Tren de borrascas
Ourense registra un 45% más de lluvia y mantiene el río Miño bajo vigilancia
La Diputación estudia habilitar ayudas a concellos afectados por las inundaciones | Un derrumbe obliga a cortar la circulación en la OU-0306 entre Carballeda de Avia y Avión

Una bolsa de agua provocó el colapso de la carretera que une Casares—Carballeda de Avia— y Avión. | FDV
Ourense vive un inicio de año marcado por la abundancia de agua y la vigilancia constante de sus cauces. La provincia registra 930 litros por metro cuadrado en lo que va de año hidrológico, un 45% por encima del valor medio para estas fechas, en un contexto que mantiene los embalses al 88% de su capacidad y obliga a evacuaciones continuadas.
Según explica Carlos Ruiz del Portal, jefe de la Oficina de Planificación Hidrológica de la Confederación Hidrográfica del Miño-Sil—CHMS—, la situación actual es consecuencia directa de un ejercicio «claramente húmedo». «Estamos ante un año hidrológico con una precipitación acumulada de 930 litros por metro cuadrado, lo que supone un 45% más de lo habitual», detalló.
En este sentido, Ruiz del Portal incide en una idea que se ha repetido a lo largo de los últimos días: el mes de febrero ha disparado todos los registros. En apenas diez días, la provincia recogió 180 litros por metro cuadrado, «un 70% más que el valor medio de todo el mes», fijado en 107 litros. Esta saturación ha llevado a los embalses a alcanzar el 88% de su capacidad, obligando a aliviar agua de forma ininterrumpida durante las dos últimas semanas. «En un periodo de quince días se ha registrado la mayor acumulación de agua desde que el Ministerio elabora el boletín hidrológico, hace ahora treinta años», subrayó Ruiz del Portal.
El aporte del deshielo y de las lluvias persistentes en la cuenca del Sil explica buena parte del incremento de caudales en el eje principal del Miño.
Atenta mirada
La atención se centra así en el paso del Miño por la ciudad de Ourense, donde circulan alrededor de 2.000 metros cúbicos por segundo y donde las previsiones apuntan a que el caudal podría ascender hasta los 2.500 metros cúbicos por segundo este mediodía.
«Es un caudal alto, pero no excepcional. Se ha repetido en seis o siete ocasiones desde 2009 y está lejos del máximo histórico de 3.500 metros cúbicos por segundo registrado en 2019», ejemplificó, con todo, el responsable de Planificación Hidrológica de la CHMS.
«Estamos en una situación de caudales elevados a la que la demarcación está relativamente acostumbrada», dijo del Portal, negando que el organismo de la cuenca planteé la posibilidad de activar una «alarma total», ya que «cada dos o tres años hay una crecida de este tipo». Por ello, lo que sí solicitó es «precaución» a la hora de acercarse a los ríos y «seguir siempre las as indicaciones de las autoridades de Protección Civil y los cuerpos de seguridad que si ponen un impedimento a circular por alguna zona o cualquier cuestión es por la seguridad de las personas. Eso es lo principal y para eso estamos pendientes todo el rato de avisar», mantuvo
400 incidencias en carreteras
Así las cosas, la provincia permanece en alerta amarilla por lluvias, con especial vigilancia en las cuencas del Avia, Limia, Támega y el propio Miño, donde las crecidas han provocado inundaciones puntuales y afecciones a la red viaria provincial.
Así lo indican desde la Diputación Provincial desde donde mantienen activadas a pleno rendimiento las brigadas del Servizo de Vías e Obras, que atienden las incidencias en una red de 1.850 kilómetros. Solo la pasada semana se contabilizaron 400 actuaciones, 52 de ellas a raíz de avisos directos del 112, además de comunicaciones de concellos, particulares y detección propia de las brigadas.
Entre las afecciones más relevantes figura la OU-0305 (Ribadavia-A Arnoia), que permaneció cerrada durante la madrugada entre los puntos kilométricos 0+500 y 0+800 por inundaciones derivadas de la crecida del Avia—río que en el plan Inungal de la Xunta permanece en el umbral naranja—.
En la cuenca del Limia, también en el umbral naranja, se registran anegamientos en la OU-1104 (Vilar de Rei-Vilar de Barrio), OU-1114 (Vilar de Santos–Ponte Liñares), OU-1115 (Santa Baia–Barracel, en la travesía de Rairiz) y OU-1107 (Xinzo–Cualedro, a su paso por Rebordechá).
El Támega afecta a la OU-1010 (Oímbra-Rabal) y a la OU-1011 (Verín-Oímbra), mientras que en la cuenca del Miño preocupa el tramo entre la presa de Velle y A Peroxa. En este último el pasado día 9 se alcanzó el nivel rojo, con incidencia directa en la OU-0504 (A Casilla-Barra de Miño), cuyo trazado discurre paralelo al río.
Terraplén en Carballeda
Las actuaciones más repetidas en el último mes han sido el desatasco de caños y la limpieza de cunetas para facilitar la evacuación de agua. A mayores, desde la Diputación resaltan que la saturación del terreno y la subida de los niveles freáticos están provocando también derrumbes de taludes, caída de muros y la aparición recurrente de baches en múltiples vías.
Precisamente ayer a media tarde tuvieron que realizar una intervención de urgencia en el Concello de Carballeda de Avia. Pasadas las 16.00 horas el servicio de protección civil del municipio se desplazaba por la carretera que une Casares con Avión, el trayecto tenía la intención de levantar un poste de luz— dependiente del concello— que había caído. Pero al llegar a la zona se toparon con que la carretera— titularidad de la Diputación— comenzó a agrietarse e instantes después se derrumbó, eliminando uno de los carriles.
La carretera OU-0306 ha quedado completamente cerrada al paso en vista de que los técnicos del organismo provincial puedan realizar una actuación que «no será pequeña» según describe el alcalde, Luis Milia, quien explica que el suceso se debió a «la falta de cuneta en uno de los lados de la carretera, mientras que del otro ya había un barranco, así que en el lado donde el agua no podía circular hizo una bolsa que acabó empujando y rompiendo el asfalto».
Los vehículos no podrán circular por esa vía, para los que se quieran incorporar desde Avión el aviso ya está en Pena Corneira, desde donde obligan a circular por Beade, mientras que para los vecinos de Carballeda de Avia se avisa de la interrupción desde la carretera de San Cristovo.
Frente a estas situaciones, un total de 60 operarios distribuidos en 16 brigadas trabajan por toda la provincia, apoyados por seis equipos de retén, formados por tres personas cada uno, para atender emergencias en cualquier momento del día. Con especial hincapié en las zonas de O Carballiño, Celanova, Ourense, Allariz-Maceda, Trives, Parada de Sil, Valdeorras, Viana-A Veiga, Verín, Xinzo de Limia y Bande.
Posibles ayudas
Ante el impacto de las sucesivas borrascas, la Diputación estudia habilitar una línea extraordinaria de ayudas para que los concellos afectados puedan restablecer servicios públicos básicos e infraestructuras dañadas.
El presidente provincial, Luis Menor, anunció el inicio de un proceso de recopilación de daños en colaboración con los alcaldes y alcaldesas de las zonas más afectadas para determinar la cuantía y alcance de los fondos. «Somos plenamente conscientes de la situación en la que se encuentran muchos de nuestros concellos tras los temporales», señaló, defendiendo la necesidad de «reaccionar con agilidad para que la falta de recursos técnicos o económicos no sea un obstáculo para volver a la normalidad».
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