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Olimpiadas Gallegas

Ourense con bata blanca: los mejores químicos de la provincia se deciden en el campus

Sesenta y seis alumnos de nueve institutos ourensanos participaron en la fase gallega de la Olimpiada de Química, antesala de la competición nacional

La competición se celebró por la tarde en un aula de la Facultad de Ciencias. | ROI CRUZ

La competición se celebró por la tarde en un aula de la Facultad de Ciencias. | ROI CRUZ

Ourense

La Facultad de Ciencias del Campus recuperó ayer los nervios y la ambición académica que precede a las grandes citas educativas. Un total de 66 estudiantes ourensanos de nueve centros se enfrentaron a sí mismos y a sus compañeros en la fase clasificatoria de las Olimpiadas Gallegas de Química, una cita para poner a prueba lo aprendido en las aulas, contenido que en pocos meses formará parte de otra prueba: la selectividad. Por eso ayer no eran pocos los alumnos que enfocaban la jornada como una oportunidad para «tantear la PAU».

Así lo explicaban desde el IES Allariz, un instituto que se desplazó hasta la capital con nueve alumnos y entre ellos repetidores. No por falta de conocimiento, sino por exceso, porque varios de los integrantes del grupo alaricano compitieron el pasado año como estudiantes de primero de bachillerato y este año, con mayor experiencia, volvían a la carga.

Fue el caso de Mateo Fernández y Amaia González: «el año pasado estábamos cursando aún primero, por lo que la mayor parte del contenido no sabíamos resolverlo, porque la materia que se imparte es de segundo. Aún así, dentro de lo malo creo que lo hicimos bastante bien, así que ahora volvemos pero ya sabiendo a lo que nos enfrentamos».

Este año— en la XLIII edición— con la veteranía que da el segundo curso, su perspectiva ha cambiado. Para Mateo y Amaia, la Olimpiada es el «entrenamiento» perfecto para lo que vendrá en junio. «Vamos a intentar mejorar nuestra marca del año pasado y disfrutar de lo que es una prueba estilo PAU, también fuera del centro y con otros colegios», resumía González, que la única pegaba que encontraba es que «al ser todavía en marzo y entrar todo el contenido completo de la materia hay temas a los que no hemos llegado, todo lo que tenga que ver con pilas u orgánica...Vamos a ver qué pasa».

Desde el IES Celso Emilio Ferreiro de Celanova el docente Jose Benito Mosquera acompañó a un escuadrón de seis estudiantes, todos ellos de segundo de bachillerato. Entre ellos Raquel Pereira y Alba Franco, que llegaron con las ideas claras y «sin nervios».

«Venimos a mostrar los conocimientos que tenemos porque tenemos un profesor increíble, así que a pesar de la dificultad del examen venimos muy tranquilas, además tampoco traemos el objetivo de quedar entre ninguna puntuación, ni mucho menos las primeras», apuntaban.

Para ellas, la preparación del día a día en el instituto ya es suficiente reto: «En química los exámenes son complicados y con la exigencia que tenemos en nuestro centro yo creo que nos va a ir bien», señalaba Pereira para quien esta era su segunda olimpiada, aunque la primera del área de química. «La semana pasada competí en la de física y quedé bien, de sexta», valora la ourensana para quien, a su entender, «física es más difícil».

Ambas olimpiadas tienen en común el formato, dividido en dos partes, exige una concentración máxima. La primera parte consiste en un cuestionario tipo test, la segunda, mucho más exigente, obliga a resolver cuatro ejercicios de desarrollo donde la lógica química debe brillar con luz propia.

La «zona de confort»

No solo hay alumnos que repiten, sobre todo hay centros. La mayor experiencia la acumulan el IES Otero Pedrayo y el IES Blanco Amor, institutos que llevan más de una década participando. Pero las Olimpiadas Gallegas de Química tampoco son terreno hostil para los novatos, el CPR Plurilingüe Miraflores participó por primera vez en el 2025 y ayer volvieron a la facultad con la misma profesora, Bego Ebra.

La docente acudió con un numeroso grupo de 18 alumnos, «la mayoría vienen de primero de bachillerato para entrenarse, de segundo, este año, solo vienen cuatro». Todos tienen en común para la profesora que «vienen a pasárselo bien y a salir de la zona de confort».

Con todo, más lejos de la zona de confort saldrán los ganadores. Los mejores alumnas y alumnos de la materia en toda Galicia participarán en la Olimpiada Nacional de Química, una cita que este año tendrá como sede la Universidad de Alicante. Entre el 24 y el 26 de abril se sabrá si hay representación ourensana entre los candidatos del área metropolitana: IES Julio Prieto Nespereira, IES Eduardo Blanco Amor, IES Otero Pedrayo y CPR Miraflores o entre las comarcas, IES Allariz, IES Cidade de Antioquía de Xinzo, IES Carlos Casares de Viana do Bolo, IES Celso Emilio Ferreiro de Celanova o IES Número 1 de O Carballiño.

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