Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

Una macrosinfonía sobre dos ruedas: una 'performance' musical recorrerá Ourense en bicicleta con bocinas, timbres y cantos

Ourense será testigo el 26 de abril de la puesta en escena musical y en movimiento de ‘Eine Brise’, en la que un gran grupo de bicicletas recorrerá el centro de la ciudad, gracias al Conservatorio Profesional de Música. La pieza se ha interpretado menos de veinte ocasiones en todo el planeta. Para participar no es necesario tener conocimientos musicales, sólo una bici y más de 8 años

Emilio Vázquez, promotor de la iniciativa, en el Conservatorio Profesional de Música de Ourense. | ROI CRUZ

Emilio Vázquez, promotor de la iniciativa, en el Conservatorio Profesional de Música de Ourense. | ROI CRUZ

Ourense

Si se piensa en «bicicletas» y «música» unidos en un mismo espacio, es fácil que solo se nos venga a la cabeza la canción introductoria de Verano Azul. Pero desde 1996, las posibilidades de combinación vas más allá de los silbidos de Pancho y Piraña: fue en ese año cuando el compositor argentino-alemán Mauricio Kagel creó «Eine Brise», una performance músico-teatral en el que 111 ciclistas deberán hacer sonar sus voces, timbres y bocinas a lo largo de la ciudad. Han sido menos de 20 ocasiones en las que se ha interpretado la pieza desde entonces en todo el planeta, y ahora será Ourense la ciudad que pueda escuchar esta pieza.

La iniciativa corre a cargo del Conservatorio Profesional de Música de Ourense, donde Emilio Vázquez ha sido su precursor. Aparte de saxofonista, profesor del instrumento y torbellino de proyectos, es de los que la mayoría de los días se pasea en sillín y dos ruedas. Conocía la obra desde hace tiempo, y en uno de sus recorridos en los que «ía canturrando as miñas historias», se le ocurrió proponer la idea entre sus colegas docentes. Tras gestionar los diversos permisos, las bicicletas podrán salir el domingo 26 de abril de la Subdelegación del Gobierno de Ourense. El formulario de inscripción para participar está ya cerrado, pero quien se quiera unir el propio día está más que invitado.

Imos de concerto, non a falar co do lado ou co que está na beirarrúa, hai uns parámetros que temos que intentar respectar neste teatro musical

Al igual que la mayoría de quienes vayan a participar, Vázquez nunca ha escuchado la pieza en directo, y es que hay que remontarse varios años para haber contado con esa oportunidad. En Galicia no se realiza desde 2013, cuando ocurrió en Pontevedra en el marco de Culturgal, y la última vez que se interpretó en España fue en Madrid en 2017, como parte de ARCO, una de las ferias de arte contemporáneo más grandes del mundo. Hay una doble razón detrás de estas contadas apariciones: aparte de su carácter totalmente efímero y de corta duración, requiere la colaboración de las instituciones para poder poner en el centro de la ciudad 111 bicicletas, el número que Kagel especifica que deben interpretar la pieza en homenaje al opus 111 de Beethoven, la última sonata que compuso para piano. Ourense no se regirá a ese límite, pero tratará de estar lo más cerca posible en número.

Para los amantes de las grupetas y los carriles bici que quieran participar, pero duden al diferenciar una trompeta de un clarinete, cabe destacar que en «Eine Brise» hay hueco para todos. No se necesita capacidad musical para tocar, únicamente tener una bicicleta y más de 8 años, pues el recorrido será lento y llano, y con instrucciones muy simples: «Haberá varias zonas sinalizadas nas que haberá que facer diversos sonidos. Nunha delas haberá que tocar o timbre da bicicleta, noutra cantar... pero non ao Pavarotti, senón con sons determinados», apunta el profesor ourensano. Eso sí, aunque la pieza tenga un cierto toque humorístico, el compositor indica claramente en la pieza que se deben abstener aquellas personas con un comportamiento infantil. «Imos de concerto, non a falar co do lado ou co que está na beirarrúa, hai uns parámetros que temos que intentar respectar neste teatro musical», explica el responsable ourensano.

Aunque la idea sorprende por innovadora, lo que se convierte cada vez menos en noticia es saber quién es su precursor: Emilio Vázquez es el mismo docente del conservatorio que creó la «Wind Rock band» para atraer al público causal a la música de instrumentos de viento mediante Metallica o ACDC, y junto a otros miembros del claustro, uno de los pilares que trata de modernizar todo lo posible la imagen del conservatorio: «Temos que facer o posible por levar as cousas fóra do centro, porque parece que nos temos que quedar no edificio durante o curso para dar clases e listo, e non é así», señala el profesor. De hecho, la 'performance' de «Eine Brise» será el colofón final de una semana llena de actuaciones y con muchas sorpresas aún por anunciar.

Suscríbete para seguir leyendo

Tracking Pixel Contents