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Reservas de agua

El invierno meteorológico finaliza con los ríos en Ourense un 273% por encima del dato histórico

Con un 49% más de precipitaciones acumuladas que en el promedio de casi cuatro décadas, los embalses se encuentra al 90,7%, un 17,7% más de lo habitual a estas alturas del año

Vista área del Miño aguas arriba y abajo de la presa de Velle. | IÑAKI OSORIO

Vista área del Miño aguas arriba y abajo de la presa de Velle. | IÑAKI OSORIO

Javier Fraiz

Javier Fraiz

Ourense

El invierno meteorológico es un periodo que transcurre entre el 1 de diciembre y el 28 de febrero. Este año, en especial durante enero y la primera mitad del mes de febrero, ha estado marcado por una continuidad de borrascas entrando en Galicia en carrusel, a base de sucesivos temporales que dejaron lluvias intensas, vientos fuertes y también nevadas. Las abundantes precipitaciones, que desencadenaron crecidas de los ríos en los márgenes fluviales y en espacios públicos y algunas propiedades de zonas inundables, han elevado los registros por encima del dato histórico y han engordado las reservas de agua embalsada. En este punto de inicio de la primavera meteorológica —la estación astronómica arrancará en el hemisferio norte el 20 de marzo—, la situación de los caudales de los ríos en la provincia de Ourense se encuentra, de media, un 273,5% por encima del promedio histórico, según los registros facilitados este lunes por la Confederación Hidrográfica del Miño-Sil (CHMS).

El caudal medido por las estaciones del organismo de cuenca en la provincia se encuentra en niveles muy por encima del dato histórico. Hasta los ríos que menos altura presentan superan con creces el registro habitual en esta época. El río Miño en Ourense, que casi alcanzó los 8 metros en los picos de los temporales, iba a 3,50 este martes. La situación a principios de la semana era de un 208,8% por encima del promedio histórico.

El lunes, los caudales en niveles máximos más altos de la provincia eran el Limia, en Ponteliñares, y el Arnoia, en el municipio homónimo, con niveles en la actualidad un 349 y 339% por encima de la media a estas alturas, respectivamente. No obstante, todos los ríos de la cuenca Miño-Sil continúan en nivel verde, es decir, todos por debajo del primer umbral de aviso. El año pasado, a esta altura del calendario hidrológico, los caudales se encontraban, de media, un 10,3% por encima del promedio.

El 12 de febrero, antes del último frente del tren de borrascas que barrieron Galicia durante semanas, la presa de Velle llegó a desembalsar hasta 2.374,10 m3 —es decir, 2,374 millones de litros— cada segundo. Compuertas abajo, el río Miño casi parecía el mar, generando remolinos y olas en el entorno de las piscinas de Oira, que estuvieron anegadas en distintas jornadas. Las copiosas lluvias elevaron el nivel de reservas de agua en los embalses. Según los datos de la CHMS del balance de este lunes, las presas ourensanas se encuentran al 90,73% de su capacidad máxima, un 1,35% menos que la semana anterior, por el efecto de las últimas jornadas de tiempo seco. Con todo, el volumen actual es un 19,02% mayor que la cantidad de agua embalsada hace un año a estas alturas —el dato anterior, 71,71%—, y un 17,78% mayor que el llenado promedio histórico en estas fechas del año (72,95%).

Un regato inunda la aldea deshabitada de A Ponte, entre Vilamarín y Cea. | IÑAKI OSORIO

Un regato inunda la aldea deshabitada de A Ponte, entre Vilamarín y Cea. | IÑAKI OSORIO

El comienzo de 2026 ha sido un periodo pasado por agua. El año hidrológico comprende entre 1 de octubre de un ejercicio y del siguiente. En el actual, el 2025-26, la precipitación acumulada media en la provincia ourensana —datos hasta el pasado domingo, 1 de marzo—, ha sido de 1.097,9 litros por metro cuadrado, un 49,2% por encima de la media histórica —736 l/m²—, tomando para la comparación como referencia el periodo entre 1980-81 y 2017-18. En el periodo hidrológico del año pasado, a estas alturas la precipitación acumulada en Ourense alcanzaba los 666,7 l/m², un 9,4% por debajo de la media histórica y un 39% por debajo del dato actual. Con la excepción del pasado octubre, el único mes seco del actual año hidrológico, noviembre, enero y febrero fueron húmedos.

En la última semana se han registrado en Ourense 9,2 litros por metro cuadrado, en una fase de cambio de estación meteorológica caracterizada por días de sol y ausencia de precipitaciones. Pero el cambio de tendencia se avecina.

Meteogalicia vaticina que, de las jornadas de este martes y miércoles, con máximas en la ciudad de Ourense por encima de los 20 grados, los valores más altos del jueves y el viernes pueden ser diez grados inferiores, con un registro que no pasará de 14 el jueves y que puede ser todavía inferior el viernes, según previsión de la agencia.

El regreso de la inestabilidad, mañana, con la presencia de aire frío en la atmósfera, puede dejar chubascos desde el jueves por la tarde que previsiblemente continuarán el viernes. Presentarán carácter tormentoso. El tiempo de estos días, cambiante, será, por tanto, típico de la primavera.

Meteogalicia, que no hace vaticinios a largo plazos sobre cómo será la estación, recuerda que «a atmosfera non ten memoria, e non hai correlación entre como foi o inverno e como vai ser a primavera». Lo seguro es que las precipitaciones abundantes de enero y febrero han llevado las reservas de agua a niveles generosos, que mitigarán hipotéticos escenarios de escasez en meses venideros.

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