Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

Leonardo se suma al tren de borrascas, deja lluvias y alertas en los ríos en Ourense

La provincia acumula cuatro borrascas en un mes y afronta otros diez días pasada por agua, con avisos en los cauces fluviales del Támega, el Avia y el Arnoia | El Miño bañó las termas a su paso por la ciudad, mientras que en Xinzo la Laguna de Antela hizo honor a su nombre

El Barbaña simulando el oleaje marítimo. |  Iñaki Osorio

El Barbaña simulando el oleaje marítimo. | Iñaki Osorio

Ourense

La provincia encara el inicio de semana bajo los efectos de Leonardo, la cuarta borrasca consecutiva en lo que va de año, tras el paso de Ingrid, Johnson y Kristin, en apenas un mes marcado por la inestabilidad. El nuevo frente abre la puerta a al menos diez días más de lluvias persistentes, con acumulados que podrían alcanzar los 200 litros por metro cuadrado en algunos puntos y que ya están teniendo un impacto directo en ríos, carreteras y núcleos urbanos.

Los paraguas, los accesorios más demandados. |  I.Osorio

Los paraguas, los accesorios más demandados. | I.Osorio

Desde primera hora de este lunes, la lluvia volvió a ser protagonista en la provincia, con avisos amarillos activos. MeteoGalicia situó los mayores acumulados en O Invernadeiro (Vilariño de Conso), que registró 42,7 litros por metro cuadrado, seguido de Xurés (Muiños) con 41 litros, Alto do Rodicio (Maceda) con 26,1 litros y A Mezquita (A Mezquita) con 24,3 litros. Estos datos confirman la intensidad de las precipitaciones en la montaña, donde un día más también disfrutaron de la nieve, pero también del viento, con rachas de hasta 80 km/h.

La zona acordonada por el derrumbe en el casco viejo. |  I.Osorio

La zona acordonada por el derrumbe en el casco viejo. | I.Osorio

Con todo, la atención se centra en los ríos, castigados por la sucesión de borrascas y por la sobresaturación de los suelos. Por ello, durante la jornada de ayer se activaron alertas amarillas y naranjas por riesgo de desbordamiento, con especial seguimiento de los ríos Avia y Arnoia, que permanecieron gran parte del día en umbral naranja.

En la ciudad de Ourense, el río Miño, también cobró protagonismo, una jornada más. A su paso por la zona de Oira las piscinas fluviales quedaron sumergidas, igual que las termas de A Chavasqueira, así como las habituales del Muíño. Pero no solo el Miño presume de causal estos días, sino que el Barbaña y el Barbañica, en el barrio de As Camelias , dieron ayer un espectáculo de aguas bravas para aquellos que salieron a recorrer la senda peatonal que los bordea.

A mayores, lejos del entorno urbano, en Baños de Molgas, las lluvias volvieron a dejar imágenes de anegamientos, mientras que en la comarca de A Limia, la antigua laguna de Antela, uno de los mayores humedales de la Península hoy reconvertido en terrenos agrícolas, volvió a lucir galas de antaño al regresar el agua a la superficie, reflejando la incapacidad del terreno para absorber más lluvia.

Por su parte, en la ciudad un incidente se registró en el casco viejo. En una de las céntricas calles parte del muro de una vivienda inhabitada, en proceso de rehabilitación, cedió y se desplomó sin causar heridos. Con todo, se desplazaron los bomberos municipales para acordonar la zona. Las causas no fueron trasladadas, pero la lluvia y la humedad entran entre las opciones.

Sin problemas en las vías

En cuanto a la circulación, después de semanas de distintas prohibiciones en diferentes vías a lo largo y ancho de la provincia, la situación mejoró. Ayer tan solo en parte de la A-52 recaía un aviso de la Dirección General de Tráfico y muy alejado de los días previos. Mientras que Ingrid, la primera de las borrascas del mes de enero, no permitió circular camiones por la autovía durante una jornada completa debido a las nevadas, Leonardo se conformó con dejar nieve, pero escasa. El manto nivoso solo cayó en parte de la zona de A Canda, en el concello de A Mezquita, donde la DGT puso el aviso verde—el más bajo— que significa que se permite circular, pero con mayor precaución.

Suscríbete para seguir leyendo

Tracking Pixel Contents