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Una joven se queda sin casa y dos perros por un fuego en A Mezquita y la solidaridad ayuda a la familia migrante que perdió la suya en Espadanedo

Un voluntario que cooperó en la extinción en A Mezquita fue atendido y una anciana, vecina de al lado, evacuada por precaución

Los vecinos arrimaron el hombro en la extinción junto a los bomberos, consiguiendo parar un incendio que amenazaba el vecindario en Vilavella

Ola solidaria con la familia afectada en el fuego del día antes en Xunqueira

Así ha quedado la vivienda de una joven en Vilavella, A Mezquita, tras el voraz incendio de la madrugada del sábado al domingo.

Así ha quedado la vivienda de una joven en Vilavella, A Mezquita, tras el voraz incendio de la madrugada del sábado al domingo. / CEDIDAS

Javier Fraiz

Javier Fraiz

Ourense

Unas grandes llamaradas sobresaltaron a los residentes de la plaza de Vilavella, en el municipio ourensano de A Mezquita, en mitad de la madrugada del sábado al domingo. Un vecino que se levantó para ir al baño vio el fuego y dio la voz de alarma. Los residentes se entregaron arrimando el hombro desde que se detectó el suceso, en torno a las 3:20 horas de la madrugada. Al lugar de los hechos acudieron los bomberos del GES de A Gudiña, el alcalde de A Mezquita, Rafael Pérez, al volante de la motobomba —como durante la voraz oleada de incendios forestales de agosto—, profesionales sanitarios del 061, así como efectivos de Protección Civil y agentes de la Guardia Civil.

El fuego, cuyas causas se investigan —se barajaba un cortocircuito como posible hipótesis tras los hechos, pero no hay certezas por ahora—, devoró la vivienda en la que residía una joven llegada hace menos de un año desde Cataluña, propietaria de la casa por herencia. No se encontraba en la vivienda cuando comenzó el incendio. Dos de sus tres perros fallecieron. En el municipio también reside su pareja, lo que facilita a la perjudicada una alternativa habitacional tras la pérdida material y sentimental que ha sufrido. Según resumía este domingo el alcalde, la mujer prevé dar parte a la compañía de seguros y, además, en el Concello se reunirán hoy con ella «para ver como podemos axudala». Un vecino que colaboró en el operativo de extinción, y que se entregó al máximo para intentar salvar a los perros —uno ha sobrevivido—, tuvo que ser atendido por una posible intoxicación por inhalar humo. Recibió el alta tras ser trasladado al hospital.

La estructura de madera de la casa favoreció el incendio, virulento.

La estructura de madera de la casa favoreció el incendio, virulento. / CEDIDA

El fuego, alimentado por la estructura de madera de la casa, que ha quedado completamente destrozada —solo resistieron en pie las paredes—, ponía en riesgo las construcciones aledañas. La intervención de los profesionales se centró en contener las llamas y en evitar daños mayores en el vecindario. En una de las viviendas de al lado entró agua. Su propietario viajó desde Bilbao este domingo para comprobar el estado. En otra, una mujer de edad avanzada fue evacuada en una silla de ruedas, y acogida por familiares. «Nun lume urbano é primordial chegar canto antes. Cando desde a motobomba vía as lapas desde a distancia temía que o incendio se metese noutras casas. Cos veciños e os bombeiros, subindo aos tellados, conseguimos paralo», valoraba Rafael Pérez en el balance.

Como alcalde sinto orgullo de como están a responder os veciños

Pablo Graña

— Regidor de Xunqueira de Espadanedo

Como en un déjà vu, la provincia de Ourense ha registrado este fin de semana dos sucesos similares en días consecutivos. El viernes de noche, un incendio destrozó la casa en la que residía de alquiler una familia de migrantes colombianos, una pareja con una niña pequeña. Murieron una gata, una perra y un pájaro, las mascotas. «Da mucha tristeza y nostalgia ver que en minutos se derrumba todo», decía la mujer de esta familia a la Televisión de Galicia, horas después de los hechos. El Concello impulsó una campaña de recogida de productos básicos —alimentos, ropa y útiles de higiene—, para proporcionar la ayuda esencial de inmediato. La respuesta vecinal no se hizo esperar. «Espectacular é a palabra de como se está a comportar o pobo para que esta familia poida volver á normalidade canto antes. Como alcalde sinto orgullo de como están a responder os veciños ante esta situación», expresa Pablo Graña, el regidor de Espadanedo.

«O sábado fíxenlles a primeira entrega de axuda recollida e, este domingo, varias personas contactaron comigo para ofrecer mobles e utensilios. De momento non estamos recollendo iso, ata acadar a meta, na que traballamos con Cáritas, para atopar unha nova casa en alugueiro para a familia no concello. É onde queren quedar, pois teñen os seus parentes aquí, e traballan na zona». El alcalde de Espadanedo agradece la predisposición de la Xunta a colaborar e «tender a man» para ayudar a los afectados, como por ejemplo con un alquiler social.

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