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Manos solidarias que ayudaron a los abuelos, en plena borrasca

El temporal Ingrid también dejó gestos de solidaridad. En varios pueblos de A Limia la cadena de ayuda de policías, alcaldes o Protección Civil permitió que los menús diarios del Centro de Desarrollo Rural O Viso de Lodoseo llegaran a los cien abuelos y abuelas que residen en aldeas aisladas por la nieve.

Dos de los voluntarios Protección Civil de Sarreaus con dos menús. |  Cedida CDR O Viso

Dos de los voluntarios Protección Civil de Sarreaus con dos menús. | Cedida CDR O Viso

M. J. A.

Ourense

La borrasca Ingrid no trajo solo carreteras cortadas y pueblos incomunicados, sino muchos gestos de colaboración y ayuda que suelen florecer en tiempos difíciles. Así fue en A Limia, donde la solidaridad de particulares, policías locales o voluntarios de Protección Civil permitió que un centenar de abuelos y abuelas pudieran recibir su menú de «xantar na casa» , uno de los proyectos que lleva a cabo el Centro de Desarrollo Rural, CDR de O Viso de Lodoselo, en Sarreaus.

El furgón de los menús en plena nevada. |  Fdv

El furgón de los menús en plena nevada. | Fdv

El promotor de este CDR, Antonio Rodríguez Corbal, O Toño de Lodoselo para todos —y alma de este centro que es un dinamizador desde hace décadas de proyectos educativos, de empleo, a través de sus muchos servicios o económicos y que tiene una vivienda comunitaria para mayores, un centro de día o un comedor al que traslada con los coches del centro a otros vecinos del rural para que no coman solos— envía un agradecimiento expreso en sus redes a todas los alcaldes y efectivos que cortaron la nieve con sus máquinas y cambiaron su oficio por el de repartidores de menús para los abuelos.

Personal de Protección Civil repartiendo. |  Ffdv

Personal de Protección Civil repartiendo. | Ffdv

«El primer día de la borrasca, nos encontramos que nuestras furgonetas de reparto no consiguieron llevar los menús a algunos puntos, a causa de la nieve, así que al día siguiente ya nos pusimos en contacto con todos los alcaldes de zonas a las que llegan nuestras comidas y pusieron los medios, desde Protección Civil de Sarreaus, coches más preparados, para llevar las bandejas a Freixo, Freande u otros puntos. La a Policía Municipal de Xinzo también se puso en marcha» explica, y con vehículos más capaces «iban abriendo el camino a nuestras furgonetas».

Fue toda una cadena humana que los usuarios agradecieron pero no faltaron abuelos preocupados «que nos decían que no fuéramos que era peligroso: «xa coceremos un chourizo nos».

Ayer este promotor que se declara simple voluntario de un CDR que tiene ya legión de trabajadores, quiso dar las gracias a todos, desde los alcaldes de Cualedro, Sarreaus e Xinzo que desplegaron máquinas y todo ese personal de Protección Civil y a la Policía Local, que fueron solidarios repartidores, por un día de comida a domicilio.

«Agradecemos también a Luciano, Paco, Amador, Suso, Sindo, José Ángel, Anxo, Kati...» y tantos otros explica.

Porque entre los muchos objetivos que contribuyeron a seguir cumpliendo, y son los que priman en sus programas, y más en los de mayores, está el de conseguir que esas personas puedan seguir viviendo en su casa porque ese rural «es su ecosistema vital», indica Toño.

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