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Pulso en el IES Allariz: carteles, quejas y correos a seis meses

La asociación de familias acusa a la dirección de opacidad y ‘ambiente de miedo’, entre otros conflictos, y eleva el caso a la Valedora | La Xunta asegura normalidad y estudia el tema

La fachada de uno de los edificios del IES de Allariz.

La fachada de uno de los edificios del IES de Allariz. / Roi Cruz

Ourense

Encontrarse por las calles del municipio diversos carteles en comercios que exigen la destitución de la directiva del instituto local no suele ser un indicativo de buena sintonía entre las familias de alumnos y en el centro. Programar las reuniones de la Junta Escolar a las 11 de la mañana, en tiempo de recreo para los alumnos y en mala hora para las obligaciones laborales de los representantes de padres tampoco es una señal de facilitar las cosas. Informar a estas mismas representantes de que sólo se responderá a sus cuestiones por correo, y en un plazo de tres meses al no haber un imperativo legal que diga lo contrario, ya habla de una intención de confrontación más de cooperación. Pero es que si todos estos condicionantes suceden en el mismo centro, lo que resulta es un conflicto comunicativo constante del que solo parece haber solución por vías gubernamentales o administrativas.

Esta misma situación es la que viven desde hace casi cuatro años la Asociación de Familias de Alumnos (AFA) Vilanova del IES de Allariz con la junta directiva del centro, y que les ha llevado, como última medida, a transmitir sus preocupaciones a la Valedora do Pobo, María Dolores Fernández Galiño, en un escrito que ya está aprobado a trámite: «Intentámolo primeiro coa Delegación Territorial da Xunta en Ourense, pero non obtivemos resposta. O noso obxectivo é poder trasladar as nosas queixas ao conselleiro de Educación, Ciencia, Universidades e Formación Profesional, Román Rodríguez, pois parece que o resto do sistema é palla», cuenta Lola Conde, presidenta de la asociación.

Ese conjunto de reclamaciones que quieren enviar a la figura máxima de Educación en Galicia es tan extenso y diverso que la asociación ha decidido recogerlo en un escrito de ocho páginas que ha puesto a disposición de FARO en las últimas semanas. En él, aparte de las reuniones de Consello Escolar a deshora ya mencionadas, que según la asociación, «xa se preconcibe como un mero trámite que hai que pasar en 20 minutos, eliminando calquera opción de diálogo entre as partes», se relata que en el IES de Allariz se respira un «ambiente de medo». Los gritos al profesorado y al alumnado en despachos cerrados, la desorganización a la hora de programar salidas escolares y del programa Erasmus o la ocultación de información a los órganos colegiados son problemas que, según la AFA, se viven de manera constante. «Non é a primeira vez que pechan un rapaz no seu despacho a interrogalo como se fora Guardia Civil ou un inspector», afirma Lola Conde.

Conflicto por cuentas de Gmail

Las quejas de la AFA Vilanova ya saltaron a los medios de comunicación a mediados de noviembre, pues fue cuando comunicaron públicamente su «profundo malestar» porque el centro creara y usara cuentas de Google Workspace for Education (de correo electrónico) a menores de 14 años sin la autorización previa de los padres, actuación contraria a lo que indica la normativa de datos vigente. «Chegou un punto no que o facían sistematicamente, ti presentabas a matrícula e automaticante abríaselle unha conta de correo ao teu neno», explica Lola. Tras exponer el caso al Instituto Nacional de Ciberseguridad (Incibe) y la Agencia Española de Protección de Datos (AEPD), les aconsejaron denunciar el caso ante la Delegación Territorial de la Xunta, y tras un aviso por parte de la Consellería de Educación, el instituto borró las cuentas creadas. Sin embargo, la reivindicación no se resolvió sin represalias: Lola afirma que durante las últimas semanas del mes de diciembre, la junta directiva comunicó a la AFA que el cierre de los correos electrónicos «influiría de mala maneira», y que, en teoría, algunos profesores habían llegado a perder el temario que tenían preparado para los alumnos a causa de esto. Sin embargo, la asociación de familias desconfía de la veracidad de este testimonio: «Dentro do pais asociados hai docentes, mesmo de universidades, e non nos van colar esas absurdeces. De verdade me estás contando que un mestre perde os seus métodos de traballo porque os ten colgados nun Google Drive? Iso contaranllo a un neno, a min non mo poden contar», defiende Lola.

El conflicto es tal que, como se puede ver en alguna librería o panadería del concello, hay pósters y pegatinas pidiendo la destitución de la junta directiva. Sin embargo, la AFA aclara que esta acción en concreto no es de su autoría, sino de «uns pais» que están enfadados e levan tempo loitando contra o desdén desta dirección», de dónde afirman que radica todo el problema. Varias fuentes que vivieron el funcionamiento del centro el momento previo y posterior al nombramiento del nuevo equipo directivo (renovado en marzo del 2022) certifican que problemas como un supuesto ambiente hostil en el claustro comenzaron a partir de ese instante. La AFA va más allá respecto a esta última situación, y afirma que lo común es que los profesores que llegan de interinos intenten marchar lo antes posible: «Aquí non queda ningúen, nin nadie quere quedar, e o persoal fixo goza de determinados privilexios», afirma Lola Conde.

Uno de los comercios que muestra carteles contra la junta directiva.

Uno de los comercios que muestra carteles contra la junta directiva. / Roi Cruz

El centro decide no pronunciarse

La decisión de intentar acudir directamente a la Consellería de Educación viene provocada por la falta de soluciones con Inspección de Educación, relación que se complicó al tener asignados hasta tres responsables diferentes en los dos años de existencia que lleva la AFA. La asociación comunicó a cada uno de ellos las situaciones reclamadas, y aunque «nos deron a razón nalgunhas cousas e noutras non tanto, finalmente non se resolvía nada. Non estamos dispostos a reunirnos cada tres meses cun inspector distinto, que lle deamos o traballo feito e despois non faga nada», cuentan. Por su parte, la Consellería de Educación ha expresado a FARO que el IES de Allariz «está a funcionar» con total normalidade», y que la Dirección Territorial estudia en estos momentos el escrito al que tuvo acceso este medio para dar respuesta a las familias.Por su parte, el centro no ha querido dar respuesta a los dos intentos de consulta que FARO realizó. Sin embargo, se puede observar en la comunicación a través del portal web ciertas recriminaciones indirectas a la labor de la AFA, como en una reciente publicación en la que se presume de los resultados académicos en la PAU y 2º de Bachillerato, alumnos a los que según la asociación, se les está ejerciendo mayor presión indirecta. «Queremos que os nosos alumnos non perdan motivación debido a desinformacións aparecidas nos últimos días que desacreditan o esforzo de profesorado, alumnado e equipo directivo. Tal como lles ensinamos nas aulas, contra a desinformación datos», escribió el responsable de la página.

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