Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

Homenaje

La judicatura ourensana despide a Eva Armesto tras una década de labor

Eva Armesto, primera por la izquierda, arropada por sus compañeros. | ROI CRUZ

Eva Armesto, primera por la izquierda, arropada por sus compañeros. | ROI CRUZ

Ourense

Tras casi una década al frente del Juzgado de Instrucción número 3 de Ourense y especializada en violencia de género, la magistrada Eva Armesto González recibió ayer el cariño de sus compañeros en una comida de homenaje celebrada en el restaurante A Carballeira, en Santa Cruz de Arrabaldo. Jueces y magistrados quisieron despedir así a quien durante diez años fue una pieza clave en la jurisdicción penal ourensana antes de llegar a su nuevo destino: Pontevedra.

Armesto, nacida en Santiago en 1974, deja Ourense por motivos familiares tras ejercer desde noviembre de 2015 como titular del juzgado de Instrucción 3, compatibilizando la instrucción penal con la competencia exclusiva en violencia sobre la mujer. En este tiempo, por sus manos pasaron algunos de los asuntos más complejos y mediáticos de la ciudad, como la investigación por la muerte de un policía en comisaría o el caso de la joven Nerea Añel, además de cientos de procedimientos anuales vinculados al sistema Viogén.

«Han sido años muy laboriosos», reconocía la magistrada a FARO tras su último día en el juzgado ourensano a finales de enero. Armesto destacaba entonces la carga de trabajo que superó ampliamente los módulos ordinarios de dedicación. Solo en violencia de género, el juzgado tramita entre 800 y 900 asuntos al año. «Tienes que ser muy empática con las víctimas y, sobre todo, escucharlas», explicaba en una entrevista a este periódico, donde subrayaba que la clave de su jurisdicción es «escucharlo todo y leerlo todo», con «serenidad» incluso ante los casos más duros.

Su etapa en Ourense cierra ahora con destino en la sección tercera de instrucción del tribunal de instancia de Pontevedra, donde volverá a asumir competencias en violencia de género junto a labores de instrucción. Ayer, lejos de autos y diligencias, el protagonismo fue para el reconocimiento de sus compañeros, que compartieron mesa y recuerdos en una despedida marcada por el afecto y el agradecimiento a una jueza que, en sus propias palabras, se deja «las pestañas en todo lo que emprendo».

Tracking Pixel Contents