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Nueve de cada diez agresiones a sanitarios no llegan a conocimiento de la Policía en Ourense

El CHUO albergó una jornada de prevención de la violencia en el área sanitaria para visibilizar la figura del interlocutor policial y fomentar la denuncia de los incidentes en los distintos centros | En 2025 contabilizaron 29, la mayoría verbales

Los ponentes de la jornada de prevención de violencia con el interlocutor policial sanitario. |   I.OSORIO

Los ponentes de la jornada de prevención de violencia con el interlocutor policial sanitario. | I.OSORIO

Ourense

El Área Sanitaria de Ourense, Verín y O Barco de Valdeorras ha redoblado sus esfuerzos para proteger a sus profesionales frente a la hostilidad en el entorno laboral. En una mesa informativa celebrada ayer en el Complexo Hospitalario Universitario de Ourense, responsables sanitarios y policiales urgieron a los trabajadores a dar un paso al frente y denunciar cada incidente, bajo la premisa de que el silencio solo beneficia al infractor y especialmente a los reincidentes. La jornada sirvió para poner rostro y funciones a la figura del interlocutor policial sanitario, un canal crítico para trasladar la realidad de las consultas más allá del hospital.

Eduardo González, subdirector de Recursos Humanos del área sanitaria, explicó que el objetivo primordial de estos encuentros es «dar visibilidad y difundir entre los profesionales la figura del interlocutor policial sanitario». Según detalló González, esta figura nació de un convenio entre el Ministerio del Interior y el Sergas en el año 2017 y funciona como una línea directa de asesoramiento para «remover los obstáculos que pueda haber entre el funcionamiento de las administraciones, que no siempre es sencillo para los trabajadores». El subdirector subrayó que estos agentes no solo actúan en materia de seguridad, sino que ayudan a canalizar denuncias y ofrecen apoyo a a nivel jurídico y administrativo, indicando cómo proceder, para evitar sentirse sobrepasado.

Las agresiones

El encargado de explicar la figura del interlocutor policial sanitario fue Manuel Tesouro González. Él cumple esta función en el CHUO y ayer fue allí donde, además de participar en la mesa informativa, impartió una charla formativa sobre prevención de violencia en el entorno laboral hospitalario.

Uno de los puntos claves fue la brecha entre las agresiones que ocurren intramuros y las que llegan a conocimiento de las fuerzas de seguridad. Tesouro González, jefe de seguridad privada de la Policía Nacional en Ourense y actual interlocutor policial sanitario, fue tajante al respecto durante su intervención. «Si no se denuncia, es como si no hubiera pasado», advirtió.

Así lamentó que muchos profesionales optan por omitir los incidentes «por no querer ir al juzgado o por puro agotamiento». Los datos respaldan esta observación: mientras que la coordinación de seguridad del CHUO registró el año pasado 29 incidentes, la Policía Nacional solo tuvo constancia oficial de dos de ellos. «Tenemos que tratar de convencer a la gente para que visibilice lo que pasa; 27 casos han decidido, por el motivo que sea, no denunciar», añadió el mando policial.

Esta desconexión estadística no es exclusiva de Ourense. Según los datos aportados por Tesouro, a nivel nacional se estima que se producen cerca de 17.000 agresiones a sanitarios, de las cuales apenas 400 terminan en una denuncia formal. «Estamos como si fuésemos unos ‘vendebiblias’, tratando de convencer a la gente de que, como mal menor, si no quieren denunciar, al menos nos lo comuniquen para que el agresor aparezca en nuestros registros y evitar, sobre todo, casos de reincidencia», instó.

La mesa informativa en las instalaciones del CHUO. | |   I.OSORIO

La mesa informativa en las instalaciones del CHUO. | | I.OSORIO

Por su parte, María Lúgaro, coordinadora de violencia externa del área sanitaria, aportó una radiografía detallada de dónde y por qué se producen estos ataques. Contra la creencia popular de que las Urgencias son el principal foco de conflicto, Lúgaro reveló que «los daños ocurren básicamente en la habitación del paciente». Esto se debe a que en las plantas de hospitalización existe una convivencia más intensa y prolongada entre el personal, los pacientes y sus familias. En cambio, en Urgencias, la presencia de seguridad física en la puerta y los protocolos de trabajo —como la retirada de pertenencias al ingreso— actúan como un elemento disuasorio que atenúa las oportunidades de agresión física.

Con todo, la tipología de la violencia es especialmente verbal, muy por encima de la física, algo que no evita que el interlocutor policial sanitario insista en la importancia de denunciar, «una amenaza de agredir sigue siendo una agresión por ser eso, una amenaza, nadie tiene que amenazar y es importante que quede registrado», asevera.

En términos numéricos, el centro pasó de registrar 15 situaciones de violencia en 2023 a un pico de 49 en 2024, situándose en 29 incidentes en el periodo de 2025, de ellas «la mayor parte son verbales. Físicas se produjeron dos y una de ellas llegó a denuncia». Por categorías, el personal de enfermería es el que más notificaciones presenta debido a su mayor ratio y contacto directo, aunque en Atención Primaria son los facultativos quienes más sufren la conflictividad, habitualmente por «disconformidad con los tratamientos o denegación de los mismos».

El protocolo

Para combatir estas situaciones, las autoridades recordaron la existencia de herramientas como la aplicación móvil Alertcops, que permite una comunicación directa y rápida con la policía mediante un sistema de alertas. Además subrayaron que tanto la Policía Nacional en la ciudad como la Guardia Civil en las zonas de los hospitales de O Barco y Verín mantienen una colaboración estrecha con la figura de la coordinación de seguridad del área sanitaria que ninguna falta quede impune.

Así pues, el interlocutor policial sanitario ofreció consejos para evitar las agresiones, el primero de ellos, configurar el lugar de trabajo. «Disponer de vías de salida abiertas para facilitar la huida en un incidente violento», para ello «establecer una distribución del mobiliario basada en la seguridad». Del mismo modo, «retirar del alcance de pacientes objetos susceptibles de ser utilizados como armas improvisadas» y, finalmente, «tener operativas las herramientas de petición de ayuda como la aplicación Alertcops y el 091 en el caso de la ciudad y el 062 para la Guardia Civil en Verín u O Barco».

Después de la agresión son aún más tajantes las recomendaciones: «llamar a la policía sin demora y comunicar la agresión a los responsables del centro sanitario» porque «un delito no denunciado es un delito no conocido por las autoridades y, por tanto, no existe». Desde la mesa informativa lanzaron un mensaje serio: «los insultos y amenazas no denunciados hoy podrán convertirse en una agresión mañana».

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