La belleza con trampa de las mimosas, la planta aliada del fuego
Su vistosa floración en invierno cambia los colores del paisaje, pero son un problema medioambiental. Las acacias desplazan especies autóctonas, favorecen el avance de los incendios y rebrotan con facilidad tras las llamas. «É unha das especies invasoras máis agresivas a nivel mundial. Ten impactos moi graves sobre a biodiversidade autóctona». «Son unha bomba explosiva, unha especie pirófita e invasiva que se ve favorecida, ademais, por un clima cada vez máis extremo», advierten distintos expertos

Las mimosas proliferan en Ourense en el tramo final del invierno. / IÑAKI OSORIO

Una explosión de flores amarillas colorea con enormes pinceladas los montes que rodean Ourense. Las laderas del valle del Miño exhiben —de forma más evidente desde Os Peares a la ciudad— los brotes de las mimosas en este tramo final de este invierno meteorológico, que finaliza el 28 de febrero. La ‘acacia dealbata’ transforma el paisaje, introduce un tono vistoso entre la pátina habitual de verdes, con una belleza engañosa. Sus flores son vistosas pero también representan la resistencia de una planta invasora de rápido crecimiento que desplaza a las autóctonas, favorece la propagación del fuego y es capaz de rebrotar en suelo que fue arrasado por los incendios. En Ourense este círculo resulta especialmente pernicioso.
«É unha das especies invasoras máis agresivas a nivel mundial. Ten impactos moi graves sobre a biodiversidade autóctona. En Galicia hai algún estudio que indica que está a estenderse a un ritmo de 2.500 hectáreas ao ano, favorecida polos lumes», advierte el investigador del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) Serafín González, doctor en Biología y presidente de la Sociedade Galega de Historia Natural (SGHN).
«O meu titular é que son unha bomba explosiva, unha especie pirófita e invasiva que se ve favorecida, ademais, por un clima cada vez máis extremo. Cando a acacia arde, as sementes consérvanse e, durante a época de chuvia, abrollan e a planta medra e non deixa que o faga o resto. O solo queimado elimina a competencia», enlaza el biólogo Óscar Paradelo, del colectivo ecologista Amigas das Árbores.
«Ourense non é un terreo propicio para o eucalipto, pero si para a mimosa, como parte da Galicia Mediterránea», añade. La proliferación de esta especie ha estado muy ligada al uso de las ramas como estacas, para atar y guiar viñedos y productos de la huerta en las fincas privadas. «En moitos lugares deixouse de facer ese emprego no agro, e a pranta gañou campo aberto», indica Paradelo. También se ha utilizado como planta fijadora de taludes junto a infraestructuras viarias como carreteras y líneas ferroviarias. «Toda a expansión na marxe esquerda do Miño entre Os Peares e Ourense está favorecida pola N-120», constata Serafín González.

Los montes de la periferia de Ourense están repletos de mimosas, que han florecido en las últimas semanas. / IÑAKI OSORIO
Erradicar la mimosa, que está incluida en el catálogo español de especies invasoras, es difícil, pues germina y rebrota con facilidad, incluso tras las llamas. Sus semillas pueden permanecer latentes en el suelo durante mucho tiempo. Además, impide la regeneración de la vegetación natural destruida.
«Todos os arredores da cidade de Ourense, que hoxe se ven cubertos por esas mimosas amarelas, hai 50 anos tiñan xestas brancas que florecían en maio. A expansión das mimosas, favorecida polos lumes, chega ao punto de desprazar especies autóctonas que se adaptaran aos incendios», ilustra González.
«Desde o punto de vista medioambiental sería precisa a súa eliminación e, aínda que resulta difícil, é posible e habería que priorizar as áreas protexidas. Existen experiencias de grupos ambientalistas que levan anos controlando a mimosa, como o Bosque de Ridimoas, no Ribeiro», apunta Ángel Dorrío, de la asociación Amigas da Terra.
«A problemática principal para frear esta especie é que case sempre medra en terreos privados, e rozar non é a solución pola resistencia e a alta produción das sementes», completa Paradelo. «É preciso concienciar de que a posesión dunha finca tamén conleva unha responsabilidade, e a que a mimosa é moi fermosa pero causa danos ambientais. A administración debería establecer un protocolo de actuación para indicar como actuar», opina.

Varios arbustos de mimosas en flor en la zona del Polvorín. / IÑAKI OSORIO
«Sería preciso polo menos frear a súa expansión e erradicala das zonas máis sensibles e valiosas para a biodiversidade», comparte González. «A Xunta debería informar a toda a cidadanía e divulgar cales son as especies invasoras, non só a mimosa, e que é o que se pode e debe facer para evitar a súa dispersión. Logo, en boa lóxica, as distintas administracións deberían encargarse de erradicar esas especies en terreos de dominio público, como as beiras de estradas e ríos, e nos montes de xestión pública. Ademais, cando se proxectan grandes obras públicas cumpriría tomar medidas para evitar a expansión», añade el experto.
No hay evidencia de alergias
Existe la creencia de que la proliferación de las mimosas dispara los casos de reacciones respiratorias, pero desde el hospital de Ourense afirman que no hay evidencia de tal correlación. «Las mimosas no causan alergia; el polen, grande, cae alrededor del árbol y no está en el ambiente», indica Susana Varela, alergóloga en el CHUO. «Puede que estos días, por el cambio de temperatura, influyan en la aparición de síntomas como la rinitis. El polen de los alisos en esta época puede generar síntomas en personas que presentan alergia al polen de abedul», dice la doctora.
Suscríbete para seguir leyendo
- «Termalismo con estrellas»: Hotel balneario, terapias termales y menús de chefs Michelin en un pack de lujo
- «Clima de terror» en casa: agredía a su hija, «anulaba» e insultaba a su mujer y pegaba a los perros
- Siete años de cárcel por violar en un callejón de Ourense a una menor a la que dejó tirada: «Se aprovechó deliberadamente» de que estaba ebria
- El templo budista de Galicia, en cuenta atrás para su reapertura tras el fuego
- El Concello de Ourense activa las cámaras de videovigilancia: multas de hasta 100 euros por acceso indebido
- Ribeira Sacra ultima casi 10.000 plazas para una Semana Santa explosiva: del púrpura del brezo al blanco de los cerezos
- Emprendimiento con hilo y aguja: la historia de Madejas Tejerlo y su apuesta por lo local y lo auténtico desde el interior de Galicia
- Acusan a un vecino de matar a sus perros y le destrozan el coche