El fiscal Pardinas se jubila tras 44 años de servicio: «Hice todo lo posible por las víctimas, me voy satisfecho por el deber cumplido»
Emocionado y rodeado por compañeros, amigos y su familia, el ourensano Julián Pardinas Sanz se retira a los 72 años, tras casi medio siglo en el ministerio público, las últimas tres décadas como especialista en la provincia contra la violencia de género

Julián Pardinas, junto a compañeros de la Fiscalía de Ourense. | Roi Cruz

«Me voy con pena, incertidumbre y también con gratitud. A mi familia, por encima de todo, y también a todos los colectivos, por el respeto y la consideración que me han demostrado a lo largo de todos estos años. El cariño que te demuestra la gente es lo que más se agradece en el alma», destaca Julián Pardinas Sanz (Ourense, 1953) pocos minutos después de la multitudinaria comida de celebración y homenaje que este viernes reunió, en la Carballeira de Santa Cruz, a familiares, allegados, amigos y compañeros de trabajo. «Ha sido muy bonita y entrañable; preciosa», subraya. Asistieron varios fiscales de la plantilla de Ourense, el exfiscal superior, Fernando Suanzes, cargos de la institución de distintas provincias gallegas, magistrados de varias jurisdicciones —entre ellos, la presidenta de la Audiencia Provincial y el juez decano—, así como abogados, médicos forenses, procuradores e integrantes de las fuerzas y cuerpos de seguridad del Estado, en activo y algunos ya jubilados. Se produjeron varias intervenciones que convocaron risas y también lágrimas, como el emocionado discurso del protagonista, y el recuerdo de antiguos compañeros ya fallecidos.

La comida de homenaje tras la jubilación se celebró en la Carballeira de Santa Cruz. | Roi Cruz
Han sido 44 años y 4 meses de carrera en el ministerio fiscal, una época de servicio público que termina por obligación, porque no es posible ampliar la vinculación más allá de los 72, la edad límite de jubilación a la que Pardinas Sanz cuelga la toga, tras haber solicitado la prórroga desde los 70. En los últimos ejercicios ha sido el teniente fiscal de Ourense.
Experto contra la violencia machista
El retiro tiene efectos desde el pasado 14 de noviembre. Durante casi treinta años, desde 1998 —antes incluso de la puesta en marcha de la ley integral de 2004—, Pardinas ha ejercido como el delegado de la Fiscalía en la provincia ourensana contra la violencia de género, una especialidad que ha compatibilizado con la investigación, la calificación y la intervención en juicios en todo tipo de procedimientos penales de ámbitos diversos. Pero esa amplia trayectoria de especialización lo convierte en una de las autoridades más experimentadas en España en el sistema de protección de las mujeres que sufren agresiones machistas. En esta materia, asegura el exfiscal en su despedida, «me voy con la satisfacción del deber cumplido. Hice todo lo posible en aras de las defensa de las víctimas. He realizado mi trabajo correctamente y creo que he conseguido arreglar la vida, jurídicamente hablando, a muchísimas víctimas».
En sus primeros días tras la jubilación, y con un sentimiento de nostalgia, porque Julián Pardinas es un apasionado de su profesión y ha sido un fiscal de vocación, todavía no ha hecho planes sobre nuevos retos en la etapa que comienza después de una carrera que lo ha ocupado casi 45 años. «Estaré preparado para lo que tenga que venir, para seguir realizando algún tipo de actividad, pero aún no lo sé. El tiempo lo irá marcando», finaliza.
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