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Subida de precios

El gasóleo B se dispara: repostar en Ourense es un 31,6% más caro que hace un mes

El precio del gasóleo B en Ourense ha subido un 14,69% en una semana, encareciendo el repostaje un 31,6% en comparación con el 16 de marzo, según el Ministerio de Agricultura.

Una estación de servicio en O Carballiño, con el precio por litro del gasóleo B ayer.

Una estación de servicio en O Carballiño, con el precio por litro del gasóleo B ayer. / Iñaki Osorio

Ourense

Hace un mes, llenar el tanque de un tractor de 400 litros en Ourense costaba, de media, un poco más de 478 euros. Pero si ayer se quisiese repostar exactamente la misma cantidad, la factura rondaría los 630 euros. Pocos datos hay más esclarecedores que esta comparación, y es que el último informe semanal sobre la energía en el sector agrario del Ministerio de Agricultura, publicado ayer, puso cifras a lo que ganaderos y agricultores han podido ver en los luminosos de las gasolineras: el gasóleo B o «rojo» ha experimentado una subida de precio del 14,69% en tan solo una semana, y en el caso concreto de la provincia termal, repostar es un 31,6% más caro que según el informe del 16 de marzo.

Esto mismo se podía comprobar ayer en las 28 estaciones de la provincia de Ourense que suministran este tipo de gasóleo. Tan solo un surtidor de Maceda y otro de Ramiras mantenían precios por litro por debajo de 1,50€, y ambas habían experimentado inflaciones en tiempo récord (la macedana aumentó 30 céntimos de precio en 8 días, mientras que la ramirense bajada del 1,20 € por cada litro repostado el 25 de febrero). En el otro extremo, las gasolineras de Bande y Celanova ofrecían el combustible agrícola más caro de la provincia, teniendo que pagar 165 y 164 € por cada 100 litros que se consumían, respectivamente.

Un golpe que se extiende más allá del depósito

Ourense sufre además el revés adicional de no contar con gasolineras de cooperativa, donde el precio es significativamente menor. Pero aun así, la inflación ha atacado notablemente: en el informe del 16 de febrero, solo 3 provincias superaban el euro por litro de media en gasolineras cooperativas, mientras que en la publicación de ayer, Álava es la única de toda España que se mantiene en el límite de los 99 céntimos (0,964 concretamente). En el caso de Lugo, única provincia gallega que cuenta con este tipo de estaciones, el gasóleo B de venta restringida ronda de media los 1,430 € por litro consumido, mientras que en el informe de hace dos semanas todavía no estaba por encima del euro.

Las reacciones del agro ourensano ante esta inflación no se han hecho esperar. Óscar Joga, ganadero de Xinzo de Limia, explica que el problema no está únicamente en el surtidor, sino en todo lo que arrastra. «Ao sector primario, a subida de combustibles estalle afectando na subida de insumos e na subida de custos», resume. Porque el golpe, según detalla, no se limita al depósito del tractor: el encarecimiento del gasóleo también repercute en abonos, semillas, repuestos y transportes. «Están subindo os abonos, o gasoil, as sementes, e o propio combustible está encarecendo os transportes; está incrementando basicamente o custo de produción», lamenta.

El productor recuerda además que el sector ya vivió una situación semejante en el 2022, cuando el diésel alcanzó precios especialmente elevados. A su juicio, el gasto directo en combustible para la maquinaria agrícola vuelve a acercarse a esos niveles. «No gasto directo de gasoil dun tractor, o incremento é do 100 %», sostiene. Pero Joga insiste en que la preocupación del campo ourensano va mucho más allá del repostaje, porque si el combustible sube, también lo hacen todos los costes asociados a la actividad diaria de una explotación. A fin de cuentas, argumenta, el encarecimiento del transporte termina trasladándose al reparto de mercancías, a la llegada de suministros y, en último término, al precio final que paga el consumidor.

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