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Paquita y Nicanor arden en Seixalbo tras su pasacalles

La parroquia despidió a sus figurashasta el próximo Entroido

Paquita, Nicanor y Vicentiño afrontan sus últimos pasos. | IÑAKI OSORIO

Paquita, Nicanor y Vicentiño afrontan sus últimos pasos. | IÑAKI OSORIO

Ourense

Al otro lado del río Miño, las tradiciones se hicieron eco en más parroquias del concello de Ourense. Concretamente en la de Seixalbo, donde Paquita y Nicanor .las figuras tradicionales de la zona, salieron por última vez este año a las calles junto a su hijo Vicentiño, como ya viene siendo tradición. Estos personajes, una insignia del lugar, se remontan según los encargados de preservar el Entroido a los emigrantes a la ciudad provenientes de Xinzo, Verín o Laza, que pretendían así darle una identidad a la parroquia. Aunque la documentación escrita solo se remonta a mediados del siglo XX, se cree que su creación pudo llegar a producirse hace 150 años.

Tras un año encerrados desde el último entroido, las figuras volvieron en la parroquia hace dos domingos con un multitudinario pasacalles, y tras días oleiros y cocidos bacanales, ayer afrontaron su quema con una marcha entre variopintos disfraces. Al caer la noche se encendió la hoguera en la que ardieron los cuerpos de Paquita y Nicanor, elaborados con paja. De las figuras se conservan las máscaras, que se entregan a sus nuevas familias, que las custodiarán todo el año.

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