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Ataques a sanitarios

Agredió a un médico tras amenazar de muerte al personal e ir al centro de salud con una pistola de balines

Causó daños en la instalaciones del PAC de Castro Caldelas, intimidó a gritos y trató de dar golpes, patadas y cabezazos al facultativo, que renunció a ser indemnizado

Condenado a seis meses de prisión por un delito de atentado contra funcionario sanitario, una pena que se suspende con la condición de que no delinca en dos años

Centro de salud de Castro Caldelas, donde ocurrieron los hechos en febrero de 2023. | GM

Centro de salud de Castro Caldelas, donde ocurrieron los hechos en febrero de 2023. | GM

Javier Fraiz

Javier Fraiz

Ourense

J. compareció este jueves en el Penal 2 de Ourense, en el acto de audiencia previa, admitió los hechos y se conformó con seis meses de prisión por la autoría de delito de atentado a un médico del centro de salud de Castro Caldelas, unos hechos ocurridos en febrero de 2023. La pena queda suspendida con la condición de que el acusado no cometa ningún delito en los próximos dos años. El acuerdo de conformidad conlleva la retirada de un segundo delito, de lesiones, porque el afectado por los hechos renunció, también a ser indemnizado. La sentencia es definitiva. El autor de los hechos, de 52 años, fue condenado en 2020 por la Audiencia Provincial a 2 años de prisión por un delito de lesiones, una pena declarada extinta en junio de 2022.

Ahora es sentenciado por su conducta en la madrugada del 26 de febrero de 2023, en el centro de salud de Castro Caldelas. Esa noche, el perjudicado trabajaba como médico de guardia en el PAC.

Pasadas las 5 horas de la madrugada, el encausado acudió para ser atendido. Durante la consulta, gritó en reiteradas ocasiones al médico, y le dijo que si no lo atendían bien y le hacían daño se iban a acordar de él, con un comportamiento agresivo y chulesco.

Al poco rato se marchó y regresó en torno a las 5:25 horas de la noche. Se puso a golpear la puerta del centro de salud, así como a dar gritos y timbrazos. Exigía ser visto por el facultativo. Entró, se dirigió al profesional y le exigió que le hiciera al momento un parte de lesiones, mientras aproximaba su mano a la cara del sanitario de forma desafiante, y lo advertía de que tuviese cuidado con él, «que sabía quién era y que se iba a enterar si no hacían lo que les decía», recoge el escrito de calificación de los hechos de la Fiscalía. A continuación, volvió a marcharse mientras gritaba que iba a matar tanto a los que le habían lesionado previamente como a los del centro de salud.

Regresó una tercera vez a las instalaciones sanitarias, sobre las 5:35 horas de la madrugada. A base de golpes rompió la puerta, que estaba cerrada con llave. El Sergas decidió no reclamar judicialmente por los daños sufridos en las instalaciones. El encausado entró amenazando de muerte al personal y el médico le confrontó.

En ese momento, según se declara probado, el agresor intentó coger una pistola de balines que llevaba escondida en el cinturón, pero no lo logró. Comenzó un forcejeo y el médico trató de inmovilizar al acusado cuando estaba en el suelo. El agresor trató de hacer uso del mobiliario así como alcanzar una navaja que también portaba, a la vez que pretendía dar golpes, patadas y cabezazos al doctor, que sufrió policontusiones y ansiedad. El profesional decidió no reclamar por las lesiones sufridas por culpa de la violenta conducta del paciente.

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