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Ribadavia abre solemnemente el Año Santo Franciscano en el templo jubilar de San Antonio

El obispo diocesano, D. Leonardo, presidió la celebración del 28 de febrero, en la que se leyó el decreto de designación de templos jubilares y se invitó a vivir un año de peregrinación, renovación espiritual y oración por la paz.

Ribadavia abre solemnemente el Año Santo Franciscano en el templo jubilar de San Antonio

Ribadavia abre solemnemente el Año Santo Franciscano en el templo jubilar de San Antonio / Cedida

Ribadavia abrió este sábado, 28 de febrero, el Año Santo Franciscano con una celebración solemne en el templo jubilar de San Antonio. El acto estuvo presidido por el obispo diocesano, D. Leonardo, y reunió a numerosos fieles de la villa y de distintos puntos de la comarca de O Ribeiro.

Durante la celebración, el párroco de Ribadavia, D. José Benito, dio lectura al decreto episcopal por el que se designan templos jubilares en la diócesis con motivo del Año Santo Franciscano, convocado por el papa León con ocasión del octavo centenario del tránsito de San Francisco de Asís.

Los templos nombrados como jubilares en la diócesis son la Iglesia de San Francisco de Ourense; la Iglesia de San Antonio (San Francisco, vulgo) de Ribadavia; el Monasterio de Santa Clara de Allariz; el Monasterio de San José de Vilar de Astrés; la iglesia parroquial de San Francisco Blanco de O Tameirón; la iglesia parroquial del Beato Sebastián de Aparicio de A Gudiña; y la iglesia parroquial de Santa María de Carballeda, parroquia natal de San Juan Jacobo Fernández.

En su intervención, el obispo, acompañado por los párrocos de la villa, con presencia de los Franciscanos de Ourense y sacerdotes del arciprestazgo, animó a los asistentes a vivir con intensidad este Año Santo, profundizando en el mensaje evangélico y en el testimonio de vida de San Francisco de Asís. También exhortó de manera especial a la OFS (Orden Franciscana Seglar) y a la comunidad diocesana a peregrinar al templo jubilar de Ribadavia, con el fin de que siga siendo un referente del carisma franciscano en estas tierras.

La celebración concluyó con un momento de recogimiento ante el altar de San Francisco y su reliquia, donde D. Leonardo elevó una oración por la paz en el contexto de los conflictos actuales. Ante la reliquia del santo de Asís, símbolo de fraternidad y concordia, los fieles pidieron por la paz, la reconciliación entre las naciones y la conversión de los corazones.

Con este acto, Ribadavia inicia oficialmente un año jubilar que se presenta como tiempo de renovación espiritual, peregrinación y compromiso con los valores franciscanos de sencillez, fraternidad y paz.

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