Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

«No lo vi», alega un camionero juzgado por el atropello mortal de un hombre de 79 años

El acusado se incorporaba a una rotonda desde un camino y el peatón cruzaba: el siniestro se produjo en la zona de ángulo muerto del frontal del vehículo

Lugar del atropello, en la rotonda entre la Avenida de Zamora y la calle Seixalbo, en Ourense.

Lugar del atropello, en la rotonda entre la Avenida de Zamora y la calle Seixalbo, en Ourense. / I. OSORIO

Javier Fraiz

Javier Fraiz

Ourense

El 29 de marzo de 2023, sobre las 12:45 horas, J. salía con un camión de obra de un camino de tierra que confluye con la rotonda de la Avenida de Zamora y la calle Seixalbo. En la parte derecha había un autobús estacionado y el camión usó el lado izquierdo para incorporarse desde esa vía sin pavimentar, pero orillada por aceras con rebaje. Se detuvo porque había coches circulando en la glorieta y esperó hasta que un vehículo le dio preferencia de paso. El camionero inició la marcha y atropelló a un peatón al que no llegó a ver antes del impacto. La víctima, de 79 años, murió tras el suceso. Tenía esposa y seis hijos. «Miré a ambos lados pero no lo vi cruzar en ningún momento. No vi al señor para nada», dijo el camionero ayer en el juicio, en el Penal 1 de Ourense.

La investigación concluyó que el siniestro mortal pudo producirse en la zona de ángulo muerto en el frontal del vehículo pesado, de 7,80 metros de largo y 3,30 metros de altura de la cabina, que carecía de espejos frontales específicos para el espacio de difícil visibilidad más próximo al camión.

La Fiscalía acusa al camionero, de 55 años, de un presunto delito de homicidio por imprudencia grave, por el que solicita 2 años de prisión y la privación del derecho a conducir durante 3 años. Como indemnización, pide 294.674,46 euros, con el encausado y la aseguradora como responsables civiles directos. «Sin tener en cuenta la posición, trayectoria y velocidad de su vehículo y omitiendo las mas elementales normas exigibles según sus circunstancias, procedió a iniciar la marcha para incorporarse a la glorieta sin cerciorarse de que podía hacerlo sin peligro para los demás usuarios de la vía», sostiene la Fiscalía. En el procedimiento también hay una acusación particular. La defensa y la compañía aseguradora creen que no existió una imprudencia grave por parte del encausado, discuten que el lugar donde se registró el atropello fuese un punto habilitado para el cruce de peatones y solicitan la absolución.

El camionero acusado, ayer, durante su declaración en el juicio.

El camionero acusado, ayer, durante su declaración en el juicio. / FDV

La Policía Local entiende que la zona por la que transitaba el peatón era un paso habilitado, aunque no estuviese pintado ni el final del camino se encontrase urbanizado, «pero ahí confluyen las aceras», resaltó un agente. Se trata de un lugar de paso habitual de personas a pie, añadió. Al tratarse de una salida a una intersección, además, «estás obligado a ceder el paso», indicó. El hecho de que hubiera un autobús en la parte derecha de la vía, obligando al camión de obra a emplear el lado izquierdo para entrar, restó visibilidad en la maniobra de incorporación a la glorieta, en opinión del agente. Este profesional supone que el peatón vio al camión parado y dedujo que podía cruzar. La magistrada del Penal 1 de Ourense decidirá si en este siniestro mortal hubo una imprudencia del conductor, o fue una fatalidad.

Suscríbete para seguir leyendo

Tracking Pixel Contents