances institucionales

La movilización llega apenas una semana después de la reunión mantenida entre la asociación y el presidente de la Diputación, Luis Menor, en la que el colectivo presentó una propuesta formal de reestructuración del servicio.

El planteamiento pasa por integrar los GES bajo gestión directa provincial, mediante una red de subparques coordinados con el Consorcio de Bombeiros, superando el actual modelo municipal. Sin embargo, desde la institución provincial se emplazó a un mayor estudio y al necesario consenso con la Xunta, lo que ha sido interpretado por los trabajadores como una falta de avances reales.

«Levan anos tirándose a pelota uns a outros», denunciaron los portavoces, que critican que, por ahora, solo la Diputación de Lugo —donde gobierna un bipartito PSOE-BNG— ha dado pasos decididos hacia un modelo de integración.

Uno de los principales problemas señalados es la falta de efectivos. Según explican, muchas bases no cuentan con las plantillas completas —fijadas en 12 profesionales— y dependen de refuerzos voluntarios y horas extraordinarias para garantizar el servicio. Esta situación ha derivado en cierres puntuales de parques, como el de A Veiga, y en decisiones organizativas que, según denuncian, reducen la cobertura en determinados días. «O servizo ten que ser 24 horas, 365 días, vivas onde vivas», subrayó Rodríguez, quien reivindicó que «ninguén debería ter que agardar, non hai por qué xogar coa sorte, ninguen debe quedar abandonado. Temos dereito a un servizo digno e iso é o que hoxe pedimos aquí: dignidade, seguridade e respecto».

El colectivo insiste en que existe una propuesta «viable, estruturada e asumible» para transformar el sistema de emergencias en Galicia, pero lamenta la falta de voluntad política para llevarla a cabo, por lo que adelantan que, de no haber avances inmediatos, la huelga supondrá el fin de los refuerzos voluntarios, lo que dejará a muchas zonas de la provincia con una capacidad de respuesta limitada fuera de su área inmediata justo cuando la temporada de incendios asoma en el horizonte.

La Diputación avala la «integración» de los GES, pero el PP bloquea el mando único que reclaman los profesionales

Mientras los profesionales de los Grupos de Emergencias Supramunicipales se manifestaban a puertas de la Diputación Provincial, en el interior el PSOE defendía una moción para «la creación del sistema provincial unificado de emergencias de la provincia de Ourense». Una propuesta en la que el organismo dio luz verde a 9 de los 11 puntos exigidos, rechazando, a causa de los votos en contra del Grupo Popular, el elemento central: la elaboración de un Plan Integral de Emergencias con mando único.

La votación deja un escenario que, en apariencia, puede resultar contradictorio: se avala la «integración» de los Grupos de Emergencias Supramunicipales (GES), pero sin definir el modelo ni establecer quién dirigiría ese sistema. El punto rechazado contemplaba precisamente la capacidad para ordenar todos los servicios de emergencias, anticipar riesgos y priorizar la protección de viviendas y núcleos rurales. «Lo que pedimos es que haya directrices claras y un mando único que coordine a todos los agentes», defendió precisamente durante el debate la diputada socialista Eva Pérez Gamote.

Frente a ese planteamiento, el pleno sí aprobó medidas de carácter operativo: la cobertura de vacantes en el Consorcio de Bombeiros, la revisión del convenio colectivo, la mejora de la colaboración con los concellos o la incorporación de Protección Civil al sistema.

El malestar del sector: «Esperábamos unanimidad»

La decisión del pleno llega en pleno conflicto laboral de los GES, con movilizaciones en marcha y la amenaza de una huelga indefinida. Desde la Asociación de Bombeiros dos GES de Galicia lamentan que no se haya dado el paso definitivo. Su presidente, Julio Rodríguez, expresó su decepción tras conocer el resultado: «A verdade é que esperabamos que a moción saíse adiante por unanimidade».

Rodríguez incidió en la falta de alineación institucional, «é unha pena que non todos vaiamos no mesmo rumbo», dijo, al tiempo que lamentó que los avances se están llevando a cabo «tan despacio» que se va a llegar a la campaña de incendios con el servicio en huelga.

Desde el colectivo ponen como ejemplo la provincia de Lugo, donde se han dado pasos hacia la integración real de los servicios de emergencias en una estructura común. «É o que queremos en todas as provincias galegas e queremos ir da man, que ningunha quede atrás», subrayó Rodríguez.

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