Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

Acto social y deportivo por el 8-M

La igualdad real como meta

La séptima edición de la Carrera de la Mujer congregó en la ciudad a ourensanas de todas las edades, muchas de ellas corriendo en grupo, así como a familias enteras y también a hombres que se sumaron a una prueba deportiva sin relevancia competitiva, sino social y reivindicativa

Muchas participantes corrieron junto a familiares o amigas. | ROI CRUZ

Muchas participantes corrieron junto a familiares o amigas. | ROI CRUZ

Javier Fraiz

Javier Fraiz

Ourense

Niñas corriendo al lado de sus madres, mujeres adultas acompañadas por las suyas, generaciones y familias unidas. La séptima edición de la Carrera de la Mujer de Ourense, organizada por el Club Runmaniak con el apoyo del Concello, congregó a más de 800 personas en las dos modalidades de una prueba deportiva y sobre todo social, en la que el gran objetivo era salir a la calle y poner en el foco la igualdad real como meta. Sin que importasen los tiempos ni la posición final, lo relevante era participar de la causa común del feminismo, fomentar la vida sana y visibilizar la presencia de las mujeres en el deporte colectivo.

Una marea morada recorrió la ciudad en el primer acto del día del 8-M. | ROI CRUZ

Una marea morada recorrió la ciudad en el primer acto del día del 8-M. | ROI CRUZ

Madres y padres con sus niños y niñas, así como personas con discapacidad, corrieron en la modalidad inclusiva. Con una distancia de un kilómetro, los participantes recorrieron las calles de las Tiendas y la Paz, la Praza do Ferro, el Parque de San Lázaro, el Paseo y Lamas Carvajal, antes de terminar en la Praza Maior.

Diez minutos más tarde salió el grupo más numeroso, con mujeres de todas las edades y la presencia de bastantes hombres, algunos con una actitud equivocada, pensando más en batir marcas personales que en participar en un acto social en un día señalado.

Los deportistas de la carrera absoluta recorrieron cinco kilómetros. Desde la Praza Maior, siguieron por Avenida de Pontevedra, calle Desengaño, As Burgas, el margen derecho del Barbaña, Pura y Dora Vázquez, Vila Valencia, Praza de Abastos, As Burgas, Cervantes, Praza da Ferraría, Irmáns Vilar, García Mosquera, Padre Feijóo, Dous de Maio, Hernán Cortés, Praza do Trigo, Cardeal Cisneros, A Unión, Fornos, Praza do Ferro, Santo Domingo, San Lázaro, Paseo, Lamas Carvajal y, por último, Praza Maior.

Un grupo de mujeres y hombres corriendo a la par.

Un grupo de mujeres y hombres corriendo a la par. / ROI CRUZ

Muchas cruzaron la línea en grupo, con las manos unidas. Había abrazos, besos de celebración, rostros emocionados. La cuestión competitiva era intrascendente ante la meta de la igualdad real, el fin del 8-M, el deber social de cada día.

Tracking Pixel Contents