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El Concello debe 92.000 euros a Xunta y Fundación Amancio Ortega desde 2016

Lleva a pleno el reconocimiento y pago de deuda al Consorcio de Benestar, compromiso adquirido en el convenio firmado hace 9 años para el centro intergeneracional

Usuarios del área de mayores del centro intergeneracional. |  Iñaki Osorio

Usuarios del área de mayores del centro intergeneracional. | Iñaki Osorio

REDACCIÓN

Ourense

El próximo pleno del Concello de Ourense, que se celebra este viernes, lleva en su orden del día, entre otros temas, sendos reconocimientos de facturas sin pagar, bien por falta crédito o porque no pudieron ser tramitadas en ejercicios anteriores. Sin embargo, la más curiosa, por el cariz del deudor, la cantidad y el largo tiempo de morosidad, son los casi 92.000 euros que adeuda desde hace 9 años el Concello.

Esta es la cantidad que debería de haber aportado el Concello de Ourense –91.898 euros– en virtud del convenio firmado ya en el año 2016 entre esta administración local, el Consorcio Galego de Benestar de la Xunta y la Fundación Amancio Ortega, para la construcción del centro intergeneracional de A Farixa, que construía esta fundación, y que lleva inaugurado varios años, con su correspondiente escuela infantil de un lado y, en el otro, el centro de día para mayores.

En el pleno del viernes, se lleva el reconocimiento y deber de pago de esta cantidad «a favor del Consorcio Galego de Servizos de Igualdad e Benestar, afirma, «en virtud del compromiso asumido por el Ayuntamiento de Ourense en la cláusula tercera, indica, del mencionado convenio».

Lo curioso es que este convenio lleva tantos años sin llevarse a término por parte del Concello, que ya no están en activo los que lo firmaron, el entonces alcalde de Ourense, Jesús Vázquez, o el conselleiro de Política Social.

Además, se incluye también una relación de facturas que va a pleno como aprobación de gasto y reconocimiento de la obligación de pago, por un total de 77.791 euros, correspondientes también a gastos realizados en ejercicios anteriores, que no pudieron seguir la tramitación ordinaria para su aprobación», indican.

Ahí figura también un auténtico cajón de sastre: desde electricidad, gastos por temas festivos impagados desde febrero de 2024, servicio de extinción o deudas con la Sociedad General de Autores.

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