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Educación

Pablo Freire, el joven de Ourense que acumula éxitos en matemáticas y representará a España en Shangái

El estudiante ourensano Pablo Freire, tras ganar la fase nacional de la Olimpiada Matemática Española, representará a España en Shangái, repitiendo el éxito de años anteriores en competiciones internacionales.

Pablo Freire, en un aula del IES As Lagoas, junto a su profesor Carlos Ferreira.

Pablo Freire, en un aula del IES As Lagoas, junto a su profesor Carlos Ferreira. / Iñaki Osorio

Ourense

David Cal o Teresa Portela en el piragüismo, Carlos Alcaraz en el tenis... y Pablo Freire en las olimpiadas matemáticas. Para contados seleccionados con talento y esfuerzo, los éxitos que cosechan son tan consecutivos y de tal dominio que sus victorias ya no son una noticia, sino una rutina. Y para este estudiante ourensano del IES As Lagoas, la de este año acaba de empezar.

Freire viene de coronarse como ganador absoluto de la Fase Nacional de la Olimpada Matemática Española, que se celebró la pasada semana en Las Rozas (Madrid). Fueron 75 los participantes que consiguieron el pase a la fase final tras más de 20 competiciones locales, y de entre todos ellos, el estudiante ourensano fue el máximo puntuado. Esta última posición supone culminar la escalada que Pablo ha hecho en este concurso en los tres años en los que se ha presentado, en todas llegando a la final: en su debut de 2024, se hizo con un 25º puesto y una medalla de bronce estando en tercero de la ESO (el concurso es para alumnos de Bachillerato, y solo se aceptan de cursos menores si tienen un excelente currículum), y el año pasado llegó al segundo puesto de la tabla, lo que le mereció una de las seis medallas de oro que se repartían.

De As Lagoas a Shangái

Son precisamente estos seis alumnos con la máxima presea los que cada año se ganan el mérito de representar a España en la Olimpiada Matemática Internacional. Allá fue Pablo el año pasado, como parte del equipo que viajó a Sunshine Coast (Australia) en julio, y los resultados fueron magníficos: puesto 100 de entre los 630 participantes, medalla de plata y mejor clasificado de la delegación española. Pero los viajes no quedaron ahí, pues dos meses después volvió a representar al país, el este caso en las Olimpiadas Iberoamericanas celebradas en Chile. Allí Pablo repitió lo que ya consiguiera del otro lado del charco: uno de los ocho oros que se repartían entre los 88 participantes de 22 delegaciones distintas, y que le hicieron cerrar el 2025 con nada menos que cuatro premios distintos por su habilidad matemática.

Un 2025 que, de momento, ya se está repitiendo. El incurrir ya en la etapa de Bachillerato, que de momento dice llevar sin complicaciones, ha hecho que mejore los pocos resultados que le quedaban por maximizar: tercer año consecutivo que queda primero en la fase gallega, y primero en el que recibe el máximo puesto en la nacional, confirmando un año más su presencia en la olimpiada internacional, que este año se celebrará en Shangái. Más allá del mérito por los reconocimientos, Pablo se queda también con los momentos compartidos en esas competiciones, que a menudo suponen conocer nuevos rincones del mundo: «Senta moi ben, porque ao final estou facendo o que me gusta, e ter a oportunidade de vivir este tipo de experiencias e compartilas con máis xente que ten gustos en común está moi ben».

Detrás de un magnífico alumno, hay un profesor de matemáticas, Carlos Ferreira, que le apoya. Tras anunciarse su oro en Chile, el docente explicaba que la prueba que le dio la presea «incluye seis problemas muy difíciles, por eso se realiza en dos jornadas con una duración de 4 horas y media cada una. Es decir hora y media para cada problema». Son problemas «digamos abiertos, no son conocimientos muy avanzados, ni es lo mismo que en ESO o Bachillerato, sino que suelen ser estrategias de resolución de problemas, y entonces lo que hacen es entrenarse mucho durante, resolviendo que les obligan a construir y resolver estrategias de toma de decisiones que pueden ser aplicables incluso a las humanidades», indica.

Aunque dedica muchas horas a la resolución de sesudos problemas matemáticos, Pablo también tiene tiempo para cultivar aficiones como el bádminton, afirma. Además, lo de ser un as de las matemáticas le viene de familia: sus dos padres se dedican al gremio, y su hermana, aparte de estudiar la carrera en la USC, ya se proclamó ganadora gallega de estas olimpiadas, y pudieron compartir podio local en la primera participación de Pablo.

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