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Infraestructuras

Reparar el viaducto de la autovía AG-53 que salva casi 100 metros de altura sobre el río Barbantiño costará 2,6 millones de euros

La Xunta adjudica los trabajos de acondicionamiento y refuerzo de esta infraestructura de 780 metros de longitud en la provincia de Ourense, después de 17 años en servicio

Viaducto sobre el río Barbantiño en la AG-53, entre Punxín y Amoeiro. | GM

Viaducto sobre el río Barbantiño en la AG-53, entre Punxín y Amoeiro. | GM

Javier Fraiz

Javier Fraiz

Ourense

El viaducto del Barbantiño salva una vertical de casi 100 metros sobre el río —la altura máxima de los pilares es de 88,55— y tiene una longitud de 780. Esta infraestructura, uno de los hitos de la construcción de la autovía AG-53 (Ourense-Dozón, el tramo libre de peaje de la conexión entre Santiago y la capital de As Burgas), constituye una de las grandes obras de ingeniería civil para el transporte de personas y mercancías en Ourense. Es clave en la conexión de la ciudad y el noroeste de la provincia con el interior y la costa de Pontevedra, en uno y otro sentidos de circulación. Diecisiete años después de su puesta en servicio, en abril de 2009, la Xunta ha adjudicado por más de 2,6 millones de euros las obras de acondicionamiento de este viaducto, una megaestructura de hormigón armado y pretensado, con ocho vanos y una anchura del tablero de 25 metros, que ofrece en el trayecto en coche una vista panorámica del valle.

Tras un expediente de licitación que fijó el presupuesto máximo en 3,53 millones, la inversión tras estudiar las distintas ofertas será finalmente de 2,62 millones de euros, el importe de adjudicación de las obras de acondicionamiento y refuerzo a la empresa Puentes y Calzadas Infraestructuras. Los trabajos en el viaducto del Barbantiño tienen un plazo de diez meses y consistirán en varias actuaciones de reparación y conservación del interior del tablero y de la cara exterior de la losa superior del viaducto. Las obras se llevarán a cabo entre los kilómetros 81,134 y 81,914. El objetivo es «devolver a la estructura el estado de durabilidad correspondiente a sus años de servicio», según la Consellería de Vivenda e Planificación de Infraestruturas.

Mejorar la seguridad

Las obras se enmarcan principalmente en el término municipal de Punxín y parte de Amoeiro. Esta intervención en la AG-53 forma parte del «programa pionero impulsado por la Xunta de inspección y redacción de proyectos de conservación de estructuras y obras de paso de las carreteras autonómicas, con el objetivo de preservar la seguridad de los usuarios de las infraestructuras viarias y alargar la vida útil mediante actuaciones de conservación preventiva», expone la consellería en un comunicado.

Se suceden las actuaciones de mantenimiento en las infraestructuras de esta autovía libre de peaje. En un tramo próximo, en el viaducto que salva el río Miño en la zona entre Barbantes y Toén, donde confluyen las autovías AG-53 y la A-52 en un nudo de comunicaciones, se han acometido desde inicios de este año obras de mantenimiento de la infraestructura, que obligaron a distintos cortes temporales del tráfico. La Xunta no concreta, por ahora, cuándo comenzarán las tareas de reparación en el viaducto del Barbantiño, ni las consecuencias para la circulación que tendrán.

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