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Incendios forestales

Ridimoas encara una asamblea marcada por el incendio que devastó su bosque

Sostienen que el fuego de agosto es «el mayor trauma» desde su fundación y alertan de que la regeneración de la masa forestal exigirá medio siglo de trabajos

El incendio de Carballeda de Avia terminó por unirse al de Beade, afectando a Ridimoas. | IÑAKI OSORIO

El incendio de Carballeda de Avia terminó por unirse al de Beade, afectando a Ridimoas. | IÑAKI OSORIO

Ourense

La Asociación Cultural Ecolóxica Ridimoas se prepara para una de sus asambleas más determinantes. El próximo domingo 22 de marzo los socios se reunirán en el emblemático Pazo de Trasalba, en Amoeiro, en una cita que coincide con el 50 aniversario del fallecimiento de Ramón Otero Pedrayo y, significativamente, con los 50 años de la «Aula Verde», el germen educativo de la asociación nacido en la Universidad Laboral de Ourense. Sin embargo, la efeméride se ve empañada por el «trauma más importante» sufrido por el bosque desde su fundación en 1988: el incendio forestal del pasado 15 de agosto.

Ese es el tema que hace de la asamblea una cita más importante este año que en otros cursos, porque para la directiva está claro que el fuego fue «premeditado». Según relatan en su último boletín, el presidente de la entidad estuvo realizando labores de vigilancia en la parte alta del bosque hasta las 13.30 horas de aquel fatídico día. Apenas se marchó, surgieron dos focos en el paraje, una zona donde se acumulaba leña seca de las rozas del tendido eléctrico. La asociación denuncia que ya habían advertido a Red Eléctrica sobre la peligrosidad de mantener esos restos allí durante el verano, sin éxito.

A este ataque que consideran directo se sumó un frente procedente de Carballeda de Avia, que ya ardía desde días antes, creando una situación de emergencia que desbordó los medios disponibles.

El relato de los hechos incluye duras críticas a la gestión de la Xunta de Galicia, a la que acusan de «infravalorar el cambio climático» y de falta de previsión. Especialmente grave es la denuncia de una supuesta «mala praxis» que realizan sobre un agente forestal de guardia. Según el colectivo, el «uso excesivo del quemador bajo el eufemismo de sanear el terreno terminó por incendiar el paraje de Valdasmo», agravando el desastre ecológico.

50 años de trabajos

Los daños en la biodiversidad del Ribeiro son profundos. El fuego afectó gravemente al hábitat de las salamandras y provocó una tragedia simbólica: la pérdida de las crías de una pareja de halcón abejero, que anidaba en un pinar cercano al tendido eléctrico.

Desde Ridimoas recuerdan que un bosque no es solo un conjunto de árboles, sino una relación compleja entre animales y plantas donde el factor tiempo es innegociable. Basándose en su experiencia, estiman que la regeneración de la masa forestal quemada en el Ribeiro «exigirá 50 años de trabajos diarios centrados en la erradicación de mimosas invasoras para favorecer a la carballeira autóctona, la formación más resistente al fuego».

Con todo, a pesar de las llamas, Ridimoas no se detiene. Durante el pasado año, la asociación logró adquirir 12.495 metros cuadrados de nuevas parcelas en Beade para continuar, pese a todo, su expansión. Además, la respuesta social fue positiva: 95 nuevas altas en un solo año, situando el censo total en 1.316 socios después de sufrir también 12 bajas.

Así pues, la asamblea anual no será solo un trámite administrativo ni tampoco solo teoría. Tras la reunión en la casa de Otero Pedrayo, los asistentes se desplazarán a Beade. A las 17.00 horas, realizarán una visita guiada para comprobar sobre el terreno las secuelas del fuego y el inicio de los trabajos de silvicultura que buscan devolver la vida a las zonas calcinadas.

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