Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

Gastronomía

El chef Miguel González recupera el Sol Repsol tras su salto al centro de Ourense

El cocinero revalida el distintivo cuatro meses después de recuperar la estrella Michelín tras dejar Pereiro de Aguiar y asentarse en la ciudad

Miguel González y su socia Laura Novoa, en la entrega del galardón en Tarragona.

Miguel González y su socia Laura Novoa, en la entrega del galardón en Tarragona.

Ourense

El restaurante Miguel González vuelve a brillar con luz propia. Apenas cuatro meses después de recuperar la Estrella Michelín, el chef ourensano ha vuelto a conquistar el Sol de la Guía Repsol, un reconocimiento que llega tras su reciente traslado desde Pereiro de Aguiar al centro de la ciudad y que fue recogido personalmente por el cocinero en una gala celebrada en Tarragona.

Con esta distinción, el proyecto liderado por el chef homónimo se consolida como el cuarto restaurante de la capital que luce un Sol Repsol, compartiendo distinción con A Taberna, Nova y Ceibe. Un hito que refuerza el posicionamiento de Ourense como destino gastronómico de primer nivel en el mapa nacional.

El nuevo Sol se suma a un palmarés excepcional cosechado en los últimos meses. En noviembre de 2025, Miguel González recuperaba la Estrella Michelín —la segunda en su trayectoria— en una gala ya sin restricciones, muy diferente a aquella primera conseguida en plena pandemia. En esa segunda ocasión, ya asentado en su ubicación actual en pleno corazón de Ourense, en la rúa do Progreso, confesaba a FARO: «Es una ilusión inmensa. Sobre todo es tranquilidad, la de saber que la línea en la que estamos trabajando —potenciar el producto próximo e introducir el agua termal en la gastronomía— tiene sentido, funciona y obtiene reconocimiento».

El chef reconocía que el traslado al centro supuso «una inversión brutal», dejando atrás una etapa asentada en Pereiro de Aguiar para apostar por una ubicación estratégica, a escasos metros de las Burgas y en pleno corazón urbano. «Fue un esfuerzo enorme, pero lo hicimos pensando en nuestros clientes», explicaba para añadir que «queríamos mejorar servicios, colaborar más con la ciudad y tener la fuente termal al lado. Que todo eso se transforme en reconocimiento es un impulso y una gran fuerza para seguir en este camino». Ese movimiento, arriesgado pero meditado, resultó decisivo para consolidar su proyecto en menos de un año.

Su propuesta mantiene intacta la filosofía de cocina de «recuerdos y sentimientos», «honesta y pegada al producto local». Con todo, uno de los aspectos más valorados por la crítica es su trabajo pionero en la aplicación de aguas termales en la cocina, una técnica que conecta directamente con la identidad de la ciudad y que ha llevado al chef ourensano a escenarios como Madrid Fusión, «es muy bonito plasmar vivencias que tuvimos de pequeños en platos, como homenaje, y más aún ver cómo los clientes convierten nuestros recuerdos en suyos», valoraba el cocinero.

En sala, la experiencia gana con la nueva ubicación. La comodidad de no depender del coche —y la posibilidad de disfrutar del entorno histórico y gastronómico del centro— completa una propuesta que varía a diario según el mercado y las inquietudes del propio chef. «No hay varita mágica. Trabajas buscando mejorar cada día», apuntaba tras recuperar la estrella Michelín, con una filosofía que también explica este nuevo respaldo de la Guía Repsol.

Miguel González, con el distintivo Repsol. | FDV

Miguel González, con el distintivo Repsol. | FDV

Un respaldo que González quiso agradecer especialmente al trabajo de todo su equipo y al apoyo de su mujer y socia, Laura Novoa, subrayando «el esfuerzo y la ilusión con los que afrontaron el reciente cambio de ubicación». Un compromiso que, según el chef, ha sido «clave para lograr, en menos de un año, tanto el respaldo de la crítica especializada como la fidelidad de los clientes, reforzando así, nuestra propuesta basada en el producto de cercanía, el uso del agua termal y el trato cercano y honesto con el comensal».

La recuperación del Sol Repsol de Miguel González llega además en un momento en el que por primera vez la ciudad de As Burgas cuenta con tres estrella Michelín y ahora cuatro Sol Repsol, posicionando Ourense como un «paseo de la fama» culinario que la convierte, pese a su tamaño, en una de las capitales gastronómicas del país.

Suscríbete para seguir leyendo

Tracking Pixel Contents