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Se buscan nuevos emprendedores

Sin supermercado ni panadería por falta de relevo generacional en Chandrexa

El municipio, ubicado en el techo de la provincia, con 35 núcleos de población y medio millar de vecinos, se ha quedado en menos de un año sin supermercado y panadería por jubilación

El Concello anima a reabrir esos negocios, pues Chandrexa va a dotar nuevos servicios lúdicos y viviendas

Vista de Chandrexa de Queixa. | IÑAKI OSORIO

Vista de Chandrexa de Queixa. | IÑAKI OSORIO

Adela ferradas

ourense

Durante años fueron muchos los pueblos del rural que contaban con pequeñas tiendas. Pero tras el primer impacto de los supermercados, con más variedad de productos, las primeras fueron desapareciendo. El municipio de Chandrexa de Queixa también vivió esta realidad y actualmente no dispone ya de ninguno estos servicios, dado que el pasado año cerró el único supermercado que había por jubilación de sus propietarios. A esto se ha sumado hace dos semanas el cierre de su panadería y por las mismas razones: falta de relevo generacional.

La situación que vive este ayuntamiento de alrededor de 500 habitantes preocupa mucho a su alcalde, Francisco Rodríguez, quien asegura que ambos establecimientos «funcionaban bien» por lo que va intentar buscar una solución y anima a que «cualquier matrimonio o un emprendedor retomen esos negocios». Destaca que, solo los fines de semana, transitan por este municipio entre 800 y 900 vehículos, en el que hay dos restaurantes y va abrir en junio o julio un complejo con piscina, albergue y restaurante-cafetería, cuyas bases de adjudicación se publicarán en breve, y habrá cinco casas de turismo. Además, existe en Chandrexa una residencia de ancianos con 77 plazas, por lo que hay mucho movimiento como para volver a abrir el supermercado y la panadería.

A mayores, para fijar población, el Concello está restaurando ocho viviendas para alquiler, y en octubre ya saldrán seis chalés adosados.

Sin supermercado ni panadería, los vecinos ahora solo disponen de los vendedores ambulantes que pasan por los pueblos como se hacía antiguamente, que pasaban el de la fruta, el del pescado, el panadero y alguno más.

El cierre de ambos negocios en este municipio ourensano se debe a esa falta de relevo generacional. Rodríguez confía en que alguien, ya sea del propio municipio o de fuera, se anime a reabrirlos, ya que destaca que ambos tenían mucha demanda.

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