Juventud con fe
La Diócesis de Ourense sigue creciendo e incorpora tres nuevos diáconos
Años de formación, distintos caminos y un mismo llamado: José, César y Diego inician su servicio pastoral con fe, entrega y el respaldo de sus familias

Romaní, Montoya y Guevara en un momento de la ordenación en la misa del Seminario Mayor. / Iñaki Osorio
La capilla del Seminario Mayor de Ourense se llenó de familiares, amigos y compañeros para presenciar un momento clave en la vida de tres jóvenes: la ordenación diaconal de José Romaní Mosquera, César Omar Montoya y Diego Javiel Guevara. Cada uno de ellos dará a partir de ahora sus primeros pasos oficiales en el servicio pastoral, en parroquias y comunidades de toda la provincia. Un momento que, sostienen, «estábamos esperando». Todos tienen en común la fe y su deseo de poder ayudar desde su vocación, pero ninguno de ellos siguió el mismo camino, pese a llegar al mismo destino.
Para José Romaní, de 33 años y natural de Muros, en A Coruña, la fe existió desde niño, pero la vocación surgió tras completar la carrera de Magisterio no hace tantos años: en 2017. «Siempre tuve mi fe muy vinculada, pero el cambio de cura en mi parroquia fue un punto de inflexión. Fue él quien me invitó a ver si esta era mi vocación, y lo era», explica.
Con esa decisión tomada, Romaní ingresó en el Seminario Mayor de Ourense años más tarde, en el 2022, tras pasar previamente por otro seminario, aunque es el de Ourense el que describe como «un lugar para discernir la vocación, pero también para madurar», dos acciones que asegura que ha completado en estos años de estudio.
Durante su formación ya pudo conocer parroquias que tal vez acabarán convirtiéndose en su destino, si así lo elige el obispo. Trabajó los fines de semana en Riós, A Gudiña y Celanova, y en la actualidad colabora en el asilo de San José de Rairo con la congregación de las Hermanitas de los Desamparados, «es una función pastoral distinta, pero muy importante», valora.
Será a partir del mes de septiembre cuando conozca el nuevo rumbo, de momento le quedan un par de meses de estudios, lo que ya completó es el orgullo familiar: «Soy hijo único en una familia maravillosa que me apoya en todo lo que hago, cuando dije que este era mi camino se recibió con mucha alegría. La persona más emocionada fue mi abuela materna, que me inculcó el camino de la fe», subraya tras la ordenación.
Un «noviazgo» en la iglesia
El más joven de los tres nuevos diáconos es César Omar Montoya. A sus 27 años llegó desde Venezuela en enero de 2018 siguiendo la vocación que sintió hace nueve años en un encuentro juvenil del Camino Neocatecumenal.
El único varón de una familia de seis hermanos recuerda que su familia celebró la noticia con entusiasmo: «nada hace más feliz a unos padres que ver contento a su hijo». Tras pasar por Italia, llegó a la ciudad de As Burgas desde entonces se ha sentido «muy acogido en Ourense aunque yo no supiese nada de la provincia, que estaba en Galicia y poco más», reconoce.
Su explicación para la llamada y también para el destino le lleva a hablar del amor, «creo que esto tiene que ser muy parecido al noviazgo. En un noviazgo se atraviesan épocas de dudas, pero se resuelven y se sabe si es el camino correcto, Dios lo confirma, y a mí me ha confirmado que este es el mío», asevera Montoya.
El joven venezolano está «muy contento» con su nueva ordenación y también con la fecha en la que coincidió «tan solo un par de días antes de mi 28 cumpleaños, es un regalo de Dios por adelantado», celebra en el Seminario Mayor.
Su camino no es el mismo que el de Romaní, sigue el Neocatecumunal, por lo que a lo largo de estos años ha podido viajar a diferentes zonas a realizar misiones. Así ha conocido Bélgica o Luxemburgo y más recientemente San Sebastián «donde acabaré mi misión en un par de meses para en junio incorporarme plenamente a la Diócesis de Ourense».
A ella se suma no solo él, sino los tres diáconos que ayer prometieron entre sus oraciones «obediencia» y con ella se comprometen a «obedecer de buen grado el destino que para mí elija el obispo». Así, ayer, la Diócesis de Ourense celebró algo más que tres ordenaciones: celebró la llegada de jóvenes dispuestos a asumir responsabilidades, enseñar, acompañar y servir «con entrega y cercanía, como hicieron con nosotros».
Suscríbete para seguir leyendo
- La victoria de la Real Sociedad en Copa complica el deseo europeo del Celta: las cuentas para Champions, UEFA o Conference
- Las familias se rebelan contra los profesores: llegan a Inspección por sanciones a los alumnos en Vigo
- O que nos deixou Samba, o noso veciño
- La música electrónica crece en Galicia: nace un nuevo festival a los pies de la ría de Vigo
- El pesquero de Cangas "Eirado do Costal", primero de la flota gallega en incorporar el modelo de un bote salvavidas cerrado e insumergible para soportar las gélidas aguas de Terranova
- «Quedarán prohibidas las comunicaciones por WhatsApp entre familias y profesores. Se harán a través de un canal oficial y dentro de un horario»
- Clara, la abogada más joven de Ourense: «La vocación me viene desde pequeña; mi abuelo hablaba de Derecho en las comidas familiares»
- Muere el policía nacional Nazario Luis Rodríguez Costa, destinado en Salvaterra y antes en la comisaría de Vigo