Conocer la Catedral para poder protegerla: Los bomberos se adentran en el templo
El parque de Ourense realiza una revisión de las instalaciones en el marco del Plan de Autoprotección de la seo para saber cómo actuar, por dónde acceder y qué salvar en caso de emergencia

La brigada, recorriendo las alturas de la catedral de San Martiño. / Roi Cruz
La Catedral de San Martiño abrió sus puertas ayer para una visita diferente, ni para los fieles ni para los turistas, los que entraron al templo fueron los bomberos de Ourense, que, uniformados, realizaron una exhaustiva revisión técnica de las instalaciones, desde entradas y salidas pasando por cada una de las salas que componen la joya arquitectónica de la ciudad. Todo ello en el marco del Plan de Autoprotección que el Obispado, la Xunta y el parque de bomberos vienen elaborando para garantizar la seguridad del monumento y de los feligreses ante cualquier emergencia.
El 8 de agosto del 2025 se incendió la Mezquita de Córdoba, Patrimonio de la Humanidad. La causa del fuego se determinó que fue accidental por una barredora eléctrica y que, pese a las imágenes, no llegó a afectar a más del 1% del conjunto histórico. Pero fue suficiente para que el Obispado buscase prevenir y no curar, elaborando planes de autoprotección y prevención en los templos que, a su vez, aún conservaban en el imaginario la tragedia de Notre Dame de abril de 2019.
Ese fue el contexto que impulsó a la Catedral de Ourense a establecer su propio protocolo, un plan donde la Jefatura de Bomberos y la Iglesia van de la mano, como explica el sacristán Juan Carlos, que, como enlace, ayer fue el encargado de mostrar accesos, zonas sensibles, piezas prioritarias y todo aquello que evite lamentar daños. «Nos comunican los lugares más importantes del edificio por si ocurre alguna incidencia, para saber qué tendríamos que salvar o intentar rescatar primero», resume el mando Amancio Rodríguez, porque el trabajo no solo se centra en la estructura, sino también en las reliquias y obras de arte más valiosas, desde el Santo Cristo hasta archivos y vestimentas litúrgicas centenarias.
Cada revisión permite al cuerpo de bomberos conocer las vías de evacuación, identificar puntos de riesgo y establecer prioridades claras para actuar de forma rápida y coordinada. «Estas visitas son clave para que todos los turnos del parque tengan una hoja de ruta antes de que ocurra una emergencia», señala Rodríguez. Ayer su equipo, formado por Óscar Mazaira, Leandro Gómez, Diego Lale, Cristina Posada y Adrián Rodríguez completaba la penúltima inspección, porque la alerta por temporal evitó que se desplazase la brigada completa, dejando un último turno que acudirá en próximas fechas.
Extinguir y proteger
Cada una de las brigadas pone en práctica conocimientos técnicos, analiza los posibles procedimientos de rescate y las observaciones que hacen se incorporan a unos informes que, tras pasar por la Jefatura, acabarán incluyéndose en el Plan de Autoprotección. «Hasta ahora hemos detectado cosas que se pueden mejorar», admitía al término Rodríguez, después de evaluar tanto el interior del templo, con sus retablos y capillas de alto riesgo, como el exterior, incluyendo tejados y accesos, todos ellos complicados si piensan en el paso de los camiones necesarios debido a la estrechez de las calles y al despliegue de terrazas en las proximidades.

El sacristán, mostrando uno de los accesos. | Roi Cruz
La prioridad es clara para ambas partes «los rescates humanos», tras ello, los bomberos priorizan «extinguir el fuego» y en cuanto a las reliquias se decantan porque, si la situación es extrema «es mejor proteger que perder segundos intentando sustraer» porque «será mejor perder algo que la Catedral entera».
La buena noticia es que, pese a que gran parte de las zonas altas están elaboradas en madera, así como zonas del Altar Mayor, a diferencia de en Notre Dame, el protagonismo lo tiene la piedra. Además, desde el incendio en el templo francés, en el ourensano ya tomaron pequeñas medidas, «en la Capilla del Santo Cristo está cortada la electricidad y no se encienden velas, solo en la liturgia», expone el sacristán sobre una de las joyas. Con todo, desde el parque apuntan que el despliegue de medios en aquel suceso superó los 1.000 efectivos. El total de su plantilla la componen 54 bomberos.
El Plan de Autoprotección de la catedral no solo protege un monumento histórico, sino que también pone en valor la colaboración entre instituciones y profesionales. Iglesia, Xunta y bomberos trabajan de manera conjunta para que, en caso de incendio u otra emergencia, la respuesta sea inmediata y coordinada. Tras las revisiones llegará el examen final: un simulacro, que servirá para afinar la logística, evaluar tiempos y confirmar que los protocolos funcionan para proteger la historia en el corazón de la ciudad.
- El antiguo concesionario Opel de la Avenida de Madrid será un hotel de 3 estrellas y 132 habitaciones
- La afición del Friburgo se rinde al «aura» de Balaídos y Vigo: «Estuve en muchos estadios y esto es una experiencia 10/10 »
- Aceleran los proyectos más esperados: centro de mayores de Amancio Ortega, O Posío y el gran parque y piscinas de Ponte Canedo
- Un ourensano intenta pasar la ITV con un coche y una caravana vinculados a una estafa sufrida por un riojano
- «Quedarán prohibidas las comunicaciones por WhatsApp entre familias y profesores. Se harán a través de un canal oficial y dentro de un horario»
- «Éxito» en la huelga del sector textil en Galicia para impedir el avance de un posible convenio estatal
- Renfe lanza su «Plan Galicia 2026» con los Avril: será la primera vez que añada trenes en el Eje Atlántico entre Vigo y A Coruña desde 2015
- La Xunta acomete el mayor movimiento de personal de su historia: 3.200 empleados públicos cambian de puesto, el 12 por ciento de toda la plantilla