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Turismo

Los incendios frenaron las visitas a la Catedral de Ourense en 2025

La seo registró una ligera caída de la afluencia en un año marcado por el desplome del turismo provincial, que perdió más de 15.000 viajeros en comparación con 2024, según los datos del INE

Un grupo de turistas ante la catedral de Ourense. | IÑAKI OSORIO

Un grupo de turistas ante la catedral de Ourense. | IÑAKI OSORIO

Ourense

La Catedral de Ourense cerró 2025 con «una ligera bajada» en el número de visitantes respecto al año anterior, un descenso directamente condicionado por los incendios forestales que asolaron la provincia durante el verano y que provocaron cortes de carreteras, anulaciones de visitas y un freno a la llegada de turistas en plena temporada alta. Así lo explica Artisplendore, la firma que, desde hace nueve años, gestiona el control de entrada de turistas de la seo ourensana y de otras 40 más, tanto en España como en Italia o México. La evolución del principal monumento de la ciudad se enmarca en un ejercicio especialmente negativo para el conjunto del sector turístico ourensano, que registró sus peores cifras desde el estallido de la pandemia tras haber alcanzado máximos históricos en 2024.

Los datos definitivos de la Encuesta de Ocupación Hotelera del Instituto Nacional de Estadística—INE—, publicados la semana pasada, confirman el impacto de la crisis incendiaria. La provincia cerró el año con 341.256 viajeros, lo que supone un retroceso frente a los 356.824 visitantes registrados en 2024, alejándose nuevamente de la barrera de los 350.000 turistas. También descendieron las pernoctaciones, que se situaron en 659.475, una cifra muy inferior al récord histórico alcanzado el 2024, cuando se rozaron las 696.000 noches. En total, 287.235 viajeros nacionales visitaron la provincia en 2025, una caída significativa respecto a los más de 300.000 registrados el año anterior.

En este contexto adverso, la Catedral de Ourense logró mantener un flujo constante de visitantes a lo largo del año, apoyada en el peso del turismo nacional, en la entrada regular de grupos organizados —con especial protagonismo de los programas del Imserso— y en la actividad educativa de colegios e institutos, que mayoritariamente optan por visitas guiadas adaptadas a la edad y al nivel académico del alumnado. «Predominan los centros ourensanos, aunque también acuden grupos de toda Galicia, muchos de los cuales repiten anualmente», expresa la técnica de turismo, Virginia Osorio.

La responsable sostiene que durante el pasado año el perfil del visitante del templo siguió siendo «mayoritariamente español, con especial presencia de turistas procedentes de Madrid, Galicia, Asturias y el País Vasco, a los que se suman viajeros de Portugal, Francia, Reino Unido, Italia y Alemania». Con todo, subraya que en los dos últimos años se ha detectado, además, «un incremento sostenido de peregrinos japoneses», un fenómeno vinculado al auge internacional del Camino de Santiago y que refuerza la proyección exterior del monumento.

Las demandas

Entre las propuestas más demandadas en el templo destaca la visita «Ourense desde el cielo», un recorrido por las cubiertas y tejados de la Catedral que ofrece una visión panorámica de 360 grados del conjunto monumental y de la ciudad. Junto a ella, mantienen un elevado atractivo las visitas al interior de la seo y a la iglesia de Santa María Madre, programadas semanalmente, para el público general, los viernes y sábados.

Las audioguías son fundamentales en el museo catedralicio. | I.OSORIO

Las audioguías son fundamentales en el museo catedralicio. | I.OSORIO

El impacto visual y emocional del conjunto monumental continúa sorprendiendo a buena parte de los visitantes. La Capilla del Santo Cristo, la policromía del Pórtico del Paraíso, el retablo mayor y la altura de las naves figuran entre los elementos más valorados. «El contraste entre la sobriedad exterior del edificio, que carece de una gran plaza como sí poseen la mayoría de catedrales, y la riqueza de su interior es lo que más llama la atención», subraya Osorio, exponiendo que por ello se explica que «una parte significativa del público repita» la experiencia.

La actividad turística en la Catedral presenta, además, «una marcada estacionalidad, con mayor afluencia entre los meses de marzo y octubre y un repunte específico del turismo educativo en junio, coincidiendo con las salidas culturales de fin de curso». Esta diversificación del calendario permitió amortiguar parcialmente el impacto del verano, sosteniendo la actividad fuera de la temporada estrictamente estival.

Además, Osorio celebra que la incorporación a mediados de 2025 de audioguías infantiles, dirigidas a menores de 12 años, ha ampliado la oferta familiar y educativa del monumento, que ya contaba con audioguías para adultos y visitas guiadas adaptadas a distintos perfiles. Esta estrategia contribuyó a fidelización del visitante y a consolidar la Catedral de Ourense como una propuesta cultural accesible para todas las edades.

Pese a un año marcado por circunstancias excepcionales, «el monumento se consolida año tras año como una de las visitas obligatorias de la ciudad debido a su gran importancia artística, escultórica y arquitectónica», sostienen desde Artisplendore, desde donde recalcan «la belleza» del museo catedralicio que alberga «piezas importantísimas como la cruz preciosa, el tesoro de San Rosendo o el misal auriense», haciendo de la Catedral de Ourense uno de los grandes referentes turísticos y patrimoniales de la ciudad, reafirmando su papel central en la oferta cultural ourensana.

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