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Cultura con historia

Una biblioteca en el monasterio de Montederramo: la iniciativa de una vecina revive la antigua sala de los monjes como espacio cultural en la Ribeira Sacra

Tras el abandono del cenobio, la estancia se utilizó como cuadra y, desde 1986, fue la biblioteca del colegio público de Montederramo, hasta el cierre del centro en 2014 por la falta de niños. La labor altruista de Amelia, residente en el municipio, rescata del olvido este lugar emblemático. «É máxico»

La antigua sala de los monjes revive como espacio cultural

Foto: IÑAKI OSORIO | Vídeo: JAVIER FRAIZ

Javier Fraiz

Javier Fraiz

Ourense

Hace nueve siglos se firmó el documento más antiguo que menciona a la Ribeira Sacra. Era el escrito fundacional del monasterio de Santa María de Montederramo. En aquel documento medieval, del 21 de agosto de 1124, la reina Teresa de Portugal donaba a los monjes unos terrenos para construir un cenobio en un enclave de la ‘Rovoyra Sacrata’. El peso de la historia se respira casi un milenio después, entre paredes que susurran la relevancia del lugar, mientras el canto atenuado de los pájaros llega al interior. Pese a que el reparto de la propiedad del monasterio de origen cisterciense de Montederramo muestra una conservación heterogénea del conjuntohay una parte privada, en la que se encuentra el hermoso claustro de la hospedería, sin uso ni mantenimiento—, otra de titularidad pública, así como la zona de la iglesia, que pertenece a la diócesis—, la importancia histórica del lugar se impone sobre los detalles. Al atravesar la puerta de acceso al antiguo colegio público San Mamede, los pasos resuenan con eco en el claustro reglar, o procesional, que se habilitó como patio de juegos del centro educativo desde su inauguración, en 1986, hasta que el escaso número de niños obligó a cerrar en 2014 la escuela en este municipio rural de la montaña de Ourense que, según los datos más recientes del Instituto Galego de Estatística, tiene 659 habitantes y una media de edad elevada, de 60,67 años.

A unos pasos del claustro reglar, techado con una claraboya que protegía el patio de la escuela de las inclemencias del tiempo, se encuentra la sala capitular, la estancia del monasterio en la que se reunían los monjes para hablar sobre las escrituras y los asuntos de la vida monacal. En ese lugar estaba la biblioteca del colegio. El espacio dejó de utilizarse depués de la clausura del centro, hasta ahora. Gracias a la iniciativa de una vecina de Montederramo, Amelia Lamelas, y a la colaboración del Concello, este lugar con historia alberga libros, otra vez, y se ha estrenado como espacio cultural en el primer acto con público. El pasado sábado se presentó allí ‘Pero...como morren as pegas?’ (Galaxia), una novela premiada del escritor ourensano Óscar M. Guzmán.

«Gustaríame que se faga o máximo uso posible do lugar, que se organicen actos, presentacións de libros, que os nenos nas actividades de conciliación poidan vir cos monitores a facer lecturas, que se estableza un préstamo a domicilio.... Sería fermoso poder xuntarnos de cando en cando e estar reunidos arredor dos libros», subraya esta vecina, entre sus deseos. «E o máis interesante sería que, en conxunto, se lle dea unha nova vida a todo o mosteiro, con concertos, exposicións e outras actividades culturais. Este é un lugar máxico», resume la artífice de la recuperación de la sala capitular como biblioteca pública.

Esta mujer de 58 años, licenciada en Filología Clásica y pensionista, en la actualidad, después de años de dedicación al cuidado de sus padres mayores, se preguntó un día dónde habrían ido a parar los libros y el material de la antigua biblioteca escolar. Indagando se enteró de que los volúmenes se amontaban, sin orden ni criterio, en el viejo laboratorio de la escuela, en una estancia en la parte superior del monasterio. «Quería manterme activa e no Concello estaban encantados de que houbese unha persoa disposta a recuperar a biblioteca. Ofrecinme voluntaria», relata Amelia.

Empezó la tarea en 2023, «con moítísima calma», y el proceso se aceleró en octubre de 2025. La cantidad de cajas y volúmenes almacenados en el antiguo laboratorio del centro obligó a recabar ayuda para acometer el cambio. Un grupo de siete mujeres se unió para ayudar a llevar los libros a la sala capitular. La brigada municipal colaboró, con el traslado de las estanterías. «Unha vez que tiña todo cheo de caixas, cestos e carros» —cuenta Amelia, mostrando la estancia—, «púxenme a montar todo». El último libro aún está por colocar. «Quédame ordenar algunhas coleccións por números». Otra tarea pendiente es elaborar un inventario al completo de todos los títulos disponibles, que abarcan literatura infantil y juvenil, novelas para adultos, volúmenes en castellano y gallego, diccionarios, atlas y enciclopedias.

Además de las primeras presentaciones de libros, un camino que ha abierto Óscar Guzmán, los niños y niñas de la casa nido acuden cada semana para coger alguno de los títulos adaptados a su edad, que pueden tener en casa durante unos días. «Hai xente que me pregunta: como fago para coller un libro e levalo? Quedan comigo, veño, escollen o que queren e tomo nota a man do exemplar que escollen. De momento estamos comezando deste xeito», describe Amelia.

