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Tren de borrascas

Las lluvias mantienen Ourense en alerta pendiente de la evolución de los caudales

La cuenca sigue bajo vigilancia, con 27 puntos en control por aviso hidrológico, con atención al Miño en la ciudad por previsión de nuevas puntas | Las termas de Outariz, privadas, cerraron por precaución

En la zona de O Tinteiro la crecida del Miño es el paraíso de los patos. | IÑAKI OSORIO

En la zona de O Tinteiro la crecida del Miño es el paraíso de los patos. | IÑAKI OSORIO

Ourense

La provincia afronta una nueva semana de máxima vigilancia hidrológica tras un inicio de febrero extraordinariamente lluvioso que mantiene en tensión a toda la demarcación del Miño-Sil. Los últimos datos confirman que el episodio está lejos de darse por cerrado y prevén nuevos picos de caudal que podrían igualar —o incluso superar— los registrados la pasada semana.

Así lo explica Carlos Ruiz del Portal, jefe de la Oficina de Planificación Hidrológica de la Confederación Hidrografica Miño-Sil. Según los datos del organismo de la cuenca, en lo que va de año hidrológico «ya se han acumulado 905 litros por metro cuadrado, un 43% más de lo habitual para estas fechas». Febrero está siendo especialmente intenso: en apenas nueve días se han recogido 156 litros, lo que supone alcanzar ya la precipitación media de todo el mes.

La principal preocupación vuelve a estar en el río Miño a su paso por la ciudad. En Ourense el caudal circulaba a primera hora del día a 1.600 metros cúbicos por segundo, aunque los modelos apuntaban a que a última hora podría superar los 2.000. Con todo, la previsión es que la punta máxima de la crecida llegue en la mañana del jueves, con niveles muy similares a los que provocaron inundaciones en zonas ribereñas la semana pasada cuando el principal río gallego superó los 7,7 metros, una cifra que no alcanzaba desde antes de la pandemia.

Así pues, la semana pasada el Concello prohibió el paso por los paseos fluviales en las orillas del Miño, el cual anegó por completo las piscinas municipales de Oira y también las termas públicas desde O Muíño da Veiga hasta A Chavasqueira. Sin embargo, resistían las instalaciones privadas del mismo enclave— A Chavasqueira— y de Outariz, espacios que ayer se sumaron a la lista de cierres.

Las termas privadas de Outariz, ayer,  con el aviso de cierre. | IÑAKI OSORIO

Las termas privadas de Outariz, ayer, con el aviso de cierre. | IÑAKI OSORIO

«Debido a la crecida del río Miño, las termas de Outariz permanecerán cerradas hasta nuevo aviso», dicta un comunicado que la dirección de las termas colocó en las entradas de sus instalaciones. En el cartel, además, la entidad lamenta las molestias ocasionadas y agradece la comprensión y colaboración de los usuarios.

Precisamente al respecto de las crecidas, Ruiz del Portal, subraya que, aunque la situación se sigue minuto a minuto, el escenario obliga a mantener la alerta ante la persistencia de las lluvias, por ello, la red de seguimiento de la cuenca se encuentra en máxima actividad para monitorizar la evolución de los caudales. Ayer, la Confederación tenía un total de 27 puntos en situación de aviso hidrológico, de los cuales solo 1 permanecía en nivel rojo. La alerta máxima por desbordamiento se mantiene— como ya está siendo habitual a lo largo de estos más de 20 días sin tregua— en el Miño a su paso por la Peroxa.

La gravedad, a mayores, se distribuye en 17 puntos en nivel amarillo y 9 en nivel naranja —que implica un riesgo importante—. En base a este código, entre las zonas de mayor vigilancia destacan Ourense y Ribadavia prestando atención al Miño, la misma villa medieval, pero mirando el Avia; Bande, donde se controla el Limia y Baños de Molgas, donde el Arnoia también reclama su paso.

O Ribeiro y Valdeorras

La situación es así delicada en la comarca de O Ribeiro, donde los ríos Avia y Arnoia están recibiendo un aporte constante de agua. En Ribadavia, se espera para esta tarde una punta de caudal acusada después de superar esta semana los 4,63 metros como consecuencia directa de las intensas precipitaciones en sus cuencas altas.

Por su parte, en el oriente de la provincia, el río Sil baja con fuerza por O Barco de Valdeorras, en un contexto en el que a la lluvia se suma un elemento de riesgo adicional: el deshielo. El ascenso de las temperaturas está acelerando la fusión de la nieve en las zonas altas, lo que podría empujar el caudal del Sil hacia los 1.000 metros cúbicos por segundo en los próximos días, según los datos de la CHMS.

Más agua para los embalses

Desde el organismo de la cuenca sostienen que en apenas quince días las presas han ganado 26 puntos porcentuales, situándose ya en torno al 87% de su capacidad, muy por encima de los valores habituales para estas fechas. E irá a más.

Con los embalses evacuando por los aliviaderos, siendo el de Velle, en la capital, el que registra el nivel máximo de evacuación de la provincia con un caudal de salida de 1.627,35 metros cúbicos por segundo, las previsiones meteorológicas no invitan al optimismo a corto plazo. Entre las precipitaciones de ayer y las de hoy se esperan otros 50 litros por metro cuadrado de media, con acumulaciones que podrían alcanzar los 80 litros en zonas como A Limia. Además, todo apunta a que el jueves será el día clave para comprobar si las defensas fluviales de la provincia logran contener el avance del agua tras la entrada de una nueva borrascas: Nils se suma el miércoles a la familia que ya forman desde enero Ingrid, Johnson, Kristin, Leonardo y Marta.

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