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Los bomberos provinciales de Ourense mantienen su huelga indefinida: «Basta con no hacer horas extra para que se vea que el servicio es precario»

Tras una reunión con la Deputación de Ourense, esperarán al informe de demandas del interventor para la adopción de posibles medidas

Bomberos del consorcio provincial de Ourense, junto al presidente de la Deputación Luis Menor. Imagen de archivo.

Bomberos del consorcio provincial de Ourense, junto al presidente de la Deputación Luis Menor. Imagen de archivo. / Iñaki Osorio

Ourense

Golpe sobre la mesa de negociación por parte de los bomberos de la provincia de Ourense. Los trabajadores del Servicio contra Incendios y de Salvamento de la región han decidido este lunes continuar con la huelga indefinida que iniciaron el sábado 11 de abril ante la «situación laboral insostenible» que viven desde hace años, y esperar ante acciones y propuestas concretas por parte del órgano administrador de la Deputación de Ourense antes de plantearse nuevas medidas.

La decisión llegó tras la primera reunión de los representantes del consorcio provincial de bomberos con políticos y equipo técnico de la Deputación de Ourense. En ella, los funcionarios de Intervención provincial pidieron al equipo de salvamento «información de primera mano», en cuya falta «se escudaban los políticos», para poder elaborar un informe de sus demandas, según explicó a FARO el presidente del comité de empresa, Roberto Fernández. La administración aseguró al comité de dicho informe saldría a la luz esta misma semana, por lo que el consorcio esperará a analizarlo para decidir si aumentar, reducir o mantener las medidas de presión en la huelga indefinida, no descartando en caso de ser necesario convocar manifestaciones en la ciudad de Ourense o recurrir a la vía legal en un caso extremo.

Falta de medios y cobertura mínima

Por el momento, el equipo mantiene su protesta inicial, consistente en no realizar horas extra en ninguno de los cuatro parques que componen el consorcio provincial. Aunque pueda parecer laxa, la medida pretende poner en evidencia de forma clara la falta de medios con la que cuenta el consorcio. Actualmente, hay 72 bomberos repartidos entre Carballiño-Ribeiro, Valdeorras, Xinzo de Limia y Verín, lo que da una división de 18 efectivos en cada sede. Este conjunto debe encargarse de cumplir con el mínimo establecido de tres operarios en cada una de las guardias, las cuelas según especifica la RPT (Relación de Puestos de Trabajo), se realizan las 24 horas incluyendo sábados, domingos y festivos. Con un margen tan poco holgado, los momentos en las que las bajas hacen peligrar la cobertura mínima proliferan, y las horas extra y guardias voluntarias para poder cubrir el cupo se han convertido en una práctica habitual. Es precisamente su fin el que mejor ayuda a visibilizar la situación: «Basta con no hacer horas extra para que se vea que el servicio es precario», cuenta Fernández.

Esto mismo se pudo comprobar ya en la primera jornada de huelga, el sábado 11 de abril. Aunque los bomberos se han organizado para poder cumplir con el mínimo establecido en todas las ocasiones posibles, el parque de Verín contó durante una guardia con solo dos operarios, lo cual podría complicar seriamente labores de extinción o prevención en caso de un incendio forestal como los múltiples que esa misma comarca sufrió el último verano. Por otra parte, los servicios mínimos en la huelga no se han decretado hasta este lunes, tras un fin de semana de paro.

Los motivos que han llevado a los bomberos a esta huelga indefinida no se entienden sin remontarse a octubre de 2023. En ese caso, no fue solo Ourense, sino los consorcios provinciales de toda Galicia los que salieron en protesta por sus retribuciones y la falta de medios y recursos humanos. Al grito de «somos los que peores condiciones tenemos de toda España», se movilizaron por diferentes puntos de la región, y tras varios altercados y momentos de alta tensión, en 2024 consiguieron el objetivo de acordar su primer convenio colectivo y una RPT. Aunque se pactó con la Xunta de Galicia, cada Consorcio firmó el convenio con su Deputación correspondiente (la rúbrica ourensana llegó en febrero de 2025).

Incumplimientos del convenio y quejas salariales

Ahora, lo que se reclama es precisamente el incumplimiento de estos acuerdos, lo que ha generado en una situación laboral similar a la de las protestas. La principal reclama es la falta de personal, pues la RPT firmada en As Burgas especifica de crear «17 novos postos na categoría de bombeiros/as condutores». La convocatoria de estos empleos está, según Fernández, «iniciada pero no ejecutada», mientras que la Deputación de A Coruña está más avanzada en el proceso. La incorporación de este nuevo personal supondría un aumento del 23% frente a la plantilla actual, lo que supondría un claro alivio en cuanto a gestión de guardias.

Las quejas salariales siguen estando presentes, pues según los bomberos, ciertas mejoras retributivas estipuladas en el convenio no se están cumpliendo en Ourense, cuanto sí se está haciendo en otras provincias. Entre ellas está el complemento de antigüedad, con el cual los operarios ya contaban antes de este convenio colectivo, pero que no han percibido en meses. También hay protestas en cuestiones de seguridad: Fernández afirma que el material con el que trabaja el consorcio provincial «está obsoleto», y el convenio firmado estipula que, transcurridos 9 meses de su entrada en vigor, se debía trabajar en un plan de prevención de seguridad laboral del que el consorcio no había tenido noticias hasta el momento de la reunión con la Deputación, en el que se les transmitió que se estbaa trabajando en ello, pero, según cuenta Fernández, sin contar con la opinión de los propios operarios.

Además, otros representantes del comité de empresa aclaraban ante los medios que, de hacerse el plan de prevención, no podría aprobar las condiciones actuales de trabajo, como hacer frente a un incendio con tan solo tres efectivos o adentrarse en las llamas con un solo bombero de guardia, situación que ya se ha dado en varias ocasiones en el parque. Todos estos contextos, sumados a una falta de respuesta por parte de la Deputación, ha sido lo que ha propiciado una nueva huelga.

Por su parte, la Deputación de Ourense ha apelado al trabajo hecho para mejorar el consorcio provincial a través de su presidente, Luis Menor. En rueda de prensa, afirmó que el diálogo entre administradores y comité, aunque no formal, «si se mantivo durante todo o tempo e sempre se lle contestou ás súas demandas». Remarcó cómo el organismo porvincial cambió el modelo de servicio para pasar de una gestión indirecta a trabajadores administrativos por contrato fijo, la reducción de guardias por convenio (se bajaron de 73 a 67) o que sus retribuciones experimentaron un incremento del 27%.

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