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Aspamadis, una década de empleo para personas con discapacidad intelectual

Diez años después de su fundación, la asociación celebra los logros alcanzados en materia de inclusión e independencia de sus usuarios con la inauguración de una nueva sede

Socios y usuarios de Aspamadis, ayer, en la inauguración de la nueva sede

Socios y usuarios de Aspamadis, ayer, en la inauguración de la nueva sede / Iñaki Osorio

Ourense

«La inclusión es un derecho, no un privilegio. El balance de esta década de actividad es satisfactorio, pero necesitamos seguir sumando apoyos para continuar creciendo como asociación». Con esta reivindicación resume Aspamadis sus diez años de trayectoria. La asociación de padres y madres de personas con discapacidad intelectual celebró este aniversario con la inauguración de su nueva sede, en una jornada marcada por el mensaje de autonomía personal y laboral de sus usuarios.

El principal objetivo de la entidad es favorecer la independencia personal y económica de las personas con discapacidad intelectual. Desde Aspamadis explican que su modelo prioriza el compromiso social frente al beneficio económico, al entender que «la mejor forma de inclusión es facilitar un trabajo digno y remunerado, adaptado a las capacidades de cada persona».

La asociación nació formalmente en 2016, aunque su origen se remonta a un año antes, cuando comenzó a gestarse bajo el nombre de Adido— Asociación de Discapacitados Intelectuales de Ourense—. Con el paso del tiempo, el proyecto fue creciendo hasta convertirse en lo que es hoy Aspamadis, que funciona también como centro especial de empleo. En la actualidad, los trece usuarios que forman parte de la entidad cuentan con trabajo propio, realizando labores de limpieza de zonas verdes, desbroce y mantenimiento de jardines, tanto de forma manual como con tractores.

Pese a los avances logrados, la directiva considera que el camino no está completo. Aspamadis aspira a ampliar los servicios que presta a las familias, incorporando más actividades de ocio y reforzando el asesoramiento en materia de trabajo social. Además, la asociación busca consolidar su proyecto de economía social sin ánimo de lucro, que consideran «una herramienta clave para avanzar hacia un modelo de inclusión real». Este fue uno de los mensajes centrales de la jornada conmemorativa celebrada ayer, que reunió en la nueva sede de la rúa Pena Trevinca a usuarios, familias y representantes institucionales.

Nuevos retos laborales

«Hoy es un día muy especial. Celebramos diez años de un sueño colectivo que comenzó con un grupo de personas inexpertas, inmersas en un mundo lleno de miedos y dudas, pero en el que encontraron la semilla que necesitaban para crecer», señaló la tesorera de la asociación, Eva Loureiro, quien puso en valor el trabajo diario de los usuarios a los que definió como «personas que trabajan con una energía que contagia, con una responsabilidad que emociona y con una voluntad de hierro y un sentido del deber envidiable».

Su hermana, Elena Loureiro, una de las beneficiarias de Aspamadis, fue la encargada de tomar la palabra en nombre de sus compañeros. «Nos gusta trabajar y hacerlo bien, pero queremos tener más oportunidades. No pedimos favores ni que nos regalen nada; pedimos que confíen en nosotros, que nos contraten y que nos den más ocasiones para demostrar lo que sabemos hacer», reclamó desde el atril, entre los aplausos de los asistentes.

Ese mismo micrófono sirvió para recoger el compromiso institucional. El presidente de la Diputación de Ourense, Luis Menor, anunció su disposición a que Aspamadis se encargue de la limpieza y acondicionamiento de cinco rutas que parten de distintos balnearios de la provincia. La propuesta busca implantar un programa de actividades ligado a la salud física y mental durante todo el año.

«Es una buena idea para nuestra comunidad, porque nos permitirá cuidar algunos de los entornos más especiales de nuestro territorio al tiempo que cuidamos de las personas que hacen especial esta provincia», afirmó Menor, quien recordó que esta iniciativa surge tras una reunión mantenida el pasado mes de diciembre con la directiva de la asociación, en la que se comprometió a explorar nuevas vías de colaboración.

De salir adelante, el proyecto podría comenzar en febrero, sumándose a otros trabajos ya consolidados, como el mantenimiento de los jardines de Toén. Desde este concello, su alcalde, Ricardo Gómez, destacó que «fuimos pioneros en contratar sus servicios» y animó a otras administraciones a seguir el mismo camino para «seguir trabajando por la inclusión».

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