Música local
Pablo CM lleva la música a rincones de Ourense y Galicia: un DJ que fusiona arte y cotidianeidad
Tras trabajar con artistas como Bad Bunny o Daddy Yankee, el nuevo proyecto local del DJ, que incluye grabar en la Plaza de Abastos de Ourense y el Puente del Milenio, ya está atrayendo la atención de locales e internacionales que descubren Galicia: «Al ver los vídeos, gente de Miami que tiene acceso a toda la industria musical me ha preguntado qué tiene que hacer para poder grabar aquí»

El DJ colombiano Pablo CM, en el claustro de San Francisco / Roi Cruz
En la plaza de Abastos de Ourense, entre el filo del cuchillo y el rumor de las bolsas, una mesa de DJ aparece donde no se la espera. Un hombre vestido de negro, gorra para atrás y gafas de sol en plena borrasca comienza a hacer su espectáculo mientras el mercado no se detiene: la carnicera sigue cortando, el pescadero pesa, el bus pasa fuera y deja su golpe de aire. Él lo llama «vibra». Y sostiene que ahí, en lo cotidiano, está el verdadero escenario.
Lo que desde fuera puede parecer una idea extravagante es en realidad el ejercicio más puro de catarsis. Pablo CM, colombiano afincado en Ourense desde hace 15 años, ha comenzado un nuevo proyecto en su carrera, en el que graba sesiones de música hilada por múltiples rincones de Ourense y el resto de Galicia, después de que sus compilaciones de bachata o salsa en la cocina de su casa hayan llegado a las 300.000 reproducciones en un solo vídeo. ¿La razón? Que todo el mundo se entere de la fortuna que tenemos en nuestras proximidades: «Ourense, al igual que el resto de ciudades que hay por aquí, es un lugar increíble. A veces buscamos fuera lo que tenemos al lado de casa, en una piedra, en las termas... quiero conectar con eso, y que la gente de todo el mundo se dé cuenta de lo increíble que es Galicia».
Esta motivación no es nueva. Aparte de actuar en salas o discotecas, Pablo también produce su propia música y graba y autodirige los videoclips que lo acompañan. Las Médulas del Bierzo o los valles de la Ribeira Sacra ya han sido testigos de su arte en más ocasiones, pero esta vez quiere llevar sus paisajes a otro nivel: ha grabado un mix de afro-house desde lo alto del Puente del Milenio, ha plantado su mesa en los jardines del claustro de San Francisco y ha llevado su música a la Plaza de Abastos en pleno día de faena.
De entre todas las opciones que podía escoger para su nuevo rumbo, Pablo decide desde la voz de la experiencia, pues si algo no le falta, es recorrido. Este artista lleva más de media vida trabajando en el mundo de la música, y gracias a ella ha podido viajar por todo el mundo. Francia, Argentina, Perú, Canadá o Miami ya han conocido su trabajo en cualquiera de sus facetas. Ha trabajado en giras de auténticos pilares de la música urbana como Daddy Yankee y Bad Bunny, y en Galicia ha abierto los espectáculos de Marc Anthony y Nicky Jam, entre otros artistas. Sin embargo, es este ir y venir de viajes el que le hace valorar más la que considera su casa: «El conocer tantos países y lugares, vivir ese contraste entre el lujo, lo vanguardista y lo sencillo, te hace darte cuenta de que lo que buscas en la vida es conectar. Y uno no conecta con un yate de lujo, sino con la vibración de las calles y de la gente», explica.
Interés de propios y ajenos
Su nueva aventura ya ha comenzando a hacer importantes números. El algoritmo de las plataformas en las que publica vídeos está enseñando con éxito los rincones de Ourense y Galicia en los que graba, y son muchos los usuarios que se motivan a dejar su opinión por escrito. Principalmente los locales, que ven con amplia gratitud una nueva mirada de lo cotidiano: «Cuando subí lo del Puente del Milenio o la Plaza de Abastos, la gente comentaba ‘¡Ala! Si yo vivo ahí’. Es algo muy positivo, porque significa que están viendo los lugares que siempre han estado allí con otra perspectiva gracias a la música, y lo van a valorar más», afirma. El público internacional también tiene mucho que decir, pues «me hacen muchas preguntas: qué ciudad es, en qué parte de España está, si ‘las termas esas’ son de agua natural o artificial... Incluso una persona que vive en Miami, y tiene acceso a toda la industria musical de allí, me ha preguntado qué tiene que hacer para poder grabar aquí. Empiezas a posicionar Galicia a otro nivel más internacional», cuenta Pablo.
Su radiografía innovadora de la ciudad de As Burgas ha sido acompañada de anécdotas más que reseñables. Desde las miradas extrañas metiéndose a dos milímetros de la cámara en la Plaza de Abastos, hasta la lluvia que le pilló pinchando en lo alto del Puente del Milenio y que le empapó la mesa de mezclas, le han servido a Pablo para certificar que «esto no es Londres o Canadá, allí la gente está mucho más acostumbrada a ver grabaciones todo el rato, pero aquí si sacas una cámara mucha gente se vuelve medio loca. Creo que por eso me subí a lo alto del puente cuando grabé en el Milenio, porque si llego a ponerme abajo entre las carreteras alguno igual se quedaba mirando y provocaba un accidente», confiesa entre risas.
A quien quiera convertirse en DJ, Pablo le aconseja «no esperar» el momento perfecto, sino construirlo uno mismo. Y es que en su trayectoria solo hay una cosa clara: en cuanto un proyecto llega a su cabeza, ya está completado, pues materializarlo es solo un paso.
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