«É un espazo para a veciñanza e para amosar aos turistas;poucas bibliotecas hai en Galicia nun lugar histórico coma este»

Óscar Diéguez

— Alcalde de Montederramo

Para dar un salto hacia una modalidad más profesionalizada, la vecina ve necesario que el Concello asuma las riendas. Por ahora, la biblioteca no forma parte de la red de recursos de este tipo, pero el ayuntamiento lo contempla como siguiente objetivo. El colegio San Mamede cerró en 2014 porque la cifra de alumnos no alcanzaba la decena. El alcalde, Óscar Diéguez (BNG), de 31 años, fue estudiante en este centro desde Infantil a 6º de Primaria.

«Neste claustro, catro patadas a un balón no patio cuberto démosllas moitas xeracións deste concello», recuerda con una nostalgia feliz, que le produce una sonrisa. «E catro castigos tamén tivemos dos ‘profes’ daquela época, aos que lle temos moito cariño, por outra parte», añade. En su niñez utilizó la biblioteca como alumno y ahora, en la nueva vida de esta estancia, la contempla con una mirada que recorre el tiempo desde el pasado al presente. «Os estantes estaban arredor das paredes, ao fondo había unha mesa, onde che tomaban nota dos libros, e dúas mesas grandes, unha a cada lado. Tamén había un televisor, onde puñan as películas os profesores cando algún día tiñamos un momento libre», relata.

«Pola escaleira tirabámonos por unha especie de tobogán e iamos caer á sala capitular, que era unha corte daquela. Estivo abandonada ata que foi biblioteca do colexio»

Visitación Ferreño

— Informadora turística en Montederramo

«Este é un espazo para amosar, complementario ás visitas turísticas que se fan durante todo o ano no mosteiro. E ademais é un lugar para toda a veciñanza. É un sitio fermoso, poucas bibliotecas hai en Galicia que conten cun espazo coma este desde o punto de vista histórico. A cultura é básica en moitos aspectos da vida cotiá. Ter un local así nun concello rural, neste espazo emblemático, é algo do que nos sentimos orgullosos», valora Diéguez.

Visitación Ferreño es informadora turística en Montederramo, una de las zonas que captan visitas a la Ribeira Sacra, territorio de naturaleza, patrimonio y viticultura que aspira al reconocimiento como Patrimonio de la Humanidad. «Nos últimos anos, tralo peche da escola, amosabamos o lugar aos visitantes como sala capitular, que se atopaba completamente baleira. Cando era parte da escola, tiña as estantes arredor das paredes e as mesas no medio. Agora que volve estar chea paréceme máis grande que cando non tiña nada», dice la mujer. «Arredor deste claustro había cortes e palleiros», evoca mientras mira el espacio reglar, retrotrayéndose con la memoria a tiempos pretéritos de esta parte del cenobio. «Pola escaleira tirabámonos por unha especie de tobogán e iamos caer á sala capitular, que era unha corte daquela. Estivo abandonada ata que foi biblioteca do colexio», precisa.

El Concello explota las visitas turísticas a un monumento que tiene la peculariedad de que la propiedad se reparte en varias manos, con titularidad pública y privada, esta última en una zona que albergó en el pasado un restaurante y viviendas, deshabitadas desde hace años. «Queremos dalo a coñecer máis e visibilizalo, e sería interesante que a persoa que ten a parte privada, que está deteriorada, chegase a rehabilitala e a puxese en funcionamento, como hotel ou como restaurante. Sería o complemento ideal para todas as visitas», dice el alcalde.

Un momento de la presentación de 'Pero...como morren as pegas?', de Óscar Guzmán.

Un momento de la presentación de 'Pero...como morren as pegas?', de Óscar Guzmán. / CEDIDA

Óscar Guzmán, el escritor que ha estrenado la biblioteca en la nueva etapa

El escritor ourensano Óscar M. Guzmán (Vilamarín, 1970) expresa su «honra» de ser el primer escritor que presenta un libro en la biblioteca pública de la sala capitular del monasterio de Montederramo. «Un lugar máxico», subraya. El pasado sábado 4 de abril, la nueva biblioteca en la antigua dependencia monacal estaba llena en la presentación de la novela ‘Pero...como morren as pegas?’, editada por Galaxia y con la que Óscar M. Guzmán ganó en 2023 el premio Vilar Ponte.

El acto literario, en el que incluso hizo una aparición inopinada un perro, estrena la nueva vida de la biblioteca del monasterio. En la organización del evento colaboraron Amelia Lamelas, la vecina cuya labor voluntaria es clave para la nueva vida de este espacio, el grupo A Mioteira Montederramo y el Concello. El alcalde, Óscar Diéguez, asistió a la cita cultural. Óscar Guzmán, trabajador de la Diputación, brilla como escritor: ‘Os segredos de Teresa’ (2021), su primera novela, editada por Toxosoutos , inauguró la saga del inspector Saladino Mariño, que continúa ‘Pero...como morren as pegas?’, éxito de ventas. En julio, Guzmán publicará con Xerais ‘Só os mortos saben a verdade’, una novela galardonada con el XXXII Premio de Novela Curta Manuel Lueiro Rey.

